Los problemas de envejecer en Colombia

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Los problemas de envejecer en Colombia

2 de Junio del 2017

Los adultos mayores viven en el país una situación preocupante. El abandono, la calidad de la atención médica, la formación y el acceso a la pensión son algunos de los retos a los que se enfrentan en Colombia.

En un informe de la Universidad de La Sabana y la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría se dio a conocer que de las 5’750.000 personas mayores de 60 años que hay en el país, solo 1’495.000 disfruta de una pensión.  Es decir, sólo el 26% de la población mayor de 65 años tiene una pensión. Lo anterior deja en vilo a la mayoría de los adultos mayores, pues la falta de acceso al sistema pensional, los convierte en una población vulnerable.

Los adultos mayores no tienen “una pensión social universal no contributiva”, lo que los deja desprotegidos ante la inequidad social y económica, pues muchos viven en pobreza extrema, con violencia, maltrato, abuso y con un acceso al sistema de salud muy deficiente.

Cabe recordar que en la pirámide poblacional del país hay más gente mayor de 60 años que niños menores de cinco. A este panorama se le suma el hecho de que el nivel de fecundidad –capacidad reproductiva de la población– en el país ha disminuido en más del 50% en el último medio siglo. De hecho, para el año 2020 se calcula que “por cada dos adultos mayores habrá un adolescente”.

Por ello, es importante resaltar las faltas de garantías y dificultades para una vida plena a las que se enfrentan los adultos mayores hoy en día.

La cobertura de salud 

El 90% de la población colombiana tiene acceso y cobertura al sistema de salud; sin embargo, en Colombia sólo hay un geriatra por cada 35 mil adultos mayores.

En Colombia hay un importante déficit de personal médico dedicado a atender a los adultos mayores.

Si bien desde 1.982 hasta la actualidad se han formado 2.000 gerontólogos en Colombia, de estos apenas hay 4% en actividad.

En la actualidad, sólo hay 80 geriatras en el país y 30 en formación, y en su mayoría están en Bogotá. Según el informe, “este panorama es aún más “desafiante”, si se tiene en cuenta que nueve de cada diez médicos que se formaron como profesionales de la salud, no tuvieron un abordaje o instrucción específica sobre el cuidado o manejo del adulto mayor”.

Además, se debe tener en cuenta que en la dinámica global la población mayor también va en aumento. Según la OMS, hay 841 millones de adultos mayores, que representan el 12% de la población mundial.

En este segmento poblacional, los enfermeros y demás, especialistas tampoco cuentan con un seguro ni una formación especializada que les permita optimizar su trabajo.

El problema se genera desde la educación, dado que sólo unas cuantas universidades del país imparten esta área de la medicina. Dentro de las universidades públicas se encuentran la Universidad de Caldas, del Valle y la Nacional. En las públicas, sólo lo imparten la Universidad Javeriana y la Universidad de La Sabana.

Según un documento de la Fundación Saldarriaga Concha denominado “Diagnóstico de los adultos mayores en Colombia”, el 20% de los hombres y el 18,8% de las mujeres mayores sufren de la Enfermedad Isquémica del Corazón, que es la que más sufre esta población en el país. A esta le siguen las enfermedades crónicas de las vías respiratorias internas (9,5% en hombres, 12,1% en mujeres); enfermedades cerebrovasculares (9,4% en hombres, 7,9% en mujeres); enfermedades hipertensivas (4,6% en hombres, 6,6% en mujeres) y Diabetes Mellitus (4,2% en hombres, 5,3% en mujeres).

El abandono

En el país hay 5’750.000 adultos mayores según el DANE; de ellos 995.000 residen en Bogotá y 400 son abandonados cada año en la capital.

El documento advierte que el 9,3% de los adultos mayores en el país vive solo; pero en Bogotá esta cifra aumenta a 11%.

Teniendo en cuenta que el 28% de las personas mayores de 65 años residen en las ciudades con mayor densidad demográfica (Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla), el presente de esta población se complica porque buena parte de ellos no vive en un centro especializado de cuidados geriátricos ni con un cuidador.

El  informe de la Universidad de La Sabana y la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría sugiere que es vital el apoyo de las familias en la atención de los adultos mayores y la formación de personal médico especializado.

La depresión y la desocupación

“Luego de la hipertensión arterial, la segunda patología más frecuente en adultos mayores es la depresión”. Según el informe, cuatro de cada diez adultos mayores en Colombia tiene un perfil depresivo.

Al panorama económico, en el que pocos de ellos tienen acceso a la pensión, se le suma la exclusión de la población mayor en el ámbito social del país, al considerarlos obsoletos.

Por ello, muchos individuos que integran esta población suelen caer en depresión, pues se sienten excluidos, inútiles, inservibles y como una carga para sus familias y para la sociedad, en general.

El informe señala que el modelo de trabajo colombiano no es idóneo para esta población, pues suelen caer en la obsolescencia. A los adultos mayores se le deben dar más oportunidades de trabajo y estas deben adaptarse a las condiciones físicas y mentales de ellos, lo que significa una apertura a la flexibilidad laboral y al incremento de oportunidades de desarrollo y crecimiento humano de estas personas.

Por ello, el informe sugiere que “el país debe garantizar el acceso –o al menos incrementarlo– a la educación y a la formación para el trabajo de la población mayor. Cumplir 60 o 65 años no puede convertirse en el fin del proyecto profesional; debe ser un alto en el camino para autoevaluarse y replantear el futuro laboral”.