¿Cómo ahorrar antes y durante un viaje?

9 de octubre del 2017

Antes de hacer maletas, es necesario planificar. Le explicamos cómo no derrochar dinero durante su viaje soñado.

¿Cómo ahorrar antes y durante un viaje?

Foto: Shutterstock

Planificar un viaje requiere tiempo, pero sobretodo dinero. Es necesario tener una cantidad justa para pasar unos días de descanso como se debe. Sin embargo, ahorrarlo cuesta mucho, más si hay responsabilidades, deudas o se presenta algún contratiempo.
Por ello es necesario que de manera individual o en su cuenta bancaria, destine un porcentaje de sus ganancias mínimo para ese viaje; de esa forma sabrá que ese dinero ya tiene un destino. Otra acción que puede ejecutar es tener una alcancía o especie de lugar seguro y cerrado donde pueda guardar ese dinero, sin que éste tenga posibilidad de ser sacado, para que pueda hacer su viaje. Es necesario el compromiso individual, saber que no puede tomarlo, ni siquiera en calidad de préstamo.

Llegó el día

Ya logrado su destino de descanso es necesario tomar en cuenta las precauciones económicas. Los viajeros, ya en su destino se vuelven susceptibles a hacer presupuestos no realistas que son muy bajos o muy altos, conocido como “contabilidad mental flexible”, es decir, que aumenta la tendencia a gastar de sobremanera, sin medida.

Saber que la diversión continuará al regreso del viaje “te ayuda a no gastar en cosas innecesarias durante los últimos días de vacaciones con el objetivo de mantener la diversión al regresar a casa”, cuenta Shah, una profesora de mercadeo de la Universidad de Cincinnati, en EE. UU.

Es recomendable hacer presupuestos diarios, basados en el día a día y no en todos los días que se tomará de descanso. haciendo comparaciones entre, por ejemplo, el costo de un desayuno, y el costo de una compra para hacer el mismo desayuno y para más personas, esto lo llevará a consumir comidas deliciosas, pero en lugares más económicos.
Deepak Chhabra, profesor asociado de la Universidad Estatal de Arizona que se especializa en turismo, argumenta que, “tus presupuestos no son tan buenos como tú piensas. Las cosas se desarman dependiendo de tus motivaciones”.

Organización efectiva

Por ello, es recomendable la organización pre-viaje, revisar en páginas web sobre los sitios y las actividades que se pueden hacer, contactar los espacios para saber precios, horarios, promociones, que le permitan hacer cuentas, y coordinar los lugares que le generen diversión a precios ajustables a su presupuesto.
Además, el viajero debe familiarizarse con la moneda local del país al que va y estudiar cuánto valen las cosas antes de tomar las maletas. Leer antes sobre el valor del transporte, la comida y el entretenimiento puede hacer que estés más consciente durante el viaje. Hacer un presupuesto diario en vez de uno semanal -basado en lo que estás dispuesto a gastar en comida, transporte, actividades y cualquier otra cosa que piensas comprar- hace más fácil mantener un control. Y si el pago de las vacaciones se realizó por medio de un préstamo, tratar de pagar la mitad antes de emprender el viaje y dejar dinero adicional en casa para resolver deudas y compromisos al volver.

Control

Los jóvenes son los que más derrochan dinero en sus vacaciones, y esto no es porque vayan acompañados de sus padres, pues muchos de ellos ya planifican viajes, cortos o largos en grupos de amigos y se disponen a disfrutar gastando grandes cantidades dinero. Un estudio de la consultora PwC descubrió que el 52% del gasto de los jóvenes millennials va dirigido a compras relacionadas con experiencias, como los viajes y el entretenimiento, versus el 39% que destinan a ese mismo ítem los consumidores de más edad.
Se conoció además, que muchas de las acciones que produce gastar más dinero en las vacaciones, es el ver lo que el otro hizo en el mismo lugar, y querer hacerlo al precio que sea. Expertos aseguran que se produce en el viajero una especie de FOMO (que por sus siglas en inglés significa miedo de estar perdiéndose algo) que puede hacer que los viajeros más jóvenes gasten demasiado porque tienden a valorar las experiencias más que otras generaciones, dice Chhabra. “Ver a los conocidos gastando más dinero en sus viajes, suele ser un factor de motivación más importante para gastar más dinero que ver un aviso publicitario”, expresó.
Y al regresar a casa, organizar actividades entretenidas en casa, con amigos cercanos, donde todos puedan colaborar, y de esa forma no se derrocha más dinero y se tienen días de total descanso.
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