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No le peguemos al bebé

(Acerca de la paz) Por Jonáz: Y aplazaron temporalmente el inicio de los diálogos de paz ...

(Acerca de la paz)

Por Jonáz:

Y aplazaron temporalmente el inicio de los diálogos de paz entre el Gobierno Santos y las Farc en Cuba. Pero es que desde el alumbramiento mismo de este proceso se comenzaron a ver algunas posiciones que para nada ayudan a solucionar un conflicto que a lo largo y ancho del territorio nacional ha dejado sangre, terror y víctimas.

Son muchas las emociones y actitudes que se ven por parte de los escépticos o de los que por el contrario, le creen al acercamiento. Todos tienen derecho a expresarse, pero lo cuestionable es que a tan sólo unos pocos días que se hablaba de una primera aproximación en Oslo, ya salían algunos con comentarios poco optimistas.

Oiga. Los expresidentes, quienes ocuparon anteriormente de Santos, la Casa de Nariño, pues o por muy beligerantes o por muy transigentes en sus respectivos mandatos, no lograron la tan anhelada paz. Entonces salieron a hablar de las fallas del naciente dialogo. Bueno, tienen derecho a sus respectivos pronunciamientos, pero es que crear terror y mal ambiente, no ayuda en lo más mínimo, tan sólo por dar un ejemplo con palabras como que la impunidad está por encima de la paz. Se asemeja a la actitud del padre de familia que le transmite inseguridad a sus hijos diciéndoles que son incapaces o inútiles, antes de iniciar una tarea.

Por favor ex jefes de Estado, la mayor parte del pueblo colombiano, ya ha sentido vientos de impunidad, de ilegalidad, cierta debilidad del gobierno negociador; de una insurgencia que desea participación en política, de la negación de estar inoculadas por el narcotráfico, de justicia para las víctimas, de más participación de la sociedad civil en el proceso de paz, de todo lo anterior y muchos más temas, sabemos, eso no es nada nuevo, traerlos a colación no aporta, los colombianos no somos caídos del zarzo, no necesitamos conceptos incendiarios que en vez de sumar, restan.

A veces el ambiente se parece más a una escena del ex resentido que lo único que hace es despotricar de la que lo dejó.

En lo referente a la sociedad civil, claro que es un tema esencial, pero es necesario ser prudentes. Es fundamental que intervengan, sobre todo, las víctimas y evitar que se entrometan personajes oportunistas. Hay que escuchar, analizar y proponer soluciones. Dejarlos que hablen, como por cumplir un simple protocolo, seguirá abriendo heridas.

Otro aspecto es la restitución de tierras, que debe ser manejado con mucho tacto y trasparencia, pero en una nación donde hay problemas de inequidad, de distribución del ingreso y de un segmento de población con afán de tener poder por encima de lo que sea, si preocupa. Si no se trabajan con seriedad y planeación estos dos factores, no se hace nada.

En pocas palabras, esta apuesta puede salir bien y si es así, afortunados todos, de lo contrario, se quemó otra alternativa. Menos mal que los colombianos ya tenemos el “cuero duro”, sabemos de decepciones y lo mejor es que nos levantamos. No cualquier nación y sus hijos resisten un conflicto armado de cerca de 50 años, corrupción, violencia de diferentes clases y demás afrentas.

Dejemos que este naciente acercamiento evolucione o culmine, según el presidente Santos hay unos plazos. No le peguemos al bebé exigiéndole que camine, sin darle la oportunidad de gatear.

Lo del discurso de Márquez en Oslo, no nos debe escandalizar, fue una especie de catarsis, de darse “champú” internacional, de mejorar la imagen de la guerrilla ante el mundo, eso es normal. Ahora, que les crean fuera del país es otro cuento. Porque no sé si acá en nuestra patria tengan beneplácito. Si hay mucha falacia, con  el tiempo se va a saber. Ante todo, los negociadores nombrados por Santos deben tener un principio de la administración como lo es: colocar plazos, que estos sean medibles y controlados.

Es cierto, que los ataques más recientes de las Farc en el Cauca y lo ocurrido con el paro armado en el Chocó no deja bien parado con la sociedad a este grupo insurgente. Pero es que últimamente no es que se estén ganando la confianza de los colombianos. Esto no es nuevo y se sabe que de una u otra forma, así no sea la mejor, ellos creen que de esta manera llegan a Cuba, pisando fuerte.

En lo que no puede caer el gobierno Santos es permitir que las Farc continuamente estén cambiando las condiciones del dialogo. No puede pasar lo del novio más bien “feo” que por miedo, complace todos los caprichos de su exuberante novia. Ahí les dejo.

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