Destinos al límite: la Piscina del Diablo

Destinos al límite: la Piscina del Diablo

21 de febrero del 2018

Sobre el acantilado de las inmensas cataratas Victoria se encuentra entre las rocas la Piscina del Diablo. ¿Se arriesgaría a visitarlas?

Sin duda el continente africano ofrece una extensa variedad para las personas ávidas de aventuras, belleza y cultura. Pero al momento de hablar sobre travesías a veces se pueden alcanzar los límites de lo peligrosamente letal. Como ejemplo de esto, la Piscina del Diablo, sobre una de las cataratas más grandes del mundo, las Victoria, superan a las del Niágara y rivaliza con las de Iguazú.

Esta opción es dedicada a los temerarios, a los que no se espantan al estar a pocos centímetros de la muerte inmediata. Las cataratas están ubicadas en la frontera entre Zambia y Zimbabue, aunque por las mejores condiciones de desarrolo de la primera alternativa, se recomienda partir desde allí. Así se llega al Parque Nacional de Mosi-oa-Tunya, nombre original de las Victoria, que significa -en la lengua regional- el humo que truena.

Cuando se arriba a la zona lo más recomendable, casi que obligatoriamente, es contactar a un grupo de guías turísticos, acompañantes de esta aventura en la que usted tendrá que ir nadando, de manera cuidadosa, por el cauce del río Zambeze, para llegar finalmente al destino protagonista de esta historia. La Piscina del Diablo se centra gracias a unas rocas que forman una especie de estanque, lo que no permite que usted caiga de repente al gran abismo.

En caso de derrumbarse, la caída de las aguas tiene una altura de 1o8 metros en los que usted, naturalmente, no tendría posibilidad alguna de sobrevivir. Por lo tanto, aparte de los guías, debe tener en cuenta cuál es el momento más preciso del año para visitarla. Entre febrero y mayo se da la inundación anual, por lo que es casi imposible recorrerlo, y tampoco se pueden ver a plenitud las cataratas. La temporada seca y más propicia para conocer este maravilloso lugar es desde septiembre hasta enero, aunque las fechas pueden cambiar.

Para llegar, se recomienda tomar un vuelo desde Johannesburgo y luego otro hacia Zambia, exactamente a la ciudad de Livingstone. Un tiquete aéreo desde Bogotá hasta la ciudad más grande de Sudáfrica, por estas fechas, puede costar unos COP$ 3.600.000, solo ida.