La victoria del flautista de Hamelin

10 de octubre del 2012

La elección del 7 de octubre de 2012 sacó de casa al 80% de los votantes registrados en Venezuela para sufragar por el candidato presidente Hugo Chávez Frías y por el candidato opositor Henrique Capriles, fue un fenómeno masivo exacerbado por la radicalización entre chavistas y antichavistas que creían que Capriles podía arrebatar por la […]

La elección del 7 de octubre de 2012 sacó de casa al 80% de los votantes registrados en Venezuela para sufragar por el candidato presidente Hugo Chávez Frías y por el candidato opositor Henrique Capriles, fue un fenómeno masivo exacerbado por la radicalización entre chavistas y antichavistas que creían que Capriles podía arrebatar por la vía democrática el poder que Chávez ejerce sobre Venezuela desde 1998.

De los resultados surgieron varios ganadores: ganó Chávez con 8.044.106 votos contra 6´461.612 de Capriles; ganó la división y el fraccionamiento venezolano con 44,27% contra el 55,11%; ganó la oposición con  una votación sin precedentes que la consolida.

Ganó la democracia con el 80,4% de participación; ganó la tecnología con el sistema de voto electrónico implantado por Smartmatic que permitió a Tibisa y Lucena anunciar los resultados a minutos del cierre de la jornada electoral.

Ganó Twitter la primera de las redes sociales que difundió la reacción de los candidatos a escasos segundos de conocerse las cifras. Capriles escribió: “Vamos a respetar el voto de los venezolanos. No se sientan derrotados. Hemos construido un camino”; Chávez por su parte escribió:“Gracias Dios mío! Gracias a todos y a todas. Gracias a mi amado pueblo!!! Viva Venezuela!!! Viva Bolívar!!!!!”

Ganó China que financió parte de la campaña con préstamos garantizados por las reservas petroleras nacionales y ganaron Bolivia, Cuba, Nicaragua, Irak, Ecuador y otros países que se han vuelto chavistas desde que Chávez les subsidia el petróleo de los venezolanos, prodigalidad y derroche que será sentida por las próximas generaciones. (En la Colonia los españoles robaron a América el patrimonio natural no renovable, hoy el socialismo siglo XXI lo regala por razones políticas a los países que se unen a la causa bolivariana).

Ganó la medicina con un Chávez vivo, resucitado, cuando se suponía que en esta fecha debería estar a dos metros bajo tierra derrotado por el cáncer. ¿Pero ganó Venezuela?

Chávez demostró que es un animal político, infinitamente astuto que se vale de mentiras, populismo, fuerza y hasta de su enfermedad para salirse con la suya, así ganó en 1998, en el año 2000, en el referendo revocatorio de 2004, en el 2006 y ahora en esta su quinta victoria que lo mantendrá sentado en el Palacio de Miraflores hasta 2019.

Hugo Chávez
Hugo Chavez, con visibles muestras de su enfermedad.

Con su peculiar histrionismo blandió la bellísima espada de Bolívar para celebrar su triunfo ante una delirante multitud a la que dijo: “Desde los últimos 200 años el país nunca ha estado mejor en lo económico, en lo social y en la seguridad.”

Palabras que golpean a quien pretenda analizarlas, hace 200 años estaba Bolívar en Barrancas iniciando la Campaña Admirable para liberar a Venezuela.

Los chavistas presentan estadísticas positivas en lo social que incluyen inversiones en barrios marginales, la erradicación del analfabetismo, la reducción de la pobreza extrema de un 23% al 8,5%, el indicador de desempleo cortado a la mitad y el aumento del PIB de US$ 4.100 a US$10.810, pero la ONG Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos) controvierte dichas cifras afirmando que la calidad de vida se deterioró en 17 de los 23 estados del país, incluida Caracas; que la lucha contra la pobreza solo registra una mejoría del 0,1%, lo que en la práctica supone estancamiento y finalmente que al comienzo del segundo mandato de Chávez había 8´717.639 pobres y hoy la cifra es de 9´365.895.

En sus palabras de victoria y durante su campaña Chávez se erigió en garante de la seguridad y la economía a pesar que las estadísticas sobre muertos y atracos estén disparadas y que el país sufra una de las peores inflaciones de la historia gracias a que su gobierno conduce al país hacia una economía a la cubana con todo y colas.

La votación obtenida por Chávez ya estaba cantada por la estructura electoral que ha venido armando en 14 años de gobierno y que consta de dos millones de integrantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, sus 91 parlamentarios, 264 alcaldes y 15 gobernadores. Casi todos los trabajadores oficiales, incluyendo los de las fábricas nacionalizadas debieron aportar a la campaña so pena de perder el puesto y ser amenazados hasta de guerra civil. Antes de Chávez unos dos millones de venezolanos dependían del Estado, hoy dependen de él unas nueve millones de personas.

Por otra parte las masas populares no son inteligentes, son pasionales, se dejan llevar por un buen caudillo con un buen altoparlante, no importa que el destino final sea el despeñadero.

Hugo Chávez
Chavez en su alocución anunciando la victoria electoral.

El fenómeno Chávez, tan seguro de sí mismo y de su desprecio al debido proceso cuando camina por las calles señalando casas y edificios mientras ordena ¡exprópienlo!   no es nuevo en Venezuela, las excentricidades de Juan Vicente Gómez que gobernó por 27 años Venezuela son leyenda, utilizó el poder para convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo sin necesidad de los 150 vestidos de cinco mil dólares que dicen tiene Chávez, porque dormía con la ropa puesta pensando siempre en un plan de fuga.

Chávez es Chávez, único como el flautista de Hamelin quien con sus bellas melodías hizo que millones de ratones y ratas que infestaban la ciudad lo siguieran hipnotizados al son de sus arpegios hasta que los ahogó en un río.

La flauta de Chávez lleva a los venezolanos hacia el socialismo cuyo modelo es un fracaso histórico que le puede acarrear el mismo destino que a Carlos Andrés Pérez, a quien la bonanza económica de su primera elección le valió una reelección que terminó en cacerolazo y cárcel cuando la economía se derrumbó.

La flauta de Chávez difundió sus encantamientos melódicos para todos los venezolanos a través de los medios de comunicación escritos, televisivos y radiales obligados por la ley y, a juzgar por los guarismos electorales logró hipnotizar como se pretendía. Una de las tantas melodías de su flauta fue la de cuatro millones de personas con vivienda propia, promesa impactante si se tiene en cuenta que en Colombia Vargas Lleras inició su campaña presidencial, pobremente, con tan solo cien mil viviendas.

El voto masivo no implica que sea voto inteligente y la flauta sigue sonando

Twitter:  @mariojpachecog

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