El mundo de internet según un acérrimo enemigo de la ley Lleras

El mundo de internet según un acérrimo enemigo de la ley Lleras

1 de septiembre del 2013

Lo primero que ves al entrar a su casa es un afiche de los Pet Shop Boys y estanterías llenas de libros. Antes de la entrevista nos muestra sus lápices para la tableta y el Samgung Galaxy y nos explica sus diferencias mientras hace un retrato improvisado.  @xpectro fue uno de los líderes de la movilización contra la Ley Lleras en el Congreso desde el movimiento RedPaTodos,  una organización que aboga por el “internet libre” en Colombia y que según Pablo Arrieta no significa “todo gratis”.

Vive rodeado de gadgets y su conversación está llena de links, hipervínculos y citas para llegar a un argumento. Intercambio, innovación y mercado son sinónimos para él de la palabra piratería y en el mundo de hoy dice “nadie puede decir que no ha visto contenido ilegal, porque todos lo hemos hecho, el que diga que no, nunca ha salido de la casa.” Hablamos con él sobre piratería, privacidad en internet y qué se viene para Colombia en términos de legislaciones regulatorias en lo digital.

Pablo Arrieta, Kienyke

“Mis mundos de ciencia ficción se volvieron mundos reales”

¿Desde cuándo aficionado a la tecnología?

Yo soy hijo de un ingeniero de suelos, y mi papá siempre tuvo aparatos en la casa. A los cuatro años nos llevaron a ver la Guerra de las Galaxias y esa película me marcó, porque todo lo que tenían era increíble: pistolas laser, carros que flotaban,  robots, videoconferencias. Nosotros vivíamos en Bogotá, en una zona que no era muy desarrollada en ese momento, la noventa y pico con once, así que jugábamos mucho en el apartamento y teníamos sólo una hora de permiso para ver televisión. La influencia de esta película  fue generando un amor por la lectura de libros de ciencia ficción, y los libros de ciencia ficción tienen cosas de tecnología, yo veía a todos mis amigos felices con sus balones de fútbol y yo jugaba con robots y naves espaciales.

Si hubiera nacido 30 años atrás, mi mundo a la edad que tengo no sería de ciencia ficción, pero en este momento tienes una cámara fotográfica y estamos hablando mientras suena música del computador, yo no tengo que pararme a poner el disco porque son archivos digitales.  En los años ochenta nacieron los computadores personales, en los noventa los desarrollaron y ahora lo que tenemos es una explosión de dispositivos que han facilitado el consumo de información y la posibilidad de creación. Mis mundos de ciencia ficción se volvieron mundos reales.

¿Qué es internet libre?

Cuando yo empecé a hacer cosas en internet en 1994 no tenía que pedirle permiso a nadie para hacer nada. Con el paso de los años se ha vuelto un poco más complicado, empezar una empresa y hacer las cosas que normalmente nosotros hacíamos: antes tú creabas un sitio web y ya, ahora la gente ya no crea un sitio web sino un blog. Pero en el blog empiezas a tener problemas porque depende donde hagas el blog ciertos temas puedes tocarlos y ciertos temas no.

La web inicial era como el lejano oeste para muchas personas porque tenía muchas cosas raras, extrañas y no se querían meter ahí, pero en esta de ahora, estamos perdiendo muchas facetas del ser humano porque, porque si bien uno entiende que haya industrias como Facebook, Instagram o Flickr, lo complicado es cuando entra el gobierno y por ley te dicen “usted no puede hacer eso”, en este caso la forma de controlar internet es tomando los temores que tiene la gente, la pornografía infantil, el tráfico de drogas, el terrorismo y la pirateria.

SOPA Y PIPA, que eran muy parecidas a la Ley Lleras, son leyes que se montan sobre la propiedad intelectual, con la excusa de la piratería; ahora los artistas que ni siquiera están ganando por una canción están asustados de que los van a robar, que les van a quitar las canciones. Nosotros que veníamos de un universo digital, donde yo ponía una canción y la compartía con la gente, y encontraba un camino al ser descubierto de esta manera, vemos con temor cómo nos están haciendo creer la idea de que cuando yo comparto pierdo ventas, porque en el modelo tradicional yo le cobraba a la gente para que viera el contenido (muchas veces sin conocerlo), y al parecer no puede haber otra forma de hacerlo, aunque tenemos ejemplos de lo contrario.

Ese modelo entra en conflicto con este mundo en que yo comparto la canción, si quiere escúchela, vea el video, y después va al concierto, compra la camiseta, y sobre todo, puede seguir al artista no sólo por sus apariciones en medios o cuando las disqueras lo decidieran sino de forma continua e independiente. Cuando estas leyes se crecen y la gente empieza a pensar: “me van a robar”, le empiezan a pedir al gobierno protección aunque esa protección sea desmesurada: como algunas personas lo utilizan para lucrarse entonces la ley se convierte en una bomba atómica, porque acaba con todo, eliminando incluso posibilidades legales y perdemos la posibilidad de innovar y de generar nuevos mercados.

Los que estamos activos en internet desde los noventa hemos visto cómo a Napster lo vieron como el demonio, pero en realidad Napster no mató la música, la música la mató que ahora la gente tiene iPods y iPads, en donde el archivo es un MP3 y no un disco.

Para mí internet libre significa permitir que yo tenga la posibilidad de hacer cosas abiertas y libres y no quiere decir que yo no vaya a consumir las cosas propietarias. Una de las falacias es decir que uno quiere todo gratis, hay costos de las cosas, uno puede pagar de antemano por tener un paquete de software. En una economía de mercado que se llama mercado libre, eso es lo que deberíamos estar haciendo: protegiendo la libertad de la gente a explorar opciones.

Mas tiendas, menos leyes, porque la piratería es la respuesta a un mercado no satisfecho, si tu tienes un producto y no lo estas ofreciendo, o lo ofreces muy caro, se presentan situaciones como que la gente quiere ver Game of Thrones, pero como nadie lo tiene en Colombia sino que va a llegar en 6 meses, pues “se lo van a piratear”. La respuesta la dan alternativas como Netflix, donde series como House of Cards (lanzada completa y en simultánea global) han demostrado que la gente lo que quiere es acceso de una forma más acorde a los tiempos.

Para mí estas leyes son muy graves y peligrosas porque están apuntándole a la creatividad futura, pues hay diferencia si dejaste de buscar eso en internet porque te dio mamera, o porque hay mejores opciones, no porque alguien te dijo: “No lo hagas”.  Tú no puedes tomar fotos o crear algo sin todo lo que te precedió y todo lo que está alrededor nuestro; yo no puedo hacer nada sin basarme en lo anterior, venirle a vender a la gente la idea de autor “súper creativo original” eso no es real: los mixes, los mashups, las combinaciones la base de la creatividad. Un ejemplo, es el caso del acordeón del vallenato, eso no llego acá con instrucciones, lo primero que hicieron los artesanos colombianos fue quitarles las tapitas, ajustar todas las notas, donde nosotros hubiéramos tenido cursos de “cóm usarlos”  cantaríamos polka, pero como no lo tuvimos, tenemos la cultura vallenata. Es decir, nuestros hackers de hace 100 años nos dieron la posibilidad de crear algo diferente, la tecnología se tiene que adaptar al sitio donde llega no nosotros a ella.

Pablo Arrieta, Kienyke

 “La ley se convierte en una bomba atómica, porque acaba con todo, perdemos la posibilidad de innovar y de generar nuevos modelos”

SOPA no pasó y con la ley Lleras también hubo una movilización muy fuerte ¿En algún momento van a llegar a controlar internet, o lo digital tiene una dinámica incontrolable?

No es posible, al menos totalmente. En lo digital las cosas no son exactamente igual que en lo físico, en lo físico nosotros tenemos copias limitadas, solamente puedo hacer una cantidad de material porque de resto ya se me acabo, pero en lo digital es como en Harry Potter, que hace un movimiento y aparece más. Si le digo a la gente “usted no puede copiar”, es partirle las alas a los pájaros, y aunque se intenten poner las leyes la gente se las va a volar porque intentarán hacer lo lógico.

La tecnología siempre va a ir por delante de la ley, entonces cuando hagan leyes ya habrán salido otras cosas. Si ahora pudieran regular las descargas, la gente va a encontrar otra forma de intercambio. Se ataca el acto pero no sus raíces.

Por otra parte está la política dura de privacidad: “tenga cuidado, no ponga sus datos”, pero resulta que el gobierno me está leyendo mis correos, oyendo y mirando. La gente va a tener que darse cuenta que en lo digital tiene derechos y deben respetarse; acaso en el mundo físico ¿si te mando una carta, yo espero que alguien más la lea?

La privacidad va a empezar a ser tan importante, que por ahí la gente va a decir “oiga tampoco, hasta dónde quiere llegar, tengo derechos”. La gente despierta cuando entiende, como está pasando con el agro: cuando pasó la ley lleras hubo ocho horas de debate sobre ella, pero después se pasó la de las semillas en 15 minutos (el único que se levanto fue Iván cepeda y puso algún tipo de objeción); hoy se está empezando a difundir el Documental 9.70 y la gente está diciendo ¿como así el asunto de las semillas? No es sólo el TLC, son acuerdos que Colombia lleva firmando desde los años noventa, pero en este momento cuando tu le dices a un campesino «usted puede guardar semillas solamente para su consumo», es como raro, como para hippies; los campesinos hasta donde yo sé en Colombia cultivaban para vender y con eso mandar al hijo al colegio.

Cuando tú miras como está la situación ahora hay mucha gente que se levanta y dice ¿cómo hemos podido permitir que se vulneren los derechos?. Creo que van a ir creciendo todas estas leyes hasta el momento en que la gente empiece a entender, a pedir explicaciones y se va a tener que llegar a consensos. Internet nunca lo van a poder legislar del todo.

 ¿Qué debo saber cuando tengo una cuenta en Facebook, cuando abro una bitácora en blogspot o en Tumblr?

Que estoy sujeto a sus reglas. No es la web abierta en donde todo es posible, sino espacios dentro de ella donde muchas cosas son controladas.

Cuando entras a Facebook estás como en un centro comercial. Todos estos sitios tienen unas reglas que normalmente la gente se salta y no lee porque simplemente, por curarse en salud las empresas, están haciendo unas reglas del juego tan complejas que nadie puede humanamente leer y entenderlas. Si la mentira más grande antes era “ya voy en camino”, en este momento es “Leí los términos y condiciones”. Son unos términos y condiciones que son muy generosos con la empresa, y muy restrictivos para el usuario

Lo primero que debería hacer la gente es entender cuáles son sus derechos, y empezarlos a proteger. Cuando yo empiezo a ceder cosas, como que están poniendo cámaras porque el barrio está inseguro estoy cediendo mi privacidad, y después me doy cuenta que estoy rodeado de policías y de cámaras, y el día que me atraca nadie me ayuda( pues por sus reglas estos vigilantes están muy limitados).

Desde el 11 de septiembre hemos cedido muchísimo comodidad en el viaje. Nosotros como colombianos tenemos una cantidad de problemas con las visas, con salir del país, todo por algunos colombianos que son narcotraficantes, la solución no es intentar estar en ese grupo VIP ciudadano sino que las cosas mejores para todos. Es importante darnos cuenta que entre más generalizado y accequible sea algo mucho mejor, entre más común sean las personas utilizando tecnología de punta, seguramente las cosas van a ir mejor, como lo muestran ahora los taxistas utilizando Tappsi, pues seguramente muchas cosas van a mejorar.

Las leyes de privacidad las entienden muy poquitos y entre más gente las entienda, y pidan más transparencia, mejor. Lo que nosotros tenemos ahorita es empresas y gobiernos que se están refugiando en leyes muy corporativas que no entienden los seres humanos.

Las leyes de privacidad las entienden muy poquitos y entre más gente las entienda, y pidan más transparencia, mejor. Lo que nosotros tenemos ahorita es empresas y gobiernos que se están refugiando en leyes muy corporativas que no entienden los seres humanos.

Otro de esos consejos que yo daría, es que no todo el éxito es económico, hay muchas cosas que ocurren porque las compartes. En vez de temer que al escribir un blog diga uno “uy me robaron la idea del blog”, deberiamos ver que lo importante es seguir publicando contenido, y que la gente diga «oiga, este blog tiene muchas cosas valiosas».

Lo digital te obliga a ser constante porque en esa constancia vas a encontrar el público, las ganancias y como última cosa, mantenerse en algo, tener una ruta y mantenerla, eso le pasó a Artic Monkeys, ellos empezaron a hacer las cosas y dejándolas por ahí y años después fueron un éxito. Me gusta una frase de Ray Bradbury: “Salta del precipicio y construye tus alas mientras vas cayendo” esa es la vida, en lo digital es exactamente igual, si tú te mantienes y vas armando las cosas. va a ver gente para quienes eso es una estupidez y otra que te dirán que es buenísimo. Los que siguen adelante con sus esfuerzos después se llaman Gaga, Madonna, Cortázar o Márquez. Uno de los mayores motivos de fracaso es la deserción.

Pablo Arrieta, Kienyke

La tecnología se tiene que adaptar al sitio donde llega no nosotros a ella”

¿Qué nuevo modelo se está gestando en el arte, la música, la literatura y esa idea de autor romántico dónde queda?

Estamos ante un panorama en permanente mutación, que traerá cambios que acabarán algunas formas y géneros pero darán inicio a muchas otras posibilidades.

No se van a acabar las editoriales, no se van a acabar los autores, lo que está cambiando es el modelo de distribución y creación.  Las editoriales ya no le hablan a un lector indeterminado sino que le hablan a muchos lectores, que pueden conocer directamente. Se le pueden ofrecer los productos de maneras diferentes y directas: antes sólo podías ubicar libros en una sección determinada en la librería, y dependiendo del género unos tenían mejor recepción que otros. Ahora con los metadatos la clasificación puede ser tan amplia como detallada: una novela como los Juegos del Hambre se luede encontrar como aventura, ciencia ficción, romance, o cualquier otra clasificación. Lo que va a pasar es que la gente va a tener más puntos de dónde escoger. Apple no mata las disqueras, Amazon no va matar a las editoriales, y el público seguirá esperando autores. Que sean iguales a hoy, puede que no. Puede que las cosas se conviertan en una sana e interesante conversación creativa en donde todos podemos aportar, sin necesidad de «vivir rodeados de musas».

¿Pirata, le gusta esa palabra? ¿Hay normas éticas para los hackers o piratas, unos límites?

Si el termino lo tomamos con esa connotación errada de acceso ilegal a contenidos (incluso sin lucro), todos somos piratas. En este momento nadie puede decir que no ha visto contenido ilegal, y el que diga que no, nunca ha salido de la casa pues de seguro algún amigo o pariente lo ha expuesto a eso. Estamos rodeados. Mas la respuesta está en el mercado: si tú a mi me vas a decir que me vas a vender un disco de Pet Shop Boys (mi grupo favorito) a cuatro veces el precio del mismo en Londres, te digo “no gracias”, porque yo ahora les compro directamente en iTunes, cada vez que sacan un trabajo. Y eso está bien, apoyo el producto y el artista a un precio justo. Pero claro, eso pone en aprietos a muchos que no producen y que han vivido de «comprar barato y vender caro».

La piratería es la respuesta a un mercado que no está satisfecho. La piratería inglesa era porque los ingleses no podían llegar a América latina: los españoles habían decidido en el Vaticano con el Papa que España y Portugal eran los únicos que podían llegar. Los piratas tienen una ventana de existencia justificada en tanto son experimentadores y es precisamente en ese nivel donde nace la innovación. En el libro de Adrian Johns, Piracy, leí que la palabra piratería viene de una antigua palabra indoeuropea que significa experimentación.

Otra cosa, es la falsificación. Cuando la gente utiliza el termino pirata para todo, ¿entonces vender unas películas en la calle es igual a ver una película en casa que saqué de la biblioteca o descargué de un sitio web?, ¡no! hay uno que tiene una inversión económica y otro no. Con la Ley lleras 4, una de las cosas que estamos peleando, es la definición de lucro; para el gobierno es cualquier tipo de ganancia, y no el lucro económico. Normalmente en los mercados los piratas son los tipos que innovan y muestran otras rutas para el comercio (como lo hiciera en su momento Sir Francis Drake); la discusión no tendría que ser con los usuarios sino con quienes se quedan con las ganancias, de seguro mucho hay por aprenderles. Los hackers son los que cogen el acordeón sin pedir permiso y crean algo nuevo. El hacker es el que rompe las cosas para estudiarlas, el craker es el que las rompe para robar. Es muy peligroso confundir esto porque muchos de estos hackers después de se van para el lado oscuro y, legalmente, les pagan por ello, ¿o es que acaso mirar los correos de los ciudadanos es algo muy ético? Pero claro, para los gobiernos ahora es menos peligroso acabar con nuestra privacidad que quien ve una copia no autorizada de Avatar.

Los límites los pone la sociedad, así que empecemos por darle el valor justo a las cosas… entre todos.

@Lauquiceno

@xpectro