Golfo de Alaska: ¿donde chocan dos mares?

18 de agosto del 2018

Alaska es uno de los territorios en Estados Unidos que va la pena ser reconocidos, la belleza de sus bosques unida con sus glaciares, además de una fauna fantástica, hacen un conjunto general que atrae a miles de turistas por año. Además, la tranquilidad que se respira al pasear por este destino es algo difícil […]

Alaska

Alaska es uno de los territorios en Estados Unidos que va la pena ser reconocidos, la belleza de sus bosques unida con sus glaciares, además de una fauna fantástica, hacen un conjunto general que atrae a miles de turistas por año. Además, la tranquilidad que se respira al pasear por este destino es algo difícil de igualar. Este estado esconde grandes maravillas y una de ellas responde al golfo homónimo.

El golfo de Alaska es un brazo en forma curva ubicado en el océano Pacífico, en la costa sur de este estado estadounidense, su ribera expone bosques, montañas y glaciares, su costa cuenta con dos profundos entrantes, el Cook Inlet y el Prince William Sound, dos grandes cuerpos de agua interconectados. La mayoría de las lluvias estacionales del Pacífico Noroeste vienen de este golfo, siendo notorio el clima tan basto de la región.

Si usted ha visto fotos de este destino específico, se habrá topado con una imagen de dos mares chocando entre sí, el del Pacífico Norte y el de Bering, según algunos medios, estos luchan y nunca llegan a mezclarse, esto se debería a que sus diferencias son tan drásticas que crean una barrera orgánica, teniendo en cuenta que provienen de lugares distintos, haciendo imposible que logren a ser un gran cuerpo de agua homogéneo.

Pero en realidad, esta razón no concuerda con el la causa de la belleza de este asombroso escenario. El mito es totalmente falso porque esta línea que divide el contraste de dos mares se debe a un fenómeno natural extraordinario, las dos aguas de colores distintos se encuentran por los llamados eddy, remolinos generados por corrientes y la convección océanica.

Este fenómeno que ocurre en Alaska y, de manera imprevista, en otros lugares del mundo, a partir de la extraña dinámica de los océanos, ocupando cientos de kilómetros de diámetro, incluso pueden ser visibles desde satélites.

Estos remolinos llevan gigantescas cantidades de sedimentos glaciales, provocado por el río Copper, entre otros, sus arcillan dan un color particular y enturbian el agua del golfo. Pero en algún momento llegarán a mezclarse estos dos mares, solo que no es algo inmediato, la densidad diferente, debido a la temperatura y salinidad, hacen que estos dos cuerpos de comporten como líquidos distintos.

Así que, lamentablemente, esta barrera en algún momento desaparecerá, solo que teniendo en cuenta el variable y fuerte clima de Alaska, puede que se demore en suceder.

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