Un ron para tatuar paladares

Un ron para tatuar paladares

26 de Marzo del 2012

Durante la Segunda Guerra Mundial, Norman K. Collins, un joven marinero americano, descubrió su talento para hacer tatuajes. Cada vez más popular entre sus compañeros, empezó a plasmar en sus pieles obras de artes que combinaban diseños tradicionales con estilos asiáticos que Collins había adquirido durante sus viajes por el mundo. Pero su popularidad no sólo la adquirió por la habilidad para tatuar sino por su particular estilo de vida.

Luego de marcar de por vida a innumerables marinos, fue apodado SAILOR JERRY y se convirtió en el padre de la vieja escuela de tatuajes de E.E.U.U., por la original manera de realizarlos, cargados de símbolos como botellas de licor, serpientes, gatos salvajes, águilas, mujeres, y estrellas marinas, entre otros.

Cuentan que las sesiones de tatuaje eran momentos mágicos de intercambio de experiencias cuyo común denominador era un vaso de ron. Es así como nació el ron SAILOR JERRY inspirado en los marineros de los años 50, que no sólo adornaban sus cuerpos con tatuajes sino que también cambiaban sus bebidas para que fueran únicas. Incorporaban especias al ron para endulzarlo y para mantener su calidad mientras estaban en alta mar. Una combinación de vainilla, canela y toques de lima, hacen de SAILOR JERRY un ron que, como el trabajo del hombre que inspiró su nombre, habla por sí mismo.