Feria de Abril, Sevilla a mil

Adriana Bernal

Feria de Abril, Sevilla a mil

3 de junio del 2019

Globos, luces, carruajes y trajes de tradición se apoderan de las calles de Sevilla, España. Todos buscan la mejor ubicación para disfrutar de la feria, su feria, esa que se ha celebrado durante más de 170 años y que cada vez logra reunir más visitantes.

Cuando las hojas de los árboles comienzan a reverdecer debido a la primavera europea, y el sol empieza asomarse de forma tímida, más de 500.000 personas se reúnen en la capital andaluza para celebrar la Feria de Abril, esa que curiosamente en 2019 se llevó a cabo en mayo porque desde hace varios años, se ordenó hacerlo dos semanas después de que culmine la Semana Santa.

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Casetas de gran tamaño se toman las calles que parecen retroceder en el tiempo al mejor estilo del siglo XIX. Los asistentes buscando no desentonar con el ambiente, usan su traje tradicional, el flamenca, típico en esta región de España y que en la actualidad su uso es habitual en ferias, romerías y cruces de mayo.

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En las mujeres los trajes son bastante coloridos, llenos de boleros y pareciera que los puntos son un requisito indispensable. El cabello lo llevan recogido con trenzas de diferentes tipos acompañado de flores de todos los colores. En el caso de los hombres, hacen uso de sombreros y el traje de corbata de su preferencia.

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Durante los siete días que dura la feria, propios y visitantes disfrutan de las tradiciones de Sevilla. Desde el encendido de las más de 22.000 bombillas que se ubican de forma estratégica en las calles para que irradien un color amarillo, hasta los miles de globos que buscan engalanar el día y hacen un contraste majestuoso con el azul del cielo.

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En el ambiente se siente una atmósfera de paz y tranquilidad. Todos se saludan con todos. Los sevillanos se caracterizan por su cordialidad. Hacen sentir a los visitantes como en casa. En una ciudad tan futbolera, las diferencias entre ‘blanquirrojos’ y ‘béticos’, se olvidan durante una semana. Todos bailan y disfrutan al son de ritmos tradicionales andaluces. Las más de mil casetas que se ubican de lado y lado en las calles están ocupadas por personas de todas las edades. Desde el más joven, hasta los más ancianos que necesitan de ayuda para desplazarse. Nadie quería perderse los siete días de fiesta.

Un viaje en el tiempo

Los carruajes de caballos adornados con flores y uno que otro accesorio colorido, son el medio de transporte obligatorio. Desplazarse en ellos mientras se observan las calles de Sevilla con sus casetas, globos, bombillos y demás es como un viaje en el tiempo.

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Para que los coches de caballos pudiesen ingresar a la feria, debieron inscribirse y obtener una matricula municipal que les permitió el acceso. Esto con el fin de garantizar la seguridad y el buen trato de los animales en los días de fiesta.

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Cuando anochece, las calles del Real se iluminan con los farolillos venecianos y con los adornos de bombillas. También las atracciones de feria tienen su propia iluminación. Por la noche no transitan caballos ni carruajes. Las casetas también sirven comida y es habitual cenar, tapear y beber hasta avanzada la noche. También permanecen abiertos los puestos de comida, que además suelen vender churros con chocolate al amanecer.

Una experiencia gastronómica

La cocina española se caracteriza por ser una de las mejores del mundo. La gastronomía andaluza no es ajena a esta tradición. Durante los siete días de fiesta, además de ofrecer los mejores tragos y vinos, se hace un recorrido culinario por la variada oferta gastronómica.

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En la llamada noche del ‘pescaito’, es costumbre servir una selección de frituras de pescado. El resto de los días las casetas suelen servir jamón ibérico, queso y chacinas, marisco, tortilla de papas. Los churros y los dulces tienen una gran cantidad de fanáticos, por lo que es común ver personas ofreciéndolos a cualquier hora del día.

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Entre las calles rodeadas de casetas, carruajes majestuosos, trajes típicos, Sevilla enamora a propios y visitantes. Los mismos que de la fascinación además de sacar gran cantidad de fotografías y videos, se hacen la promesa de regresar el siguiente año.

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