Sammezzano, el castillo atrapado en el tiempo y la fantasía

24 de enero del 2018

En la región italiana de la Toscana, se encuentra Sammezzano, un castillo único en su haber.

Sammezzano

En la región italiana de la Toscana, se encuentra Sammezzano, un castillo con estilo árabe único en su haber.

Probablemente, cuando se piensa en los monumentos o construcciones emblemáticos de Italia se vengan en mente los canales de Venecia, la torre de Pisa o el Coliseo de Roma, y es que en verdad, este país mediterráneo ofrece una amplia variedad arquitectónica digna de recorrer.

Es el caso del castillo Sammezzano, un representante del estilo morisco e influencias árabes.

Remontándose al origen del Sammezzano en el año 780, se cuenta que el rey Carlomagno se hospedó con su esposa de entonces y su hijo. Con el tiempo fue cambiado de jurisdicción, como es el caso de la familia que provenía de Florencia, la Gualtierotti, dueños del palacio hasta 1488, para luego pasar a Bindo Altoviti y Giovanni de Médicis, en 1954, fue encargado el el Gran Duque Cosimo I, para que, finalmente, en 1605, terminara en manos de la familia noble española, Ximenes de Aragón, es aquí donde se pone más interesante la historia.

A principios del siglo XIX, exactamente, en el año de 1816, Ferdinando Panciatichi Ximenes d’Aragon, quien se dio a la tarea de remodelar la edificación entre 1853 y 1889.

Ferdinando era un hombre que resaltaba por su educación, experto en ciencia, filántropo, coleccionista, amante de Giuseppe Verdi. El protagonista de la creación de Sammezzano, se inspiró en aquel movimiento popular de la época, el orientalismo, el cual reunía elementos tradicionales de la arquitectura o estética musulmana que invadió la península ibérica entre los siglos XII a XV, uniéndola con ciertos toques europeos, como es el estilo gótico. Asimismo, Ximenes d’Aragon revisó varios libros británicos sobre viajes.

El castillo se caracteriza por su gran manejo y variedad de colores, así como hay unas salas que dan alusión a animales exóticos, hay otras plazas que manejan la tonalidad monocromática, la atención delicada a los detalles es lo que hace que las personas queden asombradas ante su belleza. Sammezzano cuenta con dos plantas y 365 habitaciones, una para cada día del año, cada espacio tiene su propio nombre y se diferencia del anterior.

Hay una sala que posee un arco, que en su parte superior tiene la frase Non Plus Ultra, que en latín significa más allá, probablemente, su creador quiso decir que con esta obra, se pretendía llevar a sus visitantes a un lugar fuera de este mundo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el palacio paradisíaco se convirtió en un hotel lujoso, con apartamentos, spa, campo de golf y club de campo, pero para 1990, cerró su puertas al público, para que en 1999 se le remodelara de manera urgente, por estos tiempos pertenecía a una compañía británica.

No posee energía ni agua en su interior. En 2012 de conformó un comité, el FPXA 1813-1913, que actualmente se encuentra a cargo de mejorar y restaurar al Sammezzano.

Este castillo se encuentra en le región de la Toscana, a 40 kilómetros de Florencia, en Leccio, municipio de Reggello. En estos momentos, para poder visitar el Sammezzano, se debe inscribir en una lista disponible en el sitio web www.sammezzano.org, ya que las vacantes son ocasionales, de dos a tres por año, por cada día abierto, pueden entrar unas 800 personas. Un vuelo desde Bogotá hasta Florencia, por estas fechas, puede costar unos COP$ 2,300.000.

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