El fin de semana pasado las principales calles de Bucaramanga se paralizaron por una razón: el recibimiento de los senadores Luis Alberto Gil y Alfonso Riaño, quienes fueron condenados a 90 meses de prisión, pero que desde el viernes están libres por haber pagado las terceras quintas partes de su condena.
Ese mismo día llegaron a Bucaramanga en un vuelo de Avianca proveniente de la capital. Allí, en el aeropuerto Palonegro, fueron recibidos por más de 400 personas que se transportaron en una extensa caravana que pasó por el municipio de Girón y que condujo hasta la Iglesia Católica y Apostólica Independiente del padre Jorge García, quien resultó electo el 30 de octubre pasado como diputado de Santander por el cuestionado PIN.
En la celebración religiosa, a la que asistieron más de 2.000 personas, tanto Gil como Riaño fueron recibidos por un grupo de música norteña. Fue tan emotiva la bienvenida que cuando el condenado ex senador Luis Alberto Gil se dirigió al público para agradecer por las expresiones de cariño, se le escurrieron las lágrimas.

Los ex senadores Luis Alberto Gil y Alfonso Riaño fueron recibidos en Bucaramanga por una caravana de más de 400 personas.
Al acto también asistió Ángel Alirio Moreno, presidente del PIN, y Doris Vega la esposa del ex senador Gil, quien remplazó al recién fallecido senador valluno Juan Carlos Rizzetto.
En una entrevista concedida por Luis Alberto Gil al periodista Carlos Julio Castellanos en el programa ´Protagonistas´, emitido en el Canal TRO, el ex congresista contó una anédota. Dijo que el día que salió de prisión el ex gobernador de Boyacá Miguel Ángel Bermúdez le expresó que no sólo quedaba libre sino que salía premiado porque su esposa mantuvo una curul en el Congreso y porque el presidente del Consejo Nacional Electoral, Joaquín José Vives, era cuota del PIN.
