Maracaibo, la tierra del sol amada

5 de mayo del 2018

Un lugar lleno de mucha alegría, color, música y gente con amabilidad que le dejará solo gratas experiencias en su paseos por sus calles.

Maracaibo

Dicen los gaiteros a viva voz en sus letras, que Maracaibo, “es la ciudad más bella que existen en el continente, tiene lago, China y puente, gaita y hospitalidad. Tiene el calor y la gente de más alta calidad”.

Los gaiteros, son los oriundos de esta tierra ubicada en el noroeste de Venezuela. Son zulianos, pero sobretodo son maracuchos, gentilicio que se le dan al nacido en esta ciudad, la capital de Estado Zulia, punto neurálgico de la industria petrolera del país vecino. Visitarla debe ser una opción.

Pese a la situación que atraviesa Venezuela, esta ciudad tiene un don mágico, gente llena de entusiasmo y alegría, con una chispa inigualable que hace que con solo escucharlos hablar en cualquier latitud sean identificados inmediatamente como maracuchos. Suelen ser hospitalarios y mostrarle al turista cada rincón de este bello paraje.

Centro de Maracaibo

Quien la visita debe llevar bloqueador, pues su temperatura está casi siempre sobre los 32 grados. No es en vano que su gente la llame ‘La ciudad del sol amado’. Ahí, en sus calles se puede disfrutar de la diversidad que se ha hecho entre ellos, y las fronteras colombianas, pues su distancia con Colombia no está más de cuatro horas.

Arte y cultura en el centro de Maracaibo

Como toda gran ciudad, su punto de arte y cultura está en su centro. Ahí, en sus calles está plasmada la historia de una ciudad que por millones de años ha sido alegría y sabor: la Calle Carabobo, un lugar donde se baila, se toma, y se come sabroso. En diversos puntos de esta calle encontrará la gastronomía zuliana en su esplendor: arepas fritas con nombres diversos como; ‘Tumbarranchos’, ‘Cabimeras’, ‘Aguita e’ sapo’, y hamburguesas cuya preparación no es apta para cardíacos pues su tamaño sorprende a la vista y su sabor podría volverlo adicto; así lo delatan sus extrambóticos nombres como ‘La matadora’, ‘No juega carrito’, nombres populares de la jerga marabina.

En el centro de esta ciudad se consigue la buena música. El talento de los más viejos, y el sabor que se ha heredado en los más jóvenes que improvisan escenarios para cantar gaitas a una Reina Morena que desde su nicho los protege: La Virgen del Rosario de Chiquinquirá.

Casas de colores, antiguas de la ciudad de Maracaibo.

La  imagen de la tablita de la Virgen está a pocos metros de la Calle Carabobo, donde propios y visitantes pasan a cada rato para rezale, hablarle, pedirle con fe, esa fe ha movido más de una montaña. En la Basílica a diario llegan testimonio de que Dios existe y la ‘Chinita’ también.

Hay regionalismo en sus calles. El marabino es extrovertido, o como ellos se definen, ‘chicharachero’, así que desde que pise la ciudad sentirá su amabilidad, generosidad, y alegría.

Más allá

En el centro de la ciudad también se podrá deleitar con sus edificios coloniales, como las casas de colores de la Calle Carabobo. La catedral de Maracaibo, Plaza Bolívar, la estatua del Cristo Negro, la Casa de la Capitulación.

La ciudad cuenta con lugares llenos de historia como el Museo de Arte Contemporaneo Lia Bermúdez, donde el arte del penetrable del artista Jesús Soto lo recibirá. En las mismas calles está en gran Teatro Baralt, cuya parte de su infraestructura sigue antigua y otra moderna, haciendo que recorrerlo sea una gran experiencia.

Un parque especial

El parque Vereda del Lago es una parada obligatoria para quienes visiten la ciudad. Es el más grande de la ciudad de Maracaibo y se convirtió en un lugar, por excelencia, de encuentro para los turistas.  Su nombre se debe a la larga y hermosa caminería que conecta con el Lago de Maracaibo y donde se puede apreciar el puente Rafael Urdaneta, así como las distintas embarcaciones que por él se desplazan.

Está ubicado al norte de la ciudad, a orillas del Lago de Maracaibo, próximo al sector residencial Santa Lucía. Tiene 65 hectáreas, y fue inaugurado en 1978 tras tres años de dragado y relleno de fondo lacustre, y se requirieron seis años más para su acondicionamiento paisajístico. Tiene canchas de béisbol, fútbol, tenis, un zoológico de contacto, un parque acuático y rampas para patinetas.

Sin duda es una para obligatoria para quienes visiten Venezuela. Maracaibo y su gente los esperan con las puertas abiertas.

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