Sistemas de alerta en Japón

Sistemas de alerta en Japón

18 de marzo del 2011

El terremoto que afecto Japón el 11 de marzo fue el peor que ha visto este país en 300 años, con magnitud de 8.9 en la escala Ritchie (aunque ha sido revaluado a 9.0). Cientos murieron y miles han resultado afectados, pero esta pérdida de vidas fue limitada gracias a dos importantes tecnologías: un nuevo sistema de altera temprana de terremotos y un sistema de aviso oceánico para tsunamis.

El sistema de alerta temprana se activó por primera vez en este terremoto. Los residentes de Tokio tuvieron alrededor de 80 segundos de advertencia antes de que el terremoto devastador de la semana pasada retumbara por toda la ciudad, después de golpear la costa noreste de Japón, a 373 kilómetros de distancia. Esto se logró  gracias a un nuevo sistema de alerta temprana para terremotos con más de 1.000 sismógrafos dispersos por todo el país, que lo convierte en el sistema más avanzado del mundo.

Los sismógrafos detectan la primera evidencia de un terremoto mediante las ondas P, que tienen longitudes de onda corta y por lo general hacen poco daño, de acuerdo a estas calculan la ubicación del epicentro. Las ondas S de mayor longitud de onda y mucho más perjudiciales vienen a continuación, por lo general en cuestión de segundos.

El sismo de la semana pasada ocurrió a las 5:46 GMT. A los sensores les tomó unos diez segundos para detectar señales suficientes y poder concluir que el sismo era grave y emitir las alertas. Dado que las ondas secundarias más perjudiciales viajan a 4 kilómetros por segundo, habría tomado cerca de 90 segundos en recorrer los 373 kilómetros de Tokio, indica Stephane Rondenay, un geofísico en el MIT.

El gráfico de arriba muestra las etapas involucradas en la activación de sistema de alerta temprano de Japón.

En conjunto, el sistema en el cual el gobierno invirtió 1 billón de dólares en su construcción, detecta los temblores y los señala con advertencias anticipadas aunque breves,  que permitió a los sectores vulnerables, como los ferrocarriles y servicios públicos, frenar los trenes de alta velocidad y apagar las líneas de gas, así como advertir al público a través de la televisión, internet y mensajes de texto. “Este sistema convierte a Japón en país mejor preparado en el mundo para la previsión de terremotos”.

Aunque el sistema sólo puede proporcionar las advertencias con máximo de un minuto o dos antes de que el temblor grave comience, esto puede ser tiempo suficiente para que la gente se ponga a cubierto, deje de realizar la cirugía en un hospital,  salga de un ascensor, o se ubica al lado de la carretera. Países como Taiwán y México implementan sistemas similares, y California investiga sobre un posible sistema de alerta. Un esfuerzo de investigación de la Universidad de Stanford, denominado Red de Quake Catcher, está encaminado a utilizar los datos de los acelerómetros en los ordenadores portátiles para detectar temblores.

La imagen (derecha) muestra el funcionamiento de detección de la actividad sísmica.

Las alertas de tsunami toman en cambio más tiempo para generarse, otorgan tan solo  pocos minutos de advertencia antes que las primeras olas golpeen la costa. Esto es el  reflejo de las diferentes tecnologías necesarias para detectar terremotos y calcular los efectos sobre el mar. El gobierno japonés emitió un alerta de tsunami local después de tres minutos se produjo el terremoto, y el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, a cargo de la NOAA (National Oceanic Atmospheric Administration) , emitió su alerta regional solo nueve minutos después de producirse el terremoto, o sea a las 5:55 GMT. Estos tiempos de respuesta, aunque cortos, requieren de altas inversiones en computación. NOAA debe determinar si el sismo ocurrió en una cuenca oceánica o en una deformación probable del fondo del océano, y qué tipo de movimiento fue creado por el sismo. Muchas falsas alarmas debilitaría la fe en el sistema, y ​​las advertencias emitidas demasiado rápido no poseen los suficientes datos sobre los tiempos de llegada del tsunami en varias regiones. Se requiere del análisis de muchos parámetros para proveer información útil.

La gráfica indica los puntos donde se encuentras las boyas detectoras de tsunami.

Por fortuna, mientras que los tsunamis son rápidos, no son se mueven de forma tan veloz como los terremotos. Los tsunamis aunque viajan tan rápido como un avión en aguas profundas, están repartidos en columnas de agua profunda que producen ondas pequeñas y muy graduales en la superficie. En aguas de poca profundidad, reducen la velocidad y producen grandes olas. Los residentes de las zonas más afectadas tal vez sólo tuvieron 15 minutos de advertencia, a pesar de Tokio tuvo al menos 40 minutos de advertencia.

Los japoneses tuvieron una dura lección con el temblor de Kobe en 1995 y se encontraban avergonzados por el nivel del daño ocurrido. Durante estos quince años han tratado de corregir la mayoría de los defectos. Diseñaron y pusieron en operación estos sistemas de alertas que son los más avanzados en el mundo. Pero como se vio el viernes 11, no importa lo que hagas, existirán daños. Hay incertidumbre en la ingeniería sísmica. Y mucha fortaleza en la naturaleza.

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