Mientras a este lado del mundo millones de personas se preocupan cada vez más por tener una pareja estable, casarse, formar una familia y establecer un vínculo emocional que procura estabilidad, al otro lado del océano existen clubes - tanto misteriosos como prestigiosos - que buscan recuperar un evento que despertó durante siglos instintos humanos y salvajes.
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Definido por la RAE como un “festín en que se come y bebe inmoderadamente y se cometen otros excesos” la orgía, practicada por vez primera en la historia de la humanidad por los griegos, se convirtió en la edad antigua en un ritual sagrado que se utilizó para liberar tensiones por medio de la búsqueda instintiva del placer, una válvula de escape de la rutina sexual.
Más tarde, los romanos acogieron su práctica con drásticos cambios: olvidaron el valor humano y lo convirtieron en un evento lujurioso y cruel en el que según cuenta el historiador inglés, Burgo Partridge, en su texto Historia de las Orgias, “se exacerbaba los distingos esclavistas y la posición del poderoso, convirtiendo su fiestas en orgías histéricas y criminales”. Leer también: La isla de las orgías
La transformación del rito, de un desfogue social a un acto criminal y sádico, hizo que el mismo fuera satanizado y enviado al destierro.
Bajo la densa sombra de la clandestinidad y las restricciones la religión y la ley, los protagonistas de las orgías se vieron obligados a practicarlas en el imperio de la oscuridad por el temor a ser señalados, rechazados o estigmatizados.
Sin embargo, en el último tiempo prestigiosos clubes europeos pretenden revivir la práctica de la orgía basada en el precepto griego (el desfogue social, la salida de la rutina sexual, el despertar de los instintos).
Basado en la película Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick, el club suizo Castelevents se consolida como el líder del mercado de las orgías.
[youtube width="549" height="366"]http://www.youtube.com/watch?v=WnQpsQpfI9k[/youtube]
Así se promocionan las opulentas fiestas
Más tarde, los romanos acogieron su práctica con drásticos cambios: olvidaron el valor humano y lo convirtieron en un evento lujurioso y cruel en el que según cuenta el historiador inglés, Burgo Partridge, en su texto Historia de las Orgias, “se exacerbaba los distingos esclavistas y la posición del poderoso, convirtiendo su fiestas en orgías histéricas y criminales”. Leer también: La isla de las orgías
La transformación del rito, de un desfogue social a un acto criminal y sádico, hizo que el mismo fuera satanizado y enviado al destierro.
Bajo la densa sombra de la clandestinidad y las restricciones la religión y la ley, los protagonistas de las orgías se vieron obligados a practicarlas en el imperio de la oscuridad por el temor a ser señalados, rechazados o estigmatizados.
Sin embargo, en el último tiempo prestigiosos clubes europeos pretenden revivir la práctica de la orgía basada en el precepto griego (el desfogue social, la salida de la rutina sexual, el despertar de los instintos).
Basado en la película Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick, el club suizo Castelevents se consolida como el líder del mercado de las orgías.
[youtube width="549" height="366"]http://www.youtube.com/watch?v=WnQpsQpfI9k[/youtube]
Así se promocionan las opulentas fiestas
