Una diminuta especie de orquídea, hasta ahora desconocida para la ciencia, fue descubierta en los bosques altoandinos de Santander y Norte de Santander.
La planta fue bautizada como Lepanthes leonmoralesii, en homenaje al profesor León Morales Soto, ingeniero forestal y docente jubilado de la Universidad Nacional de Colombia, quien dedicó gran parte de su vida al estudio, la conservación y la divulgación de la flora del país.
El hallazgo fue realizado por investigadores de las Universidades de Antioquia, de Caldas y la Industrial de Santander (UIS), varios de ellos egresados de la UNAL y antiguos alumnos del profesor Morales.
La nueva especie pertenece al género Lepanthes, uno de los grupos de orquídeas más diversos del continente americano. Fue localizada en bosques altoandinos de los departamentos de Santander y Norte de Santander durante expediciones científicas.
Aunque presenta similitudes con la especie Lepanthes climax, los investigadores identificaron diferencias en la forma de sus flores, pétalos e inflorescencias que confirmaron que se trataba de una especie nueva para la ciencia.
Un homenaje al profesor León Morales Soto
El nombre de la orquídea reconoce la trayectoria del profesor León Morales Soto, quien ha dedicado décadas al estudio de la dendrología, la silvicultura urbana y la enseñanza de la botánica.
Además, fue el creador del Arboretum y Palmetum de la sede Medellín de la Universidad Nacional y es autor de numerosos libros y publicaciones científicas sobre la flora colombiana.
Con este homenaje, su apellido queda inmortalizado en la nomenclatura científica y pasa a formar parte del patrimonio natural de los Andes colombianos.
Una especie en riesgo de desaparecer
El descubrimiento también encendió las alertas sobre su estado de conservación. Tras una evaluación preliminar, los investigadores propusieron clasificar a Lepanthes leonmoralesii como una especie En Peligro, debido a su limitada distribución y al deterioro del hábitat donde crece.
La deforestación, la expansión de la frontera agropecuaria y la fragmentación de los bosques altoandinos representan las principales amenazas para las poblaciones conocidas.
Más allá de ampliar el inventario de la biodiversidad colombiana, el hallazgo aporta información clave para impulsar estrategias de conservación que permitan proteger esta nueva especie y los ecosistemas donde habita.
