Guía de la Ciudad de la Furia

Guía de la Ciudad de la Furia

24 de marzo del 2011

Advertencia: Si usted pretende leer una guía turística que le va a decir las obviedades de Buenos Aires, como visitar Caminito, sentirse Gardel mientras pasea por San Telmo o ir al show del 2×4 del Café Tortoni, está equivocado de página. Eso déjeselo a los turistas que quieren pasear al estilo gringo, compactados en un tour citadino desinfectado y sin un ápice de riesgo. Buenos Aires es una de las mejores ciudades del mundo y es mejor no perder su inversión ni su tiempo a la hora de comprar (y caro) el paquete cultural express que le venden a los porfiados y viejitos.

Lo primero: quítese de la cabeza ese cliché que dice que los porteños son creídos y petulantes. Si se sube en un taxi y el conductor se entera de que usted es colombiano(a), con seguridad el tema del que le hablará es de fútbol. Si es hincha de Boca Juniors, recordará los tiempos de Óscar Córdoba, el “patrón” Bermudez y “Chicho” Serna. Si es de River, hablará de Falcao García o de Juan Pablo Ángel, y si es de Racing le dirá el cariño que le tiene a “Gio” Morales o a Teófilo Gutierrrez. Sí, exacto, el taxista no le preguntará, como en otros lados, si usted tiene algo que ver con el Cartel de Medellín. Lo tratará con respeto y primero hará bromas sobre el café antes que de otras cosas menos legales.

Pero, a lo que vinimos: usted quiere ir a conocer, quiere rockear, quiere comer bien y lo más probable, desea comprar muchas cosas.

Alojamiento: Si cuenta con poca “guita” ‒dinero, en lunfardo, lenguaje de los viejos tangueros‒, alójese en un hostal. Le recomendamos El Pampa, en el barrio Belgrano, una vieja casona al estilo colonial donde se encontrará muchos mochileros, estará cerca de toda la acción y donde se pagará entre 18 y 45 dólares la noche. Todo depende de con cuántas personas desea compartir habitación. Queda en Iberá 2858. Pero si cuenta con buen presupuesto, y no quiere perder la actitud rockera, lo suyo es alojarse en el Faena Hotel, una antigua bodega de granos ubicada en la zona más “fashion” de Buenos Aires: Puerto Madero. Este hotel cuenta con Galería de Arte, dos de los mejores restaurantes de la ciudad y su propio Cabaret, donde se han presentado Charly García y Aterciopelados. Si quiere tener una experiencia de estrella desde su llegada, puede pedir en su reservación que lo recoja una limosina en el aeropuerto. La noche le cuesta, en la más barata de las habitaciones, 450 dólares. No incluye desayuno.

La banda colombiana Bomba Estereo tocando en Niceto Club.

Comer: Si lo suyo es no gastar más de lo necesario, lo mejor es que vaya a la Costarena Norte, la avenida que bordea el Río de la Plata, donde, en cualquiera de los carritos con asadores se puede comer por 2 dólares un exquisito choripán y divertirse mientras escucha algo de cumbia villera. Si ya quiere gastarse unos pesos y desea comer unos buenos pedazos de carne y honrar con sus gestos de placer a un animal criado para ese propósito, vaya al único sitio donde lo mandaré lleno de turistas colombianos. Se llama Siga la Vaca (Alicia Moreau de Justo 1714). De seguro sus amigos le han contado del sitio. La última vez que estuve debo admitir que me salieron lágrimas de gozo frente al mejor pedazo de lomo que me he comido en mi vida.

Rumbear: Comience a salir desde el lunes mismo y vaya a La Cigale (25 de mayo 722), ubicada en el microcentro de la ciudad. Ese día podrá presenciar un buen concierto de alguna banda naciente del ambiente independiente argentino, con la compañía de un buen coctel y una pizza muy decente. Mientras la agrupación se sube al escenario, disfrute de la selección del “pinchadiscos” de turno, que con seguridad lo deleitará con Pixies, The National, Arcade Fire y otros grupos alternativos.

Las galerías Bond Street. Para comprar ropa, artículos de skate discos y tatuarse como las celebridades argentinas.

El martes prepárese para trasnochar, porque su plan está en la discoteca Bahrein (Lavalle 345), donde se celebra todas las semanas la fiesta 160+. Este evento, inventado por el dj Bad Boy Orange, explora todos los sonidos relacionados con el drum&bass y convoca un montón de ciudadanos nocturnos a los que les importa poco o nada que al día siguiente haya jornada laboral. Llegue después de la 1 a. m. y prepárese para bailar mucho junto a lindas porteñas y una que otra europea mochilera.

Un buen sitio para ir a ver conciertos es Niceto Club (Niceto Vega 5510). Por ahí pasan algunas de las mejores agrupaciones de la escena internacional. Ahí tocaron artistas como Bomba Stereo, Los Amigos Invisibles, Jamie Lidell, Devendra Banhart y otros, y los precios de entrada no son altos. Además hay una excelente barra con un buen surtido de cervezas y cocteles.

Los Iguana lovers en vivo en La Cigale.

Si quiere saber en qué anda el nuevo tango, el de actitud punk y sonido barrial, asómese por el CAFF (Sánchez de Bustamante 764), un club social y cultural, fundado por la Orquesta Típica Fernández Fierro, quienes se presentan todos los miércoles en su local, y durante el resto de la semana invitan artistas de la talla de Mariano Massolo Quinteto, Puente Celeste y Franco Luciani. El tango está vivo y sigue entre los jóvenes.

Compras: Usted dirá que todos los centros comerciales son iguales. Bueno, la gran mayoría tienen lo mismo, varias tiendas repetitivas con la misma ropa, un Mc Donald’s y muchos padres de familia con cara de desespero porque no encuentran los zapatos adecuados para sus hijos, a punto de entrar al colegio. Bueno, la Galeria Bond Street (Av. Santa Fe 1670) lo sacará de inmediato de ese concepto. Decenas de tiendas para skaters, punks, metaleros, indies y demás tribus urbanas, junto a espacios especializados en objetos relacionados con el consumo de cannabis, al lado del local de Mario Antonio, tatuador oficial de Maradona, Charly Alberti, Calamaro y Marcelo Tinelli. En Bond Street no hallará el uniforme del colegio católico de sus hijos, pero si muchas camisetas alusivas a Los Piojos, Pantera y Motorhead.

El diseño interior del Hotel Faena.

Buenos Aires tiene mucho que ofrecer, y más si se sale de los círcuitos turistas, donde todo es más caro y más aburrido. Buenos Aires nunca duerme y está abierta a gente aventurera que evita los clichés. Arriésguese a conocer mejor una de las urbes más fascinantes del planeta, este es un buen momento para hacerlo.

Bandas de tango joven en el ambiente punk del bar Caff.

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