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Habla funcionaria de la alcaldía amenazada de violación

"Volví a Twitter y conté que quien me había amenazado era un funcionario de la Bogotá ...

Leszli Kalli, Kienyke

Hace casi un año Leszli Kalli, quien fuera asesora en comunicaciones de la alcaldía de Petro, denunció, a través de su cuenta en Twitter, una amenaza de violación que recibió por parte de un funcionario de la Alcaldía de Bogotá. Luego de que el viernes pasado otra funcionaria de la alcaldía la amenazara con revelar por qué salió de la Alcaldía, decidimos investigar y esto fue lo que averiguamos:

“Llegué a la Alcaldía a trabajar con Petro el 26 de febrero de 2012 como asesora de la oficina de comunicaciones. Yo le reportaba, directamente, a Daniel Winograd, que es el asesor de comunicaciones. Pero todo lo que hubiera que firmar lo hacía María Fernanda Cárdenas, porque Daniel no firmaba absolutamente nada.

“Cuando la oficina de la Primera Dama del distrito, Verónica Alcocer, iba a festejar el Día de la Mujer (8 de marzo) con un gran evento en que se le iban a dar a todas las mujeres del distrito unas tarjetas que decían algo así como: ‘Mujer, porque puedes en tu vientre albergar vida. Porque puedes manejar una casa y ser mamá…’. Quien estaba a cargo de ese proyecto era Moira Garcés, pero cuando se imprimieron las tarjetas y leí la leyenda propuse que debíamos hacer algo que celebrara los derechos de la mujer, entonces le quitaron el proyecto a Moira y quedó en mis manos.

“Por ahí dos meses después de mi entrada a la Alcaldía, Daniel me llamó un sábado a las 8 de la mañana a mi casa y me preguntó: ‘¿Usted ha estado sola con Petro en su despacho?’, y yo le respondí: ‘No, las dos veces que he ido he ido con usted’. Luego me preguntó si conocía a la mujer del Alcalde, si yo conocía a Verónica y le dije que sí y agregué que (casi 10 días después del episodio de las tarjetas del Día de la Mujer) Moira Garcés bajó con Verónica a la oficina y me saludó: ‘Hola, Leszli Kalli’.  A mí eso me dio la impresión de que era para que supiera quién era yo. Cuando yo respondí el saludo, Verónica no me saludó, me miró inmundo y se fue. Entonces Daniel me dijo que no quería volver a verme en la oficina de Petro, que estuviera a metros de ahí. Lo primero que pensé era que alguien se había robado algo y le pregunté qué había pasado. Me dijo que no podía contarme nada pero que me mantuviera a metros de Petro.

“A los pocos días de esta llamada yo debía estar en un evento del Alcalde en Bosa (si no recuerdo mal) a las 5 de la mañana y recibí una llamada de Daniel en que me decía que no fuera al evento pues no me quería cerca de Petro. No me dio explicaciones y me dijo que también estaba fuera de las relaciones internacionales y la prensa que salía de servicios públicos, ambas cosas de las cuales yo estaba encargada. Me dijo: ‘Sale de todo lo que tenga que ver con el Alcalde’. ‘¿Entonces yo qué hago?’, le pregunté. Me respondió: ‘Por ahora no haga nada. Vamos a ver qué vamos a hacer con usted, pero por ahora no vuelva a la alcaldía. Al alcalde se le armó un lío terrible. El hombre tiene mil cosas en la cabeza, miles de problemas, como para estar respondiéndole a la mujer algo todos los días en su casa’. ‘Daniel, ¿usted de qué está hablando?’ Le pregunté. ‘Es que a ella (Verónica Alcocer) le llegaron con el rumor de que usted y el alcalde tenían algo’. Pero Petro a mí jamás me coqueteó, y le dije a Daniel que quería hablar con Verónica. ‘¡Ni se le ocurra! No arme mierdero porque le va mal a usted. Ella es terrible. Ella tiene un problema de celos declarado. Le ha hecho escenas al alcalde todo este tiempo así que le pido que por favor no se meta en eso. Vamos a ver qué podemos hacer con usted. Lo mejor que yo veo es mandarla en comisión a la Secretaría de Salud’, respondió Winograd.

“Daniel Winograd le explicó a Guillermo Alfonso Jaramillo, Secretario de Salud (de ese entonces), mi problema en la alcaldía, quien me dijo: ‘No es solo con usted, ella tiene problemas con todas las mujeres que trabajan al lado de Petro. No hay poder humano que permita que ella vea a una mujer joven y bonita trabajando con el alcalde. Es imposible. La señora tiene un problema de celos grandes’. El problema era que yo era contratista de la alcaldía hasta diciembre 26 de 2012, y no podía estar en comisión en la Secretaría de Salud.

“En total, juntando todo el tiempo en que recibí un sueldo y no hice nada fueron tres meses. Además trabajé tres meses en la Secretaría de Salud, pero era un problema y Guillermo Alfonso Jaramillo me pidió que cancelara mi contrato en la alcaldía para abrir uno en la Secretaría de Salud. Entonces volví a hablar con Daniel y él me dijo que me esperara en mi casa mientras él veía a dónde me mandaba. Así pasaron 15 días en que lo llamé todos los días y siempre andaba ocupado o no pasaba al teléfono. Entonces me mandaron a hablar con Gerardo Ardila en Secretaría de Planeación para irme para allá en comisión. Seguí sin hacer nada, solo me sentaba en un pasillo a esperar. En la alcaldía no tuvieron método para deshacerse de mí, porque teníamos un contrato hasta el 26 de diciembre y yo tenía la disposición de trabajar. Pedí que cerraran mi contrato y abrieran otro en la Secretaría de Ambiente, y aunque Daniel dijo que sí, nunca hizo nada.

“Entonces comenzó el chisme de que yo era la moza de Petro y llamaron a mi mamá a contarle. Le dijeron que yo me pasaba metida en el despacho del alcalde. Comenzaron a abrir cuentas anónimas en Twitter para atacarme, pero yo me quedé callada. Una vez me llamó Daniel a regañarme a los gritos, advirtiéndome que me había dicho que nunca volviera a la alcaldía. Que me largara ya mismo que ahí estaba el alcalde… y yo estaba en mi casa. Entonces yo ya le había mandado dos e-mails a Petro en que le decía que no era justo el trato que estaban teniendo conmigo. Jamás me respondió.

Estos fueron los correos electrónicos enviados por Leszli Kalli a Gustavo Petro:

Correo Leszli Kalli, Kienyke

Correo Leszli Kalli, Kienyke

“Cuando pensé que me había salido un puesto en otra parte, volví a la alcaldía a decirle a Daniel que me iba, y él, muy alterado, me pidió que me fuera, que saliera por la puerta de atrás pues acababa de llegar Verónica Alcocer. Yo me negué a salir por la puerta de atrás y me fui. Esa noche, a la una de la mañana me entró una llamada al celular, era un hombre que me dijo: ‘¿Leszli? Oiga, hijueputa, le voy a meter mi verga en su cuca y la voy a partir en dos. ¿Y qué va a hacer, va a ir a decirle a papá Petro? ¿Va a ir a darle quejas al Alcalde? ¿Qué va a hacer? La voy a coger y la voy a violar’. De inmediato comencé a tuitear lo que acababa de pasar y publiqué el número celular del que me llamaron. Por la mañana me fui para el Gaula Bogotá, les mostré el número que ellos marcaron y contestó un hombre al que le dijeron que si no quería que fueran a buscarlo a su casa, que fuera para allá. Y allá llegó Christian Puentes, un funcionario de la alcaldía que yo ya había visto. Entonces llamé a Rodrigo Silva, Jefe de la oficina de prensa de la alcaldía y el jefe de Christian. Cuando le conté, él respondió: ‘Eso está por verse’. Christian Puentes me reconoció por escrito lo que hizo en una carta que escribió a mano en el Gaula y se disculpó. Quedó tan bien parado que salió de la alcaldía y terminó trabajando en presidencia. Pero yo le puse una denuncia penal con la Fiscalía.

 

Christian Puentes, Leszli Kalli, Kienyke

Esta fue la carta que escribió Christian Puentes en el Gaula disculpándose con Leszli Kalli.

“Entonces volví a Twitter y conté que quien me había amenazado era un funcionario de la Bogotá Humana de Petro. La concejal Angélica Lozano leyó todo, fue muy solidaria conmigo e interpuso un Derecho de Petición para ver qué iba a hacer la alcaldía al respecto. A Christian Puentes lo mandaron a vacaciones para que no se enfrentara conmigo. En marzo cuando le pregunté por Twitter a Augusto Ocampo, Director de Asuntos Disciplinarios de la Secretaria General de la Alcaldía Mayor, qué se había hecho con mi caso, me respondió: ‘¿Por qué siempre en el rol de víctima?’ Entonces se metió Angélica Lozano en la conversación, Ocampo borró el tuit y preguntó en dónde se había referido a mí como víctima. Pero yo le saqué un pantallazo a lo que había dicho. Él agregó que el proceso estaba en curso y que yo ya había sido citada, y entonces mostró un pantallazo que tenía la foto de la citación con la dirección de mi casa. A mí me acababan de amenazar con violarme y este señor estaba mostrando mi dirección en Twitter.

“Cada vez que yo cuestiono la alcaldía de Petro salta un funcionario a atacarme. Le saltan a todo aquel que tenga más de 1.000 seguidores y hable mal de Petro. Petro me bloqueó en Twitter, y cuando yo estaba en la Secretaría de Planeación le dije a Gerardo Ardila (Secretario de Planeación) que le pidiera que me desbloqueara, y él me dijo: ‘¿Cómo se le ocurre que yo le voy a decir al alcalde que la desbloquee? Yo tengo que velar  por su seguridad física’. Uno de los miembros del esquema de seguridad de Petro, me dijo en secreto: ‘Es que hubo un problema justo después de la labor animalista que hubo aquí con respaldo internacional, un evento que usted ayudó a organizar. Al parecer esa noche, o después, el alcalde llegó a su casa y se le armó un problema por su culpa. Le pegaron al Alcalde. Lo que tengo entendido es que fue por rabia porque usted estaba cerca del Alcalde.” Supuestamente este es el golpe que hizo que terminara en la clínica”.

El pasado viernes 5 de julio a través de Twitter, María Fernanda Carrascal, contratista de la alcaldía de Petro, amenazó a Leszli Kalli con revelar el motivo por el cual salió de la alcaldía. A través de una conversación telefónica con KienyKe, Carrascal dijo que la razón era un “chisme de pasillo” que asegura que Kalli se la pasaba en el despacho de Petro y que no salía de ahí. Luego borró el tweet y el sábado por la tarde se disculpó. El sábado, también, Petro se refirió al asunto desde su cuenta de Twitter con lo siguiente: [email protected] nadie tiene porque insultar. Tu aporte en la lucha por la protección de los animales es fundamental.”

Disculpa de Petro, Leszli Kalli

Por su parte Rodrigo Silva, jefe de prensa de la alcaldía, asegura que el contrato laboral de Leszli Kalli terminó como debía terminar, en diciembre. Dice que cuando se hizo la amenaza de violación Christian Puentes estaba de vacaciones y que las pidió con al menos un mes de anticipación. Salió a vacaciones un viernes y realizó la llamada al día siguiente, sábado. Asegura que a raíz de ese hecho no se le renovó el contrato por orden del alcalde. Ha dicho que en materia penal la responsabilidad de la amenaza es de Puentes y no de la alcaldía. Sabe que se hizo una petición de investigación pero como esto se maneja con mucha reserva, no sabe si se llevó a cabo y asegura que Daniel Winograd es muy serio en sus cosas y no sería capaz de manejar las cosas como Kalli asegura que pasó.

Sobre la amenaza de violación, se refirió a Christian Puentes como un personaje modesto, de inferior categoría en la escala jerárquica sin el poder de tomar decisiones, un empleado común y corriente y agregó: “Yo no sé hasta qué punto yo pueda amenazarte con violarte. Qué argumentos habrá. No sé si yo pudiera tener la opción de coger el teléfono y decirte: Te voy a violar. Yo no sé si eso es una amenaza.”

Mafe Carrascal, Leszli Kalli

Daniel Winograd, asesor de comunicaciones para la alcadía de Petro, niega haber sido el jefe de Leszli Kalli. Asegura que nunca le pidió que no volviera a la alcaldía pues él no era su jefe y no le correspondía eso. Además dice que el contrato terminó con normalidad en su totalidad, aunque ello no dependiera de él. Para Winograd el asunto es “una pelea de peladas. Que uno dijo y el otro dijo y fulanito…” Agregó, además, que Christian Puentes era “un pelado que se emborrachaba y llamaba a muchas peladas a insultarlas. Pero no era una orden de la alcaldía. Tengo entendido que le hacían ese chiste a muchas peladas, un chiste muy pesado y de muy mal gusto, pero esto no tiene nada que ver con el otro tema. No tiene nada que ver una cosa con la otra”.

Para Winograd, el tuit en que Petro se refirió a Kalli el sábado por la tarde y su contrato finalizado son pruebas de que no hubo los conflictos que Leszli describió. “En todos los trabajos la gente entra y sale. No puede ser que porque se termine un contrato se genere esta polémica. Un contrato se acaba y se acaba, y los jefes deciden si la persona se queda o no. Así es. Estas muchachas peleando entre ellas, pues, ¿cuántas veces no pasa hasta en los colegios? Creo que por eso el alcalde les contestó.”

Leszli Kalli asegura que, hoy lunes 8 de julio, una vez que terminé de entrevistar a Daniel Winograd, éste la llamó a preguntarle por qué no le dio más tiempo, asegurándole que todo tiene solución. Le dijo, además, que el alcalde Petro quería reunirse con ella en su despacho. Kalli le dijo que iría acompañada de mí con un camarógrafo, o en compañía de su abogado, a lo que Winograd respondió que era imposible y que volvería a ponerse en contacto con ella.

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