Las guerras de Obama

Las guerras de Obama

29 de enero del 2013

En Las Vegas, Nevada (Estados Unidos), el presidente Barack Obama dio el primer golpe de opinión para el inicio de su segundo mandato. Anunció el comienzo de su campaña por la aprobación de una reforma migratoria integral a partir de la iniciativa propuesta en la víspera por dirigentes del Senado estadounidense. “Este es el momento para que haya una reforma migratoria integral. Está en nuestras manos”, aseguró el mandatario en una escuela frente a un auditorio lleno de hispanos que ante su discurso gritaban en español “sí se puede”. La reforma pretende ser presentada en el Congreso en marzo para que sea aprobada en el segundo semestre de este año. “Si no funciona esa acción bipartidista, yo mismo haré una propuesta y la entregaré a los congresistas”, advirtió Obama. Será una batalla contra los sectores políticos más conservadores que se oponen a la legalización de los inmigrantes indocumentados y califican este plan como una amnistía injustificada. Pero, aunque esta sea la primera, es solo una de las guerras, que en lo político y militar, encabezará el reelecto dirigente estadounidense hasta enero de 2017.

Reforma migratoria integral

No es gratuito que el primer discurso que ofrece el presidente Barack Obama, luego de su segunda investidura, haya sido para explicar el plan con el que esta vez sí promete lograr una reforma migratoria integral. Esta es una guerra que, en su segundo periodo presidencial, el mandatario demócrata está decidido a ganar. Los resultados en esta lucha podrían beneficiar a unos 11 millones de inmigrantes irregulares que residen en Estados Unidos. Contrario a lo sucedido en 2010, cuando una propuesta similar fracasó por el bloqueo de los republicanos en el Congreso, esta vez los dos partidos entienden la importancia  del voto de la comunidad inmigrante, en especial latina. “Más del 70% del voto hispano respaldó en las elecciones al Presidente. En su discurso del 21 de enero se comprometió a apoyar a esta población. Y no está muy lejos de obtener el resultado esperado, porque los republicanos políticamente deben empezar a buscar el voto latino”, expuso la estratega demócrata Liz López.

Control de armas

AFP

Control de armas

Esta batalla involucra armamento; el que tienen cientos de miles de estadounidenses en sus hogares. Se estima que hay unas 350 millones de armas en manos de civiles y la legislación federal, a través de la segunda enmienda, garantiza ese derecho. Sin embargo, la flexibilidad en la adquisición de material bélico, en especial armas de asalto, ha propiciado distintas tragedias que han llevado al presidente Obama a decir “No más”. El mandatario encargó a finales de 2012 a su vicepresidente, Joe Biden, la planeación de propuestas para el control de armas que enviarán a consideración del Congreso. Entre las ideas está prohibir la comercialización de armamento de asalto, los estudios de antecedentes criminales y psiquiátricos de quienes deseen adquirir estos elementos y planes para reforzar la seguridad en las escuelas. Para muchos, la batalla contra la poderosa Asociación Nacional del Rifle será una guerra de titanes. La organización es un millonario e influyente lobby en el Capitolio, al que están inscritos tanto republicanos como demócratas. “Este es el momento clave. Si no pasa ahora en Congreso, cuando están tan recientes tragedias como la de Newtown, no pasará nunca”, expuso la internacionalista Sandra Borda. “Lo que buscará el presidente para ganar esta batalla es una estrategia que tenga puntos comunes en los dos partidos, y que no amenace a la libertad de portar otras armas”, agregó.

Vea: ¿Por qué en Estados Unidos cualquier ciudadano puede tener un arma?

Misiles nucleares-Iran

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La guerra contra la bomba nuclear iraní

Es un secreto a voces que Israel, seguramente con apoyo de Estados Unidos, desde hace varios meses lleva adelantando una guerra cibernética contra el programa nuclear de Irán. A través de ataques virtuales, occidente trata de entorpecer el proyecto de enriquecimiento de uranio que podría permitir al país persa la obtención de una bomba nuclear. En estos cuatro años la guerra continuará, y posiblemente por esta línea de operativos secretos. Sandra Borda y Liz López descartaron la inversión militar directa. “Van a continuar promoviendo bloqueos económicos y diplomáticos a Irán y una guerra en la situación inmediata está prácticamente descartada, no tanto porque no le interese a Estados Unidos, sino porque no hay plata para una campaña así”, expuso Borda. “La Casa Blanca sí se ha interesado en el problema nuclear iraní, pero a través del Congreso que es el que gestiona los bloqueos y sanciones. Una estratégica más diplomática”, consideró López. No obstante el mayor temor es que haya alguna agresión de Teherán sobre Israel. En ese caso es muy probable que Barack Obama no tenga más opción que comandar a su ejército a una nueva confrontación bélica. Las amenazas ante este escenario son muy altas.

El polvorín sirio

Si bien el presidente Obama ha dicho que “no descarta ninguna opción sobre la mesa” en alusión a que se agrave la situación humanitaria en Siria, muchos descartan que de las advertencias se avance a la acción. Una guerra en Siria no despertaría mayor interés a Estados Unidos y ese trabajo se lo delegaría a las potencias europeas, distinto a lo sucedido en Libia. Según Sandra Borda, “se dice que Bashar Al-Assad ya habría usado armas químicas, que era la línea roja advertida por Washington para intervenir, pero al parecer prefirieron ignorar el hecho”. La batalla de Obama en la crisis con Damasco se limitaría a atención humanitaria y llamados al diálogo, pero nuevamente el escenario militar queda relegado a un ‘plan b’.

Afganistán

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Irak y Afganistán, las guerras de no acabar

En Afganistán la promesa es que en 2014 no habrá tropas estadounidenses, y la seguridad recaerá en manos del gobierno de Kabul. La meta no es para muchos posible. “A juzgar con lo que dijo Obama en su segundo discurso de inauguración, habrá una salida de su país de Afganistán pero eso no quiere decir un abandono”, explicó Borda. En ese sentido, esta seguirá siendo una guerra de Obama. Algo similar ocurre en Irak desde hace dos años, a pesar del anuncio del fin del conflicto que llevó a derrocar al dictador Saddam Hussein. No obstante las unidades que permanecen en el país son objetivos constantes de ataques terroristas y se ha criticado a Estados Unidos de abandonar a su suerte un país devastado e inestable luego de su invasión.

Drones aviones no tripulados

Guerra contra el terrorismo, desde el aire

Está claro, sin embrago, que la guerra contra el terrorismo continuará bajo el segundo gobierno Obama, y para ello Estados Unidos ha ideado una estrategia que reduce considerablemente los riesgos de enfrentar pérdidas humanas. El uso de Drones (aviones no tripulados) ha despertado todo tipo de polémicas y críticas por las violaciones a la soberanía y las vidas de civiles que se cobran sus bombardeos. Los Drones son empleados principalmente en operativos contra Al-qaeda en Afganistán, Pakistán, Yemen y algunas naciones del norte de áfrica. “Obama busca mecanismos diferentes en términos militares a los que pensaba George W. Bush. Considera otras formas de intervenir, sin usar tropas y evitando en todo lo posible operativos con elevados costos”, expuso Borda.

Planta Nuclear

Por la tecnología y el cambio climático

Aunque Obama lo ha mencionado, no solo en su más reciente discurso de inauguración sino desde hace cuatro años, la carrera por retornar a la cabeza del ranking mundial en desarrollos tecnológicos no parece ser una batalla prioritaria, según la estratega Liz López. “No creo que quepa entre las prioridades el tema de la energía renovable o los grandes desarrollos tecnológicos. A la gente lo que le interesa son las luchas en economía, salud y educación”, explicó.

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La disputa por el liderazgo en Latinoamérica

Para muchos, el descuido que durante décadas tuvo la Casa Blanca con los países de su hemisferio, desde hace unos años, le ha pasado cuenta de cobro. La región se ha atomizado y existen bloques de países contrarios a los intereses estadounidenses. Para la demócrata Liz López no es cierto que bajo la administración Obama se haya abandonado a Latinoamérica. “La secretaria Clinton visitó la región en 20 ocasiones y el presidente Obama también hizo presencia. Además, hemos impulsado tratados comerciales con Colombia, Panamá y otras naciones, y buscamos lazos más fuertes con la región que viene emergiendo”. La reforma migratoria podría ser una importante batalla ganada para reconquistar el aprecio hispano. Demócratas y republicanos no pueden ignorar el potencial latino a su favor, y entienden que estratégicamente el resto del continente le podría ser de mayor ayuda a su lado, que en su contra.