Tecnología 3D sin necesidad de gafas

Tecnología 3D sin necesidad de gafas

27 de diciembre del 2010

La tecnología en 3 dimensiones (3D) sin gafas ha existido en Japón y Corea desde hace varios años; en la actualidad se encuentra operando en algunos teléfonos móviles Samsung, en ciertos modelos de computadores portátiles 3D de Acer y Sharp, y en televisores de alta definición 3D de Samsung. La tecnología detrás de estos equipos pertenece en gran parte a la empresa Australiana, Dynamic Digital Depth, que se especializa en software de 3D y ha logrado mediante su tecnología TriDef obtener la imagen 3D sin necesidad de utilizar las clásicas gafas de un lente azul y otro rojo que acostumbran a entregar a la entrada de los teatros para ver las películas en 3D.

La principal diferencia entre 3D sin gafas y con gafas, es el sitio donde la tecnología actual requiere que el ojo humano se ubique. El software desarrollado por Dynamic Digital Depth sintetiza escenas en 3D de los vídeos existentes en 2D mediante la estimación de la profundidad de los objetos y la  generación de las correspondientes señales que se transmiten desde la pantalla a cada uno de los ojos, de forma que la mente recibe las dos imágenes, izquierda y derecha al mismo tiempo; esas imágenes pares ligeramente diferentes son las que el cerebro del espectador combina para producir la sensación de profundidad. Debido al ángulo que se requiere de transmisión para lograr el efecto, solo le es posible a una persona por computador ver la imagen en 3D. Este limitante ha impedido la generalización de los portátiles 3D.

Los primeros 3D portátiles de Dynamic Digital Depth fueron fabricados por Sharp, y su propósito principal era el uso médico y científico. Estos equipos resultaron muy costosos, pero tanto la tecnología como lo nuevos aplicativos han logrado abaratar los precios. Asus y Toshiba ofrecen en el mercado sus portátiles con visión 3D, y Acer está trabajando en una nueva línea de netbooks con capacidad 3D. En 2010 se fabricaron solo un millón de PC con 3D, pero para el 2014 se espera que sean más de 30 millones.

Donde la tecnología 3D sin gafas ha logrado ganar terreno rápidamente es con los teléfonos móviles, sobre todo en el mercado asiático. Tal es el caso del Samsung B710 que aparenta ser un teléfono inteligente típico, pero cuando la pantalla se mueve de vertical a una orientación horizontal: la imagen salta de 2D a 3D. De igual forma opera el Samsung W960, que se lanzó al mercado en marzo de este año. La firma de investigación DisplaySearch predijo recientemente que para 2018 habrá 71 millones de dispositivos telefónicos 3D en todo el mundo.

Pero donde todo parece indicar que se logrará la adopción generalizada de las pantallas de 3D es en los juegos de video. Dynamic Digital Detph  ha desarrollado un software que convierte los actuales juegos 2D en 3D y espera contar con programas similares que se ejecutan en los dispositivos móviles en el próximo año. Este software permite a los jugadores reproducir prácticamente cualquier juego moderno en 3D.  Muchos de los grandes juegos, como el Empire: Total War, BioShock y Assassin’s Creed, se podrán jugar en 3D gracias a este software.  En el mismo sentido, otra compañía Nvidia, ha desarrollado una tarjeta gráfica  con suficiente capacidad para manejar 3D y el software requerido para permitir también volver los juegos estándar 2D en 3D, de esta forma 400 juegos se encuentran ya disponibles en 3D. Ambas compañías se encuentran trabajando con los desarrolladores de juegos de video para que los nuevos juegos estén disponibles desde su lanzamiento en 3D; tal es el caso del juego Avatar basado en la película de James Cameron, que se desarrolló solo para 3D.

En cuanto a televisores 3D, Samsung ofrece algunos modelos con tecnología TriDef, que permite la transferencia de casi cualquier película moderna o consola de videojuegos a 3D en tiempo real. Pero aunque la tecnología existe, el problema del ángulo correcto de visión, requiere sacrificar mucha claridad y calidad en la imagen en los televisores actuales si más de una persona desea observar la misma imagen 3D. Estas restricciones se solucionarán con los televisores de alta definición HD 3D. El único problema es que para lograr una resolución similar a la obtenida en la actualidad con el uso de gafas, se debe utilizar una televisión de 8 megapíxeles en un panel LCD, el cual costaría alrededor de USD 20.000, poniéndolo fuera del alcance de la mayoría de los compradores. Pero la curva de producción de HD 3D se espera que pase de 2-3 millones de equipos fabricados en el 2010 a 50 millones para el 2014, con la correspondiente rebaja de precios que ha venido ocurriendo con todas las nuevas tecnologías. Por lo pronto, tanto Samsung y LG ofrecen en el mercado modelos de televisión con salida HDTV 3D.

El advenimiento de 3D es obviamente no de una o dos compañías, las otras empresas que más se han involucrado en esta tecnología son Samsung, ViewSonic, Acer, Alienware, LGE y ASUS. Fuji y Sony no se quedan atrás en el desarrollo de cámaras de fotografía 3D cuyas fotos serán observadas en la TV y en los PC. El verdadero éxito de cualquier tecnología es cuando se logra introducir en todas partes y todo indica que en los próximos cinco años se encontrará un número cada vez mayor de televisores y computadores personales con 3D integrado en ellos.

El volumen de contenido de 3D en internet será enorme a medida que el ancho de banda mejore. Compañías como Microsoft y Adobe empujarán con el software adecuado por la utilización de equipos que permitan apreciar 3D;  el contenido 3D aumentará su oferta en operadores como Hulu y YouTube. La transmisión de deportes en 3D por TV ya empezó con pruebas piloto como la realizada en el torneo Master de Golf este año. Hollywood está emocionado con 3D y todas las productoras y directores están aumentando sus películas 3D con el objetivo de lograr una mayor  audiencia.

3D es en realidad la progresión lógica de la tecnología de transmisión de cualquier visión. La adición de profundidad a la imagen hace que sea más realista y natural para el ojo humano. Y como resultado de todo esto, los dispositivos 3D están mucho más cerca de los que pensamos.