Cuando Jimmy Sabater estuvo en Cali

Cuando Jimmy Sabater estuvo en Cali

9 de Febrero del 2012

La última vez que Jimmy Sabater vino a Cali fue para cantar con Son Boricua, en compañía de José Mangual Jr. y su productor, Humberto Corredor. Compartimos esos días de su presentación en el teatro Jorge Isaacs y otro baile en una discoteca en las afueras de la ciudad al día siguiente. La primera noche no salió bien y Sabater se molestó por un comentario que le hicimos referente a esto. Mangual, siempre tolerante, lo apaciguó. Humberto Corredor tuvo que lidiar con Sabater porque era cascarrabias. Lo rescató del olvido y lo grabó con los mejores músicos de Nueva York. En un reportaje que le hice a Corredor cuando lo interrogué acerca de cuál era el tema de su preferencia en sus múltiples grabaciones, nos respondió: “Volare”.

Me sorprendió y le volví a preguntar por qué:

–Cuando le dije a Jimmy Sabater que grabáramos ese tema consideró que ese tema no era de su estilo. Después de hacer la base musical, Mangual le pregunta a Sabater: « ¿Sí no lo vas cantar lo tengo que cantar yo? ». A él le nació hacer la versión en inglés. Sabater hacía 17 años que no viajaba fuera de Estados Unidos.  Con ese tema empezó a salir a todas partes con Son Boricua. Cobo Music sigue siendo propietario de los derechos de la orquesta y tenemos los temas de la próxima grabación.

Ahora les transcribo tal cual como fue la conversación con Mangual Jr., mi viejo amigo, y Jimmy Sabater

En el final de la primera noche, la descarga de Son Boricua nos hizo recordar los mejores momentos del Palladium, donde se originó la grandeza de la música latina en Nueva York, en los años cincuenta. Por distintos caminos y con diferencia de años, Jimmy Sabater estuvo ahí, tocando, al lado de uno de los monstruos, Tito Puente. Y José Mangual Jr. aprovechaba las visitas a su padre, un gran maestro, para oír a las leyendas. Ellos vinieron a Cali con un nuevo grupo, “Son Boricua”, que nació bajo el interés de Humberto Corredor, un coleccionista y empresario musical caleño, hijo del barrio Obrero, que lleva más de 40 años en Nueva York Es un nuevo concepto de salsa, que nace de las raíces y se construye con el talento de José Mangual Jr. y Jimmy Sabater, una leyenda que llevaba 17 años sin grabar. A dos voces, en un restaurante del Peñón, grabamos esta conversación.

P.: Tus comienzos tienen que ver con la espléndida época del Palladium de Nueva York. Willy Bobo fue uno de tus profesores. ¿Háblanos de ese período?

Jimmy Sabater: Willy Bobo me introdujo en la música, porque su mamá trabajaba con la mía en una fábrica, nosotros vivíamos donde nos podíamos chocar las manos y nos convertimos en grandes amigos, y me impulsaba para que estudiara el timbal. Me acercó a Willy Rodríguez y también a Tito Puente en 1949. Sin duda, Willy Bobo es responsable por muchas cosas que pasaron en mi vida, que en paz descanse.

P.: ¿Tuvo la oportunidad de tocar con Tito Puente?

Jimmy Sabater: Yo lo reemplazaba a él cuando salía con Celia Cruz fuera del país.

P.: ¿Cuál era el encanto de la música del Palladium?

Jimmy Sabater: ¡Ahhhhh!….La atmósfera de la competición de tres orquestas que dominaban ese período: Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez y el sonido que uno sentía apenas entraba. Las maracas de Tito Rodríguez y de Machito, la paila de Tito Puente… Era inexplicable. Tenía un sonido excepcional.

Jimmy Sabater reemplazó muchas veces a Tito Puente en los timbales.

P: José, ayer en una conversación recordaste lo que era el Palladium para ti, el momento de gloria de tu padre, y ese acercamiento de muchacho que tuviste con ese ambiente.

José Mangual Jr.: La época a la que se refiere Sabater no la pude disfrutar. Yo iba al Palladium a un ensayo, o a un baile. Yo subía por las escaleras de atrás. Mi papá, de tantos bongoseros, era uno de los mejores que había. Tenía un sonido que nadie podía igualar. Era un puertorriqueño en una orquesta de cubanos. Felipe Luciano me dijo una vez: “Tú tienes una vantaja porque eres cubano”. Pensaba que mi padre lo era por tocar con cubanos. Y le dije: espera, nosotros somos puertorriqueños.

P: ¿En qué se diferencia una sonoridad puertorriqueña de una sonoridad cubana?

Jimmy Sabater: Nosotros hemos interpretado la música cubana, pero los verdaderos dueños son los caleños, más que los puertorriqueños y los cubanos, ustedes saben mucho sobre esta música.

José Mangual Jr.: Eso es verdad, yo que llevo tantos años viniendo a Cali, me he dado cuenta de artistas que piensan que no suenan en ninguna parte y descubren de pronto que se escuchan en Cali. La primera vez que vine fue en 1973, cuando nos conocimos, y la última vez fue hace cinco años, para un concierto de soneros, con Papo Félix, Miguel Quintana y Junior González.

Jimmy Sabater: Yo vine a Cali hace como 25 años con Joe Cuba, pero en 1994 vine a grabar con Eddy Martínez en Bogotá. Y agrega con ironía: “Oíste Mangual, Joe Cuba, ese gran compositor”.

 P.: El concepto de “Son Boricua” es un poco el formato de orquesta que se crea después del Palladium, cuando se establecen grupos de seis y siete personas que sonaban como si fuera orquesta.

Jimmy Sabater: Sextetos eran el de Joe Cuba y el de La Playa. Este tenía guitarra y una trompeta. El de Joe Cuba tenía vibráfono y voces. Carl Tjader utilizaba el vibráfono, pero él hacía jazz. Y Louie Ramírez, que era un poco latin jazz, casi no tenía voces.

En los años 50 Jimmy Sabater formó parte de los músicos que el dieron fama a la música latina en Nueva York.

P.: ¿Cómo surge el concepto de “Son Boricua”?    

José Mangual Jr. : El concepto de Son Boricua surge de Humberto Corredor que me llama a mi casa y me dice: “Tengo un trabajito. Vamos a producir un grupo con músicos puertorriqueños y composiciones puertorriqueñas, pero sin trompetas, sólo vibráfono”.

Le dije está bien, yo te llamo. Al comienzo no estaba muy interesado porque todo lo que escuchas ahora es banda grande, pero me puse a pensar en los años 60, cuando mi papá me dice voy a estar grabando temprano en el Downtown, tengo que tocar con Tito Rodríguez porque Vitín González, el bongosero, tenía un problema, y estaban en el Riverside Plaza, en la 73 con Brodway. Esa noche Tito Rodríguez, Vicentico Valdés y su orquesta, Orlando Marín, cantando Chivirico Dávila, el tema “La casa”. Y, después, Joe Cuba y su sexteto. Fue una locura. Ese instante se me quedó grabado en mi memoria y entonces me dije, porque si ellos pudieron porque no lo pudiéramos hacer nosotros. Y quien más que el Sargento, Jaime Sabater, debería estar en el proyecto. Y lo llamé y aceptó.

P.:¿Por qué le dices el sargento?

José Mangual Jr.: El ritmo de esa campana es que me iba a dar la identificación y quien más que alguien que estuvo en ese sexteto nos podía traer buenas ideas.

P.: Usted hizo una producción titulada ‘Gusto’, en 1980, con Louie Ramírez. Recuérdeme como era él.

Jimmy Sabater: Louie era el hombre más chistoso que yo había conocido en la vida.

Talentoso, compositor, arreglista, timbalero, requetesuperpianista y vibrafonista. En esa producción participó José Fajardo como solista.

P.: ¿Cómo se explica que por qué razón Jimmy Sabater no graba con nadie desde 1980 hasta 1997?

Jimmy Sabater: Voy a ser franco. Yo me desilusioné. Joe Cuba me robó dos obras y no quería escribir más ni grabar más para que otro se aproveche de uno. Ese señor es un pillo. Mientras tanto, tocaba con Charlie Palmieri, por más de seis años, sin grabar, se llamaba el Combo Gigante.

P.: Además de la anécdota que cuenta Sabater, Nueva York perdió liderazgo?

José Mangual Jr.: Perdimos los productores ejecutivos, el género de la música cambió.

En vez de subir, bajó. Sabater estaba activo y cantando, lo que pasa es que no estaba grabando.

P.: Una vez, hace años, comienzos del 90, le pregunté a Tito Puente, y me dijo, en tres años se acaba. Ya pasaron como diez años. Luis “Perico” Ortiz, me dijo: “La música ya no entra por el oido, sino por los ojos”.

Jimmy Sabater: Esas caras lindas cantando, como Jerry Rivera, por ejemplo, la Sony le dio un millón de dólares para grabar. Y a Cheo Feliciano, que era Cheo, aunque sea feo, no le ofrecen nada.

José Mangual Jr.: Ahora, en el comienzo del Milenio, se puede ver la gente que graba con ‘Son Boricua’, el talento vuelve, porque la historia se repite, y lo que grabaron los pioneros todavía se escucha. Sí, hemos perdido el respeto a la música, que es una emoción humana. La raíz, para mí, nunca muere. Ojalá otros productores se involucren más en las voces y en el ritmo, en vez de la cara linda. La música debe ser alegría, pero cuando adaptamos esas baladas, no soy negativo para esa expresión, pero debemos regresar a las fuentes.

Jimmy Sabater murió este jueves 9 de febrero en un hospital de Nueva York. Tenía 75 años.

P.: ¿Cómo se explica la sonoridad de “Son Boricua” en palabras?

José Mangual Jr.: Tiene base rítmica, que no está bien cocinada, tiene su intervalo de brusca y suave, es la emoción que agita al bailador. Y más a los caleños que saben y la llaman la salsa vieja, que está al día.

P.: ¿Tú, que trabajaste con Héctor Lavoe, piensas que la mejor voz era él en este último período?

José Mangual Jr.: Era el somero del pueblo, y era un buen cantante, por más que vacilara, que estuviera embalado y loco, nunca estaba ronco ni nunca te cantaba lo mismo. Ese concepto de cantante se acabó. Ahora, un cantante es un estilo, y lo repiten igual en todas partes. No hay emoción humana ni moneo.

P.: ¿Cuál ha sido, Manual, tu contacto con el latín jazz?

José Manual Jr.: Lo único que sé de latín jazz es lo que mi papá me enseño y yo lo veía a él trabajando con los grandes con Dizzy Gillespie y Willy Bobo. El latín jazz me fascina pero no soy virtuoso para interpretarlo.

Jimmy Sabater: En la producción de “Son Boricua” hay un tema que se titula “Blues para Louis” y eso es latín jazz. Yo grabé con la orquesta de Eddy Torres. Para mí, latín jazz es jazzistas americando tocando jazz, con una persona tocando los instrumentos afrocubanos. Un José Mangual con Herbie Mann, con Patato Valdés, un Mongo Santamaría, no es lo que ahora creen que es latín jazz. Lo que Mario Bauzá definía como bebop. Mira lo que hace ahora Paquito D”Rivera o Arturo Sandoval, eso que es, eso es un despropósito.

P.: El vibráfono que sonoridad produce en realidad, es un instrumento melódico y rítmico,  y quienes lo habían utilizado antes?

José Mangual Jr.: Es una pregunta para un maestro. Pienso que es rítmico, pertenece a la familia de la percusión y, a la vez, es melódico. Tiene los dos conceptos. Carl Tjader, en jazz; Tito Puente, Louie Ramírez, y el grupo de Joe Cuba, donde se le dio esa presencia con voces y ritmo. La idea de Corredor es muy buena, porque si hubiéramos hecho “Volare” con trompetas el sonido sería común y corriente. La diferencia la hace el vibráfono.

P.: Sabater, ¿había trabajado antes con Mangual?

Jimmy Sabater: Una vez vinimos a Colombia con una agrupación.

José Mangual Jr.: Yo siempre lo admiré. En 1977, en mi primera producción, Jimmy Sabater fue timbalero en “Cuero na má”, que es un éxito que me piden en el mundo entero.

Jimmy Sabater: Una vez fui con Tito Puente en el Downtown, nos metimos en un restaurante, y estaba sonando “Cuero na má”, y le dije a Tito, escucha esto para que aprendas. Y Tito, dice, sí, sí.

P.: Algo más, ¿qué quiere decirel nombre de “Son Boricua”?

Jimmy Sabater: Viene de un tema que yo escribí en 1962, que se titula “A las seis”, recuerdan, “son boricua es”. Pasan muchas cosas que es evolución. La historia se repite.

P.: Sabater, estás contento con el grupo y Cali?

Jimmy Sabater: Estoy muy contento por lo que ha pasado con “son Boricua” como experiencia, y en cuanto a la visita a Cali, es increíble la calidad humana de los caleños.