Esta es una panadería

Esta es una panadería

12 de enero del 2011

Alguien había usado pintura negra y el dedo para escribir de manera improvisada sobre la pared de encima de la puerta: Esta es una panadería. Ximena Leal, ponía fin a la racha de personas que a cada momento se acercaban y preguntaban si ahí funcionaba un laboratorio clínico, por las batas blancas de panaderos que ella y sus empleados usaban todos los días temprano en las mañanas.

Nueve años después, quienes conocen a Ximena, saben que es la única persona en Bogotá especializada en panadería mexicana, que con un pequeño restaurante de no más de diez mesas para doscientos clientes semanales aún cuenta con el tiempo para correr al servicio de los antojos del embajador de México cada vez que requiere de verdadero pan del país del tequila y el mariachi.

La idea era crear una pequeña barra que ofreciera café y pan sin intenciones de convertirse en restaurante, y que diera a su dueña la tranquilidad de terminar de trabajar a las 3 p. m. Un día, una señora que fue por pan, señaló el plato en el que Ximena almorzaba y dijo que regresaría al día siguiente a comer de eso mismo. Convencida la panadera y negociado el precio del plato, la señora volvió con una amiga. Dos días después eran tres, y a la semana era necesario comprar mesas y sillas para que más de una docena de personas probaran el plato del día.

Esta es una panadería conectó a Ximena con sus raíces paternas mexicanas y pronto se convirtió en restaurante especializado. Es único en cuanto a la sazón casera y tradicional y, sobre todo, en cuanto a la panadería que surgió de la mezcla indígena, inglesa y francesa que se dio cuando el emperador Maximiliano llevó europeos mientras vivió en el castillo de Chapultepec. Conchas, panes de chocolate y variedades desconocidas para muchos son algunos de los secretos revelados por el talento de Ximena, que tiene la codiciada certificación de la Cámara de la Industria Panificadora de México.

La cocina de Ximena es hogareña, tiene presente a la abuela Sara y a las tías Estela y Aleja, que le alimentaron el estómago y el corazón durante años, mientras le enseñaban cómo preparar salsas, tortillas y demás platos básicos de la cocina mexicana, que hoy hace parte de una de las cinco consideradas patrimonio de la humanidad. Los ingredientes principales los compra en la Plaza de La Merced del DF dos veces al año, y Ximena considerada que por ser comida popular no debería ser costosa, en comparación con algunos restaurantes mexicanos muy pomposos, a los que, incluso, ella surte con ingredientes fundamentales.

Los sopes y chimichangas son algunos de los platos más pedidos, pero la sopa de tortilla es quizá el bestseller. Su preparación se toma todo el día y no tiene nada que ver con la gran oferta de sopas de tomate con pollo y “cositas” mexicanas que sirven en muchos restaurantes bajo el mismo nombre. Gracias a esta sopa la panadería volvió a abrir hace tres meses, después de tres años de haber cerrado porque Ximena se estrenaba como mamá. Una amiga le rogó que le hiciera la sopa de tortilla. Al día siguiente volvió con alguien más, a la semana con siete y al mes tuvo que volver a comprar mesas y sillas.

Esta Es Una Panadería está ubicada en la Calle 80 No 11-46, todos los días hay sopa de tortilla y los Jueves y Viernes son mexicanos. Los panes se pueden comprar directamente en el sitio y también se envían a domicilio desde las nueve de la mañana en cajas de catorce y veinte y cuatro variedades con mermelada.

El menú semanal y demás información en: www.facebook.com/esta.es.una.panaderia