Galápagos: sólo apta para aventureros.

Galápagos: sólo apta para aventureros.

17 de noviembre del 2010

Las islas Galápagos tienen un encanto especial. Suena a frase de cajón, pero no se puede decir menos de un lugar que ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y es catalogado como museo viviente de la evolución.

Cortesía Juan Carlos Moncada

Los que decidan visitar estas islas del Ecuador deben tener claro que este destino es ideal sólo si se quiere tener una idea diferente del mundo. Allí no hay hoteles cinco estrellas, no hay restaurantes destacados por revistas especializadas, y no es el destino vacacional de ricos y famosos. El que visita este lugar, según la guía de viajes Lonely Planet, sentirá que se tropezó con un universo alterno donde los animales son los protagonistas.

Cortesía Juan Carlos Moncada

Para llegar hay que viajar a Guayaquil. De ahí, un vuelo de hora y media lo llevará al aeropuerto de la isla de Baltra o Beta, una construcción hecha por los americanos en los años 40 como base militar de la II Guerra Mundial. Este era el único aereopuerto hasta que en los años 80 se construyó otro en la isla de San Cristobal.

El archipielago de Galápagos – formado por trece islas mayores, seis menores, 42 islotes y numerosas rocas- es famoso por las tortugas gigantes. Estos reptiles viven en promedio entre  30 y 40 años y alcanzan medidas de metro y medio de largo y casi 300 kilos de peso.


Cortesía Juan Carlos Moncada

Una de las anfitrionas más famosas es el solitario George, una de las últimas tortugas de esta especie que por mucho tiempo han sido exterminadas por navegantes que paraban a aprovisionarse en estas islas. George tiene 140 años y hasta hace poco aceptó la primera pareja en décadas. Se trata de una tortuga de 20 años que promete ser la esperanza de la descendencia de esta especie en vías de extinción.

Al llegar a Galápagos lo primero que se siente es un ambiente ecológico. Algo en que los guías -todos biólogos de profesión- advierten a los visitantes desde que se bajan del avión.

Para el primiparo en viajes ecológicos, esta información parece sacada de libro académico. Es sólo hasta que se está allí que se entiende de verdad que cada especie de ese lugar es una muestra viviente de la teoría darwiniana de la Ley del más fuerte; pues sólo esos animales han sido capaces de adapatarse a las condiciones adversas de este ambiente virgen e inhóspito.I

No son sólo las tortugas. Hay otros animales exóticos de esta larga lista. Están: los piqueros de pata azul, los patas rojos, los enmascarados, la iguana terrestre, la iguana marina, la gaviota de lava, el pingüino de galápagos, el cormorán, el gavilán, el burrito y el león marino, entre muchos otros.

La fauna no es el único atractivo. Hay playas espectaculares  que hacen filosofar en el viejo dicho que dice que el único recuerdo del hombre son sus huellas. Y es que estas islas podrán  no tener el atractivo de todo destino turístico, pero ofrecen sin pagar un peso la sensación de sentir que uno es el primer humano que ha estado en ese lugar.

Para garantizar esa sensación – y por encima de todo la seguridad del ecosistema-  no se puede visitar ninguna isla sin el acompañamiento de un guía. No es permitido recoger una concha ni tocar los animales, pues la intervención humana  puede generar repercuciones drásticas. Los amantes del buceo tienen asegurada la experiencia de sus vidas y, aunque el agua es fría, la diversidad de especies submarinas paga cualquier sensación de hipotermia o congelamiento.

Una de las especies de aves más interesantes es el pinzón de Darwin, se trata de un mismo pájaro que se adaptó de diferente forma a cada isla.  Algunos viven en árboles y comen insectos, mientras que otros viven en la tierra y se alimentan de semillas y flores. De acuerdo con Darwin – de donde reciben su nombre-, cada especie de pinzones es el producto de las condiciones naturales a las que son sometidos. La geología, el clima, la vegetación y la competición por recursos con otros animales, son factores determinates en la evolución de esta ave única.

Galápagos es uno de los lugares del mundo que asegura un ambiente casi virgen donde el placer de lo natural prima por encima de la comodidad. Es un  paseo para reconfortarse, un destino que enseña que todavía hay lugares en el mundo que han podido mantenerse al margen de la competencia entre hombre y naturaleza, un lugar no recomendado para turistas depredadores, sino para personas que saben apreciar las maravillas que nos ha dado la tierra.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO