Indicadores Económicos

El loro más afinado del mundo es colombiano


Audio: Roberto, el loro cantor.

Roberto apenas tiene cuatro años, pero sus cuerdas (si es que las tiene) ya han logrado la máxima afinación para lograr la fama. Cuando llegó de Galeras, la tierra de los suegros de Oswaldo Ruiz Sierra, sólo comía plátano maduro y pollo, pero tenía tendencia al sobrepeso, se desafinaba, sufría de ahogos. Ante la posibilidad de que lo atacara un infarto, su tío Jorge Luis Ruiz Sierra le cambió el menú. Ahora que es el loro más famoso de toda la sabana y quizás de Colombia, sólo come semillas de trigo.

El maestro Calixto Ochoa, control de calidad de los acordeones de Rufino Barrios, al escucharlo con cuidado no ha dudado en afirmar que después de Los Corraleros de Majagual, no había escuchado una voz más afinada que la de Roberto. Incluso, dijo que supera los trabalenguas de Eliseo Herrera.

Inicialmente le decían Juanes, pero una vez su voz empezó a “venderse” en la Internet y tras provenir de una tierra colorada y sabanera, no dudaron en rebautizarlo como Roberto Ruiz, el que más mandaba en las parrandas. El que pagaba todo.

El loro Roberto Ruiz grabó ‘La Cucaracha’ en un estudio profesional.

Después de una sequía de éxitos muy prolongada, arrinconado por la bulla del vallenato, en Sincelejo no surgía un cantor sabanero como Roberto. Su primera y quizás única canción grabada no podría ser otra que ‘La Cucaracha’, esa que mece a los niños y los lleva por sus primeras fantasías. No fue fácil recogerle la voz afinada a punta de guitarra y de tertulias parranderas. Había que cogerle el tiro. Roberto no siempre tiene el mismo estado de ánimo. Cuando está en la jaula, siempre colgada en el ala del rancho de palma, se entristece y calla. A veces grita para llamar la atención. Cuando está libre se sube por los hicos de la hamaca, aletea en la mesa o se yergue como estatua movediza en el espaldar de los taburetes. A veces, en las tardes de alegría, se da baños en seco, con los polvos milenarios del patio, imitando a los patos. A veces han tenido que cortarle las alas, porque el muy majo, se ha querido volar a los patios vecinos, tras unas gallinas coquetas y jabadas.

El mejor momento, según Oswaldo, son las tardes, especialmente cuando alguien silva una canción y cuando hay niños jugando a sus alrededores. Evelyn y Maria, las hijas de Oswaldo, parecen tener la musa para Roberto. Con ellas se regodea en falsetes, gorgoteos, disonancias y asonancias rítmicas y repiques guturales hermosos, mientras muestra su lengua gruesa como vieja que mastica tabaco.

Conocido su temperamento y sus momentos de inspiración, Oswaldo puso un micrófono estratégicamente colgando desde la tiranta del rancho y así, durante muchas tardes, le fue silbando la canción escogida, mientras iba armando la maqueta de la obra con el sintetizador en su estudio de grabación. Oswaldo es ingeniero de sonido que está al frente de la firma Audio Master, una micro empresa familiar por donde han pasado los mejores músicos de la sabana, como Felipe Paternina, Calixto Ochoa, Gilberto Torres, Félix Arrieta y vallenatos como Peter Manjarrés, Silvestre Dangond y Silvio Brito. También le ha grabado a las mejores bandas de viento, como La Juvenil de Chocho y 19 de marzo de Laguneta.

El ingeniero Oswaldo Ruiz ha trabajado con Peter Manjarrés y Silvestre Dangond, entre otros.

Después de muchas tardes de paciencia, en que Roberto a veces callaba, Ruiz logró compilar los sonidos que hoy hacen las delicias de la gente. Después vino la labor casi de artesanía de seleccionar los mejores momentos. Roberto resulto ser muy afinado. La cucaracha, en la voz de Roberto Ruiz, hoy ocupa los primeros lugares en las emisoras de Sucre. Apenas fue subida a Internet el pasado sábado y ya la están pidiendo desde España y otros países. Más que negocio de ventas, pues todo surgió muy espontaneo, la gracia de Ruiz es de romper records viejos.

La experiencia del ingeniero Oswaldo Ruiz como músico, le permitió mezclar la voz del loro, los aplausos, los coros y los sintetizadores, en un experimento poco conocido hasta entonces.

Los loros de ‘Animalandia’, que por lo regular llevaban el nombre de Pacheco, en honor al conocido animador de la televisión, han quedado solo como un recuerdo, pues Roberto Ruiz se ha dado el lujo de grabar su voz afinada en los tiempos de la Internet. Y con tremendo éxito.

Según sus mentores, desde que Roberto llegó a casa de Los Ruiz, hace cuatro años, en el barrio Majagual de Sincelejo, se empezó a contagiar con la música de los corraleros de Majagual. En el salón Pedro Ruiz de Audiomaster, un kiosco techado en palma, mientras esperan su turno para entrar a las salas de grabación, los músicos afinan sus instrumentos o tararean sus canciones. En ese ambiente de cantos y melodías en ebullición, Roberto se fue contagiando, pues mientras sonaba un acordeón o trinaba un clarinete, él desde su jaula iba ejercitando su garganta. Además, Roberto, pasó su infancia en los alrededores del pozo Pelinkú, entre algarrobales, tierras donde siembre se ha escuchado la gaita y los versos de Nacho Luna, un legendario rey de la gaita corta.

El primer video del loro cantor.

Hoy Roberto se convierte en el animal que graba por primera vez en el mundo una canción completa, afinada y con visos de éxito, especialmente para rondas infantiles, un género bastante difícil en una zona tropical plagada de canto a la parranda y a la mujer.

… Y lo mejor del loro cantor y de sus padres es que el proyecto no busca rentabilidad económica. Ha sido echado a andar con libertad, como el loro que un día se voló del patio de su dueño (un profesor) hacia el bosque y, cuando, lo encontró estaba enseñan do el abecedario a otros loritos.

pasaje comercial
Estamos atentos a sus comentarios
cerrar

Dirección: Carrera 7 No. 156 – 78 Piso 8 Oficina 802, Bogotá D.C. Teléfono: 6735278