La cincuentona asaltacunas

La cincuentona asaltacunas

26 de julio del 2011

A las mujeres mayores que les gustan los hombres jóvenes se les conoce en Estados Unidos como cougars ‒que en español sería “pumas”‒. En eso se convirtió Liz Earls a los cincuenta años, después de renunciar a su trabajo en la oficina de recursos humanos de una compañía, perdió cerca de 40 kg, se hizo una operación estética e hizo realidad su dueño: convertirse en fotógrafa para documentar su agitada vida sexual. Dejó a su esposo, sus hijas de 19 y 21 años la apoyaron y creó la página web fantasycapture.com, donde miles de hombres le escriben, le piden una cita sexual y entran con religiosidad a ver las últimas fotos de sus cacerías.

Sin embargo, las fotografías de Liz Earls no son cualquier cosa,  tienen un tono de intimidad muy divertido que transmite una sola sensación: gozo. No importan las arrugas en su cara ni los pliegues de piel de su cuerpo. Earls disfruta del sexo como una niña en un columpio de un parque, y eso hace de estas fotografías un documento inigualable.

Por esto, y por el ligero parecido con las fotografías de Richard Kern, por ese tono profesional sin dejar de ser amateur, la editora de la colección de sexo de libros de Taschen, Dian Hanson, la descubrió y la invitó a que publicara un libro de fotografías y textos titulado Days of the Cougar. En él, 250 fotografías recorren las últimas aventuras sexuales de una mujer que descubrió que el sexo, como el vino, es mejor mientras más añejo sea.