Dubái le apuesta a una cancha de tenis submarina

Foto: Forbes

Dubái le apuesta a una cancha de tenis submarina

9 de abril del 2017

Dubái, ciudad rodeada de grandes excentricidades, quiere sumar una más a su lista para atraer a los turistas. Una cancha de tenis bajo el agua es lo que tienen planeado los árabes para fascinar a los millonarios en los Emiratos.

La ubicación escogida para el desarrollo sería la isla Palm Jumeirah y el responsable del proyecto es el arquitecto Kotala Krzysztof, quien se puso a la tarea de encontrar una forma de unir el agua con el tenis para crear un complejo acuático, que contará con siete canchas para la práctica de este deporte. 

La ciudad que alberga a millones de turistas cada año por las creaciones peculiares que siempre han llamado la atención, espera que con esta construcción se pongan los ojos del mundo nuevamente en Dubái, como en el año 2005 cuando inauguraron la cancha de tenis más alta del planeta en el  Hotel Burj al Arab, a 320 metros del suelo. 

Luego de 12 años de su inauguración, quieren lograr este nuevo reto de ingeniería.

Sin embargo, el arquitecto Kotala Krzysztof, que espera revolucionar la forma de ver este espectáculo deportivo, aún está en busca de inversionistas que quieran apostarle a este inusual diseño, ya que se cree que su construcción tendría un costo aproximado de 1.7 a 2.5 mil millones de dólares. Además podría albergar alrededor de 10.000 seguidores del deporte ‘blanco’.

Las complicaciones de seguridad

Pese a lo innovadora de la idea, algunos expertos dicen que es un imposible llevarla a la realidad, pero Kotala aseguró que tiene todo debidamente diseñado y todos los posibles riesgos bajo control.

Una de las que no creen que el desarrollo sea posible es Sara Fray, Directora de Ingeniería y Servicios Técnicos de la Institución de Ingenieros Estructurales de Londres, quien aseguró que el costo no es el problema sino que es necesario tener en cuenta todas las variables posibles como las salidas de emergencia, la obligación de que la estructura tenga la capacidad de soportar terremotos y tsunamis. 

Por eso se dice que, si se hace realidad este proyecto, sería toda una osadía arquitectónica.