Julio César Guzmán y la aventura de contar cómo Colombia se hizo digital

Julio César Guzmán y la aventura de contar cómo Colombia se hizo digital

18 de diciembre del 2015

Julio César Guzmán es un hombre de dos épocas. Cuando internet era una ficción él ya estaba en la sala de redacción de El Tiempo. Cuando los computadores comenzaron a entrar a las casas de familia (grandes y pesados comparados con los dispositivos de hoy) fue uno de los primeros que empezó a reportar sobre qué era ese sistema que en Estados Unidos comenzaba a asombrar: internet. Hoy, como editor de Cultura y Entretenimiento del mismo diario, ha reunido las experiencias suficientes para contar la historia de cómo la red conquistó Colombia.

Todo está en su libro ‘Ya estás tejiendo la red’ (Intermedio 2015), un reportaje sobre “cómo se conectó Colombia a Internet y quiénes lo hicieron posible”.

Sin dejar atrás uno de los principios clave de la red, la interacción, Julio César Guzmán escribió el libro con el propósito de que otros lo continúen. En el sitio web JulioCesarGuzman.co los lectores pueden compartir con el autor experiencias que hayan tenido con internet, para de esta forma, tejer la historia, como propone el título del texto.

Guzmán dice que más que el número de personas quiere “que sean buenas historias que reflejen cuánto le cambió Internet la vida a la gente”.

El autor compartió con KienyKe.com sus percepciones sobre el mundo de internet en Colombia y detalles del libro.

Tres personas, de las que aparecen en el libro, que hayan sido fundamentales en el desarrollo de internet en Colombia.

El ingeniero Hugo Sin, uno de los grandes impulsores de internet en sus inicios en Colombia. Trabajaba con un grupo de gente en la Universidad de los Andes. Él representaba el anhelo de la academia por entrar a internet y ampliar sus fronteras de conocimiento.

El entonces subdirector de Colciencias, Jaime Tavares, quien gestionó la consecución de los equipos, hizo posible la asistencia de colombianos a un taller sobre Internet dirigido a países en desarrollo en Stanford en la que se informó a la gente qué era Internet. Ahí autoridades colombianas se convencieron de financiar la conexión a Internet. Jaime volteó la torta y consiguió que el gobierno se interesara en este tema.

Una tercera persona, Andrés Saldarriaga, todos los servicios de hosting, de elaboración de páginas web, los comienzos del comercio electrónico en Colombia, tienen que ver con la firma que él gerenció. Aún hoy, en supermercados Alkosto, sigue siendo líder, es la cara del comercio de intenet en Colombia.

En estos 20 años de contacto con la red, ¿cuáles han sido las sorpresas más grandes que le ha dado?

Lograrnos conectar. Hoy los periodistas más jóvenes creen que el mundo venía con Internet incluido, pero los más viejitos como yo, padecimos lo que fue conectarnos a Internet. Recuerdo la noche en que en la redacción de El Tiempo se escuchó el pito del módem, una cosa horrible como de marciano estrangulado, después de la medianoche pudimos conectarnos. Cuando finalmente pudimos entrar no sabíamos qué hacer, no había motores de búsqueda, no existía Yahoo, no existía Google.

Segundo. La ortodoxia del periodismo digital nos ha dicho que los textos largos hay que evitarlos, pero a finales del siglo 20 se publicó el que sería el texto más leído en la historia de la internte, y que contradecía esa teoría. El juez Kenneth Starr publicó en internet la indagatoria completa que le había hecho a Mónica Lewinsky sobre el episodio famoso con el presidente Bill Clinton. Decidimos publicarlo, era como de 200 páginas, la gente se las leyó todas, simplemente para conocer los detalles más escandalosos de la relación entre Clinton y su practicante. Recuerdo ese día porque la red colapsó, Pacho Santos, que era jefe de redacción de El Tiempo, gritaba que no podía leerlo, o bajarlo.

Tercero. Lo que significó para el periodismo digital el 11 de septiembre, fue tal la avalancha de consultas que los sitios más prestigiosos del mundo colapsaron. Se sintió la necesidad de tener un ancho de banda mayor.

Cuarto. Las redes sociales. Han sido sorprendentes, algo intempestivo. Nadie se imaginaba que iba a ser tal el aluvión. Al comienzo costaba trabajo entrar en interacción con otras personas, la vida nos ha volteado 180 grados la existencia.

Julio Cesar Guzman-01

Julio César Guzmán, autor del libro y editor de Cultura y Entretenimiento de El Tiempo.

¿Cómo internet ha cambiado el periodismo cultural, que hoy es su fuente?

Cuando tomé la jefatura de la sección de entretenimiento y cultura de El Tiempo, no tenía el background en temas culturales que mis antecesores tenían. Pero una persona muy visionaria, Luis Fernando Santos, vio que el tema cultural iba a ser digital y no se equivocó. El cine y la música iban a terminar siendo digitales. Y en efecto lo son. Las artes plásticas se han hecho digitales. Toda la cultura se ha hecho digital. En las fiestas del futuro tú puedes escuchar una música diferente a la que suena en el lugar donde estás porque escucharás conciertos vía streaming. Puedes estar rumbiando con alguien de otro continente.

¿Cómo internet ha cambiado el periodismo en Colombia?

Ha sido un cambio radical. Al principio había que perseguir a los periodistas del papel para que publicaran en la web, ahora es al revés. Para muchos el cambio ha sido doloroso. Pero finalmente se ha logrado y los resultados saltan a la vista. Uno piensa primero en el público en internet y luego mira qué puede robustecer para los medios tradicionales.

En cuanto a la calidad, el hecho de que la gente pueda participar, no solo como consumidor sino como creador de información, que pueda interactuar con ella, significó un cambio de paradigma. Antes la interacción era muy vertical, ahora es un diálogo con los lectores. Pero eso ha creado otros paradigmas, alguien, sin tener la formación de un periodista puede lanzarse a divulgar información sin ninguna responsabilidad y eso evidentemente puede generar un deterioro de la calidad periodística, pero me parece que por fortuna hay una discusión sobre el tema de la calidad por parte de medios y consumidores y eso beneficia al consumidor.

¿A futuro qué le espera a Colombia en el tema de Internet?

Lo primero que se puede esperar es una masificación y luego especializarse en nichos, el futuro está en enfocarse en comunidades muy específicas que podrán usar la tecnología.

¿Por qué a veces, como confiesa en el libro, le preocupa que sus hijos naveguen con tanta naturalidad?

Porque Internet, como pasaba en el mundo tradicional, hay buenos y hay malos, pero en la red los malos no son solo los que los rodean en le barrio sino que pueden estar en otros países. Es muy difícil para un niño darse cuenta de qué es bueno y qué no. Mis hijos son nativos digitales, una vez a mi esposa se le olvidó la clave de acceso del ipad, y mi hijo, que aún no sabía escribir ni leer, tenía cinco años, la descifró con solo ver cómo su mamá lo hacía. Si ellos tienen esa facilidad, ¿qué nos podrá deparar el futuro?