De aguas turquesas, la cascada Tamul

20 de junio del 2018

La riqueza de América Latina se encuentra en una eterna dualidad, el legado de una cultura y la belleza única natural, resultando como gran atractivo, no solo para sus habitantes, también para los extranjeros, amantes de recorrer toda la región en búsqueda de aventuras y disfrutar al máximo la vida. México es uno de los […]

Tamul

La riqueza de América Latina se encuentra en una eterna dualidad, el legado de una cultura y la belleza única natural, resultando como gran atractivo, no solo para sus habitantes, también para los extranjeros, amantes de recorrer toda la región en búsqueda de aventuras y disfrutar al máximo la vida. México es uno de los principales destinos que esconde un gran número de tesoros turísticos.

Es difícil escoger al llegar al país azteca, pero hay un punto que sin duda resalta en el listado, se trata de la cascada Tamul, seguramente desconocida ante muchos. Este salto de agua es el más grande del estado San Luis Potosí, sobre la cima del cañón del Río Santa María, con 300 metros de profundidad, su altura es de 105 metros de altura, el doble que la de las cataratas del Niágara.

Se ubica al norte del municipio de Aquismón, a unos 45 minutos de Ciudad Valles. Nace a partir del río Gallinas, pero es alimentada por el río Tampaón. A esta región se le llama Huasteca. Probablemente, el mayor atractivo de esta cascada es su increíble color, un tono intenso turquesa, por lo que se le conoce como la Joya de Huasteca.

Tamul

Para llegar debe hacerlo desde la carretera San Luis Potosí, luego tomar la desviación en la localidad El Sauz hasta La Morena, desde aquí se viaja en lancha una hora y media en contracorriente hasta llegar a la cascada Tamul. Al llegar, su preocupación debe ser exclusivamente apreciar la belleza del paisaje, el contraste del azul del agua y el verde de la vegetación, puede darse un chapuzón y dejarse llevar por la corriente.

Si quiere apreciar la caída desde arriba, puede recorrer un sendero de media hora hasta llegar al ejido El Naranjito, un mirador a orillas del río Gallinas. A un costado se ubican unas escaleras rusticas que dan hasta la ribera del Santa María, puede darse un paseo, se dará cuenta que quedará encantado.

Además de la cascada Tamul, en la biosfera de la reserva Sierra Gorda, aparecen otros puntos dignos de ser visitados, ya que posee diez diferentes ecosistemas en uno solo parque. Puede escalar el cañón Angostura. Acá puede acercarse a las cuevas de Puente de Dios, donde las cascadas presentan toda una fantasía.

A hora y media está el sótano de las Golondrinas, que es el sexto abismo natural subterráneo más profundo del planeta, ya que su caída libre es de alrededor 380 metros de profundidad. Cada amanecer, un tornado de dos millones de vencejos (no golondrinas) sale de la cueva, por unos 45 minutos giran en espiral en perfecta sincronía, al atardecer, regresan religiosamente.

En la zona es ideal el senderismo, así como practicar rapping. El momento ideal para visitar es desde noviembre hasta marzo, cuando las lluvias merman. Un vuelo desde Bogotá hasta San Luis Potosí puede costar, solo ida, 1’300.000 pesos.

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