La computadora más veloz del mundo

La computadora más veloz del mundo

7 de diciembre del 2010

Para un país, tener una supercomputadora en lo tecnológico equivale a tener un equipo de fútbol pentacampéon de la Copa Mundo en lo deportivo. Simboliza la fuerza científica y económica de una nación, la capacidad para solucionar problemas complejos en lo ambiental como lo financiero. Con ellas simulan detonaciones de bombas nucleares, descifran el código genético y hasta diseñan papas fritas.

China es un país que no deja de asombrar. La celebración de los Juegos Olímpicos en su capital y su poder industrial la convirtieron en una gran potencia emergente. Y como toda “superpotencia” que se respete, debe tener una supercomputadora que le haga justicia. Por eso, la semana pasada el gobierno chino obtuvo un gran logro en esta materia: su supercomputadora Tianhe-1 A ‒ en español “Vía Láctea”‒, construida por la Universidad Nacional de Defensa China, ocupó el primer lugar entre los quinientos superordenadores más potentes del mundo.

Ubicada en el Centro Nacional de Informática en Tianjin, la Tianhe-1A funciona a una velocidad máxima de 2,57 petaflops por segundo. Si un petaflop equivale a mil billones de cálculos por segundo, esta supercomputadora es, entonces, un 30% más rápida que el desbancado supercomputador Jaguar, ubicado en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge, en Tennessee. El Tianhe-1A es alimentado por más de siete mil unidades de procesamiento de gráficos, tiene una potencia equivalente a la de 175 mil ordenadores portátiles y es tres veces más eficiente en el tema energético.

China también ocupó el tercer puesto con su supercomputadora Las Nebulosas. Hace apenas tres años, en el primer lugar de la lista se encontraba la supercomputadora Blue Gene, de IBM, con sólo 0,5 petaflop. Hoy está en la posición doce. En total, China cuenta con 42 computadoras ultra rápidas en el Top 500, superando a Japón, Francia, Alemania y el Reino Unido. Estados Unidos, a su vez, tiene 275 de las mejores supercomputadoras en ese ranking, cifra que lo convierte en el primer país productor de estas máquinas, seguido por China.

El gigante asiático utiliza partes estadounidenses para construir sus computadores, como chips y microprocesadores de Nvidia Corp. e Intel Corp, pero hay un componente de su propia cosecha, la interconexión, que es considerada como una de las piezas más difíciles de construir.  De este punto depende la comunicación entre los componentes de la computadora gigante. El Professor Charles Leiserson, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, dice que al fabricar su propio sistema de interconexión, los chinos encontraron un nicho en el mercado tecnológico donde no hay un líder dominante. Este hecho demuestra un cambio de mentalidad en el gigante de Oriente. Innovar, crear, solucionar, como lo hicieron sus antepasados con el papel, la imprenta, la tinta, la pólvora y la pasta. No repetir, ni servirle de maquila al resto del mundo por su poder demográfico, sino inventar, ir más allá.

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