El Fin del Mundo de Putumayo

El Fin del Mundo de Putumayo

17 de mayo del 2018

La historia de Colombia se ha visto manchada por la guerra que la atacó por más de sesenta años, uno de los departamentos que se vieron más afectados fue Putumayo, reservando solo las visitas a esas personas que querían estar con sus familiares habitantes de la zona. Ahora el panorama es completamente distinto, su tranquilidad poco a poco posiciona esta zona colombiana en diferentes portales web de turismo.

Gracias a la cascada del Fin Del Mundo, diferentes viajeros, nacionales e internacionales, visitan Mocoa para conocer este espectacular destino. Ubicada entre la capital de Putumayo y Villagarzón. Debe llegar al kilómetro 6 entre las dos poblaciones, en la vereda San José del Pepino, al lado de la Posada Dantayaco.

Debido a que las personas solían perderse entre los laberintos de la impresionante selva, ahora es necesario pagar por el acompañamiento de una guía personalizada, el costo por persona es de unos $2.500. Este dinero es destinado a la mejoría del camino que deberá recorrer.

Para llegar hasta la cascada del Fin del Mundo se tiene que hacer un recorrido de hora y media. Pero este tiempo se disfruta porque es cuando usted está en verdadero contacto con el concepto de la naturaleza y toda su viveza. El camino es ondulado y variado, pasando por varios puntos de agua y rocosos.

Algunos puntos son más altos que otros, son aptos para cualquier persona, solo no olvide mantener una buena respiración y el paso que mejor le convenga. Igualmente, hay vendedores de agua, café o trozos de piña fresca.

Al haber pasado la hora del recorrido, encontrará una piscina natural llamada “pozo negro”, que tiene como profundidad los ocho metros y medio. Está disponible para que los visitantes se sumerjan ya que no hay corrientes fuertes.

Luego se llega a la cascada del Almorzadero, cuyas aguas alcanzan los tres metros de profundidad. Al lado, escondido por una cortina de agua, está un negocio que vende almuerzos, bebidas y pasabocas.

A continuación, un puente de piedra le ayuda a cruzar la quebrada Dantayaco, que es la que nutre la cascada del Fin del Mundo. Después de los cuatro kilómetros, usted llega a este majestuoso lugar, que de apocalíptico no tiene nada, más bien es paradisíaco. Su altura es de 75 metros. Las personas suelen hacerse justo en el abismo, por más de sentir vertido, aprovechan para tomarse fotos y apreciar el paisaje y la calma del paisaje amazónico. En frente se encuentra la Serranía de los Churumbelos.

Además puede aprovechar para visitar la Reserva Natural Paway (donde hay un mariposario) y el Centro Experimental Amazónico. Conozca el cañón de Mandiyaco y el Charco del Indio.