El secreto detrás de Myriam Camhi

El secreto detrás de Myriam Camhi

28 de agosto del 2013

-Comer es lo que más nos gusta y no engordarnos- dice Myriam Camhi apenas llega la oficina de su empresa en la calle 81 con carrera Octava.

-¿Y usted cómo hace para no engordarse?

No nos dice el secreto. Solo afirma, sin escucharnos, que come todo lo que le gusta: sobre todo pandebonos, y si son de su natal Buga (Valle del Cauca) mejor. “Si me fuera para una isla desierta eso sería lo único que me llevaría”.

Myriam no hace dieta, ni ejercicio, pero sí tiene una belleza natural que conserva con más de 70 años. También come en un estilo muy casero. Después de 30 años de haber creado su exitosa marca de pastelería Myriam Camhi, la cual empezó en el garaje de su casa, esta mujer que sigue siendo tierna y  tímida a la vez,  ya cuenta con nueve sucursales en Bogotá, una carta de más de 200 platos -que van desde dulces hasta comidas de sal- y varios premios nacionales e internacionales de cocina como el premio a la Mejor Pastelería de Bogotá que ha recibido durante siete años consecutivos. Denise Camhi, hija de Myriam y gerente de relaciones públicas de la marca, dice que el éxito de esta marca han sido productos hechos con innovación y mucho amor por el arte pastelero.

Cuando Myriam llega se demora un buen rato saludando a cada uno de sus empleados. Desde una de las oficinas principales se escuchan los besos. Reparte abrazos. Regresa.

Miriam Camhi, Kienyke

-¿Esta combinación de azul oscuro con negro si me sale?- pregunta-

Asentimos.

-No, no creo -dice mientras se acomoda el cuello largo que la incomoda.

El azul oscuro en realidad resalta sus ojos color azul claro, pero ella no queda conforme con la respuesta.

Myriam no se queda quieta y organiza el escritorio de su hija. Está pendiente de cada detalle. Si pasa y hay una puerta abierta la cierra, si hay una pared con mugre la limpia. Así es ella, perfeccionista, aunque también es como una niña.

-Les gané, les gané- dice al llegar de primeras al último peldaño de la escalera y ver a los demás llegar después.

-Es que me gusta subir las escalera de a tres pasos, siempre lo hago así.

La otra cara de esta marca es Jaques Camhi, publicista que se encarga de la gerencia, y con quien Myriam lleva más de 50 años casada. Lo define como un entusiasta innato: “Se emociona por la comida, ir a cine, por todo”.

Denise cuenta que su papá es un hombre extrovertido, hablador, y que su bien más preciado es una libretita de chistes.

-En un viaje a Turquía le robaron la billetera, junto con la libretita, y él quedó aburrido porque perdió todo su material.

Myriam en cambio sí ha tenido que luchar contra la timidez. En el colegio en Buga perdía por faltas porque no era capaz de alzar la mano y decir ‘presente’.

Aunque ahora habla más, le cuesta ser el centro de atención. Las fotos y las entrevistas le incomodan.

Un día en Myriam Camhi transcurre entre pruebas. Hoy trajeron pandebonos, y ella los prueba con deleite. “Así es acá, nos toca estar probando estas delicias”.

-Te digo que mi secreto no ha sido sino la dedicación, estar encima de todo y siempre buscar algo nuevo- dice Myriam.

Al rato traen unas abejitas que darán de regalo por el nuevo año judío que se celebra en septiembre. “No le pongamos ojitos, cámbiale las líneas”, dice Denise, quien heredó ser perfeccionista como su madre. Las recetas judías, con el certificado kosher y eventos como bar mitzvás, son otra característica de esta familia perteneciente a esa comunidad.

Miriam Camhi, Kienyke

Todo comenzó con el manjar blanco

-Para comenzar con este negocio todos me tuvieron que ayudar. Mis dos hijos mayores, León y Alberto, debían llevar los pedidos, que llegaban todos revueltos porque se iban de afán para alcanzar a hacer sus cosas. Mi mamá, muy elegante en su Fiat Polski, también los llevaba a restaurantes como Tony Roma’s o Costillitas. Cuando mi hija Denise llegaba del colegio ayudaba a hacer los merengues de chocolate, que fueron los primeros postres que me pedían mis amigas. Las finanzas se manejaban desde un escritorio en la entrada del garaje que adecuamos como cocina. Las ganancias en realidad eran muy pocas- cuenta Myriam.

El amor de esta pastelera por el dulce creció en el Valle del Cauca, específicamente en Buga, donde nació. En sus viajes con la familia eran obligatorias las paradas a comprar arequipe y manjar blanco. Así se despertó ese gusto por los postres. Las galletas de guayaba fueron el otro ingrediente. Además vivían cerca de donde se producía la leche y Camhi casi que creció tomando vasos de leche condensada. Su familia, los Alcalay, eran conocidos por su almacén de productos importados.

Ida Alcalay, mamá de Myriam, fue gran otra influencia. Cuando una de sus hijas se casaba les pasaba un libro de recetas escrito a mano. “El de mi mamá es de 1965 y aún lo conservamos”, dice Denise.

Miriam Camhi, Kienyke

Camhi comenzó a hacer tortas para sus amigas, mientras administraba un almacén de muebles. “Mi esposo tenía una imprenta y finalmente le dije: esto está creciendo ayúdame. Yo quería trabajar con él”.

Se hicieron famosos con productos como el Cheesecake de Oreo, el chocoflan, el Napoleón de arequipe, la torta Blitz de vainilla,  la sinfonía de chocolate, la torta de pistacho ylas  “Duquesas”. Duraron más de 10 años haciendo encargos hasta que inauguraron una tienda en la calle 93.

Innovación en la cocina

-Llevo 16 años acá. Me encanta trabajar acá, sobre todo con esta calidad humana, ella es un amor- afirma una de las empleadas del lugar.

Además de la forma de ser de Myriam, la creatividad y la visión en nuevos productos son el sello de la marca. Con 130 empleados esperan continuar con puntos express -como los dos que abrieron en la terminal aérea para los viajeros- y con franquicias en las principales ciudades del país. De igual forma, su carta sigue creciendo: hay nuevos postres como el souflé de nutela o platos de la carta como salmón con quinua o lomitos con pimienta y champiñones, que siguen atrayendo clientes.

Libros de cocina, clases de pastelería, una nueva planta de producción, un mercado gourmet, tienda online y una aplicación en Facebook para niños llamada Deliciosa Diversión, en las que les enseñan recetas, son algunas de las nuevas ideas que se gestan desde la familia Camhi para un futuro cercano.

@JuanaRestrepo87

https://twitter.com/MyriamCamhi

https://www.facebook.com/myriamcamhicocinaypasteleria

http://www.myriamcamhi.com/

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