Girasoles para limpiar Fukushima

Girasoles para limpiar Fukushima

8 de julio del 2011

La revista Fast Company acaba de publicar la historia de Shinji Handa, un japonés que ha vendido cerca de diez mil paquetes de semillas de girasol a US$6 para que toda la gente de Japón plante las flores en sus jardines y envíe a Fukushima las semillas que producen para ser sembradas allí.

¿De dónde viene esta teoría? La biología ha demostrado que las plantas verdes evolucionaron cuando los niveles de radiación en la Tierra eran mayores a los de la actualidad. Así, algunas especies, como los girasoles, pueden adaptarse a altos niveles de toxinas y absorber metales pesados e isotopos radiactivos en sus tallos y hojas. Científicos que han trabajado en Chernóbil han verificado esta teoría.

Sin embargo, surge una pregunta: ¿qué pasará después con estos girasoles radiactivos? Habrá que almacenarlos en lugares que las aíslen por completo para evitar un nuevo desastre ecológico, y esta labor requerirá de una coordinación logística bastante ardua.