Los chapados a la antigua

Los chapados a la antigua

31 de mayo del 2011

Aunque en el mundo existen personas capaces de estar frente a un computador hasta uno o varios días, en Colombia hay quienes aún se resisten a usar celulares Blackberrys, microondas, televisión satelital e, incluso, siguen haciendo sus trabajos en máquinas de escribir y enviarlos por fax. Ese es el caso del columnista, periodista y crítico taurino Antonio Caballero.

El periodista paisa Pascual Gaviria, por ejemplo,  tiene un celular Motorola V6 que su mamá dejó de usar hace más de seis años. Gaviria sostiene que cada vez que habla por el celular siente que usa un beeper y dice que si utilizara Blackberry, como la gran mayoría de compañeros en La Luciérnaga de Caracol Radio, se alejaría de su biblioteca y su familia.

El columnista de la revista Semana Antonio Caballero mantiene la costumbre de elaborar sus textos sólo con los dos dedos índices en su vieja máquina de escribir Olivetti Lettera 22. Desde España, envía sus columnas vía fax a Bogotá. Allá llegan, llenas de tachones, las letras muy negras y  golpeadas por los martillos. Esta tradición la mantiene desde la época de la revista Alternativa.

El periodista barramejo Luis Alberto Miño, quien desde hace más de doce años está vinculado  al periódico El Tiempo, se ha declarado un acérrimo opositor del uso del teléfono móvil desde que este existe. Piensa que usar celular es casi una desgracia, dice que quiere llevar una vida más tranquila y no convertirse en un call center ambulante 24 horas.

Al controvertido periodista del programa de opinión El Radar de Caracol Televisión Antonio Morales, el uso de horno microondas lo tiene sin cuidado, pero más allá de no usarlo, Morales asegura que calentar las comidas en un par de segundos es casi tan perjudicial como consumir verduras rociadas con fertilizantes químicos, o pollos que son engordados con hormonas. También por pura higiene.

El periodista bogotano y aficionado por el fútbol Eduardo Arias no tiene carro. Argumenta que andar sin carro ayuda a tener una vida más fácil y llevadera en una ciudad en la que la movilidad es caótica.

El destacado sociólogo colombiano Fabián Sanabria tiene televisor en su casa, ubicada en el sector histórico de La Candelaria, en el Centro de Bogotá.  No duda en afirmar que no tener televisión por cable o satelital sólo le permite ver canales de televisión nacional. También es la mejor forma de tomarle la temperatura a la producción televisiva nacional.

A nombre de Julio Sánchez Cristo se crean a diario cuentas falsas de facebook y twitter a su nombre. El periodista, en realidad, no usa redes sociales, y tiene cuatro celulares: tres Nokia y un Sony Ericsson, todos modelos viejos con raspaduras. 

El caso de Hernán Peláez Restrepo, director del programa radial La Luciérnaga de Caracol Radio, es llamativo porque no usa Blackberry y mucho menos twitter, aunque todos los días responde correos electrónicos que les envían los oyentes, quienes les escriben a diario para que Peláez les responda interrogantes sobre datos curiosos del fútbol colombiano y mundial.

A Diego León Giraldo, director de la revista Elenco, no le aturde ni lo trasnocha la idea de no tener carro. Para él es más fácil, práctico y útil desplazarse a cualquier lugar de la ciudad en servicio de taxi, porque siempre están disponibles y no son tan costosos como mantener un automóvil.

El Presidente de la Corte Constitucional Juan Carlos Henao es quizá el jurista más conservador en Colombia, al no utilizar un Smartphone. Se comunica a través de un viejo celular descontinuado, un Nokia 1100 al que se le acaba la batería todo el tiempo.

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