El Metro de Moscú, una obra de arte

14 de junio del 2018

El Metro de Moscú, además de ser conocido por su capacidad, es popular por su belleza.

Moscú

El 15 de mayo de 1935 fue inaugurado el Metro de Moscú, con la apertura de la primera línea subterránea entre las estaciones Sokólniki y Park Kultury. Hoy en día, el Metro de Moscú transporta a un promedio de 8,5 millones de personas entre semana, 4,5 millones los fines de semana y 200 millones cada mes.

Con más de 200 estaciones —44 de ellas catalogadas como patrimonio cultural—, el Metro de Moscú es uno de los suburbanos más grandes del mundo, y para el 2020 tendrá 75 nuevas estaciones, con lo que podría llegar al primer lugar.

Desde el inicio de la Gran Guerra Patria hasta el año 1943, cuando los ataques aéreos sobre Moscú finalizaron, el Metro de Moscú fue no solo un refugio contra los bombardeos, sino un segundo hogar para los moscovitas. Entre las paredes del metro nacieron 217 niños, en las estaciones los habitantes podían encontrar tiendas y peluquerías, e incluso en la estación Kurskaya funcionaba una biblioteca pública.

Por otro lado, la Línea Koltsevaya, por ahora la única línea circular del metro moscovita, es la más famosa de todo el subterráneo, no solo por su papel crucial a la hora de hacer transbordos, sino también porque entre sus estaciones —Komsomólskaya, Novoslobódskaya, Kíevskaya— están algunas de las más bellas del mundo.

Pero lo más increíble es la historia detrás del nacimiento de esta línea. Según cuenta la leyenda, en 1943 Iósif Stalin estaba analizando el desarrollo del Metro de Moscú con sus consejeros, cuando dejó, por accidente, una taza de café sobre los planos del subterráneo. Al levantar el café Stalin vio la huella en forma de anillo que había dejado la taza, y así surgió la idea de una línea circular para el Metro moscovita. Se dice que por esta razón es que la Línea Koltsevaya es de color café en los actuales mapas del Metro de Moscú.

Aunque el gobierno soviético impulsaba el crecimiento del subterráneo, la economía planificada y la necesidad de construir viviendas y otros edificios, era la causa para que muchas veces los constructores del metro se encontraran con diversos problemas, entre ellos la falta de cemento. Una leyenda cuenta que uno de los ingenieros del metro, al darse cuenta de que no podrían terminar la construcción por falta de materiales, entregó uno de los dos cuartos de su apartamento comunal a cambio de 100 toneladas de cemento. ¡Eso sí que es amor al trabajo! Si la leyenda cuenta la verdad, claro.

La estación más profunda del metro de Moscú es la estación ‘Parque de la Victoria’, con una profundidad de ¡84 metros! La estación, la segunda más profunda de Rusia, está decorada con imágenes que celebran las victorias en la guerra contra Napoleón en 1812 y en la Gran Guerra Patria.

Como dato curioso, está la llamada Metro-Dos, que pertenece a la leyenda rusa que cuenta que en tiempos de Stalin, durante la Segunda Guerra Mundial, ante una alerta de bombardeo masivo, el gobierno vio la necesidad de construir búnkeres para los ciudadanos, asimismo, proteger la vida del Estado y los gobernantes.

Por eso se creó un sistema de construcciones subterráneas, como es la línea paralela del metro de Moscú. Se supone que conecta al Kremlin y sus cuarteles de Servicio Federal de Seguridad, un aeropuerto del gobierno, el Genshtab, la ciudad subterránea de Ramenki y otros puntos claves para le Federación Rusa.

La duda sigue existente, debido a que en el Metro de Moscú, algunas estaciones tienen escaleras bloqueadas y y puertas que dan a ningún lado, igualmente, está la línea que no tiene salida y se ve desde la izquierda del tren cuando se dirige desde Sportivnaya a Universitet.

Con información de Sputnik.

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