¿Quiénes ganan con los Premios Twitter?

¿Quiénes ganan con los Premios Twitter?

11 de diciembre del 2012

A las 5:15 de la tarde llego a una cita en la portería de un edificio en Santa Bárbara, al norte de la capital. Me ha citado un tal Tuyo Isaza para que me monte a una limusina con él y un grupo de “twitteras influyentes” y nos dirijamos a la cuarta celebración de los Premios Twitter Colombia en las instalaciones del Colegio Gimnasio Moderno, también en el norte de la ciudad. Tuyo, que es mexicano, está con su socio, un colombiano que bien podría pasar por mexicano. Pregunto cuál es su función en los premios y la respuesta que me dan es ambigua y evasiva. No me queda claro si son una agencia de medios o invitados del evento. No sé qué hago allí. Tampoco es claro por qué estamos reunidos en la recepción, donde tienen improvisada una oficina. Al rato llegan tres mujeres muy arregladas, se presentan pero yo jamás he oído sus nombres, no entiendo quiénes me rodean. Nos subimos a la limusina que desde afuera parece una camioneta. Vidrios negros para que no se pueda ver el interior, sofás de cuero color piel rodeando el interior del vehículo, un bar y una cantidad de luces que la convierten en una limosina bailable. Tuyo me advierte que nos vamos a enrumbar, pide que tomemos muchas fotos y las montemos a Twitter, y que cuando salga una canción de Lady Gaga que nos pongamos a bailar aún más animadas, pues grabará un video. En el interior de la limosina hay un par de botellas de vino espumoso que las mujeres y este par de hombres cogen y empiezan a posar en unas fotos pretendiendo estar borrachos y muy enrumbados. Insisten en que debo participar de la fiesta pero continúo negándome y haciendo cara de dolor de cabeza.

Comenzamos a andar y a cada tanto nos detenemos a recoger a más y más mujeres que llegan con vestidos cortos, tacones muy altos, los pelos alisados y brillantes, pantalones apretados y muchos accesorios. Siguen posando y un par de ellas se dedican a robar cámara en un intento tan evidente como desesperado por parecer muy sensuales. La escena raya en lo patético. En el interior se oye JLo, DJ Buxxi, Don Omar y Pitbull a todo volumen. Somos una discoteca ambulante. Cada vez que nos detenemos a recoger otra mujer, se abren las puertas y la gente que camina por la calle nos observa con una mezcla de intriga y desprecio. El espectáculo es una apología al traqueto. Este par de hombres se toman más y más fotos con estas mujeres, exhibiendo las botellas de alcohol y sonriendo. Se acaban de conocer pero ya son mejores amigos. Todo pretende ser muy sensual, muy casual…

Premios Twitter
Foto: Nelson Enrique Ramírez.

Solo hasta cuando lleguemos al evento entenderé que Tuyo y su socio están nominados a un par de categorías de los premios y además presentarán un premio. El equipo de producción del evento me explica que la limusina fue un intento de ellos de hacer una entrada triunfal. Nada tienen que ver con la organización de los premios.

En el auditorio del Gimnasio Moderno, donde se celebra el acto, caben unas 500 personas, pero no se llenará. A la entrada hay poca gente, se siente como si hubiéramos llegado tarde, pero no es el caso. No veo caras conocidas, pero en Twitter comienzan a decir que Margarita Rosa de Francisco se dirige hacia allí. Rodeada de mucha gente, ansiosa, se encuentra la actriz Manuela González, que podría ser nominada a la mejor vestida, lo que no sería una gran proeza pues la competencia es nula. Está acompañada de un calvo muy guapo. Un grupo de personas vestidas con pocos colores y menos originalidad se amontonan cerca de donde están sirviendo vino espumoso en copas de plástico con unas cintas anaranjadas. Hay un espacio donde Tuyo y su socio hacen entrevistas a personas que no conozco y unos tres o cuatro fotógrafos realizan su trabajo.

A la entrada hay una mesa ocupada por un equipo de personas que trabajan para la Fundación Dividendo por Colombia. Están recolectando kits escolares que algunas personas trajeron empacados con papel de regalo. Lápices, cuadernos, borradores, tajalápices y colores. Cada año, los premios escogen una fundación para darle un sentido social al evento. Este año, la fundación beneficiaria de entradas fue Dividendo, que junto con Premios Twitter Colombia, sugirieron a los asistentes la donación de dichos kits, los cuales serán entregados en un colegio de Ciudad Bolívar el próximo martes 11 de diciembre. Esta fundación, que tiene catorce años, le apuesta a la educación de los niños más necesitados del país. Esta parte es, mi modo de ver, la más importante y significativa de la noche, porque aunque Margarita Rosa reciba su premio a Mejor Celebridad muy emocionada y revele que lo considera muy importante, aún no me explico qué sentido tienen los premios.

Han tenido un ensayo y hay un gran despliegue de funcionarios trabajando en logística. Omar Gamboa, el director del evento, se pasea por el auditorio impecable, vestido con un traje oscuro, casi tenso, muy ocupado. Y sin embargo, y a pesar de los shows de las bandas Directo al Ruedo y Esteman, y a pesar de que transcurrirán sin problema alguno, sin errores evidentes, los premios se sienten algo improvisados. El sonido no es muy bueno y no siempre se entiende lo que se dice. Además faltó música para engañar los silencios incómodos. La gente de 747 Oficial, quienes presentarán los primeros dos premios, no tienen muy claro en qué momento deberán subir al escenario y tampoco entienden qué hacen allí. @747Oficial es un colectivo conformado por seis amigos que se juntaron para ‘mamar gallo’ y hacer un programa que pronto saldrá al aire. Son entre cómicos, coquetos, irónicos y desfachatados. Los dos anfitriones son Carlos Marín, vestido con esmoquin, y una argentina que se llama Juliana Casali. Ella lleva puesto un vestido apretado negro con una cantidad de brillantes. Tiene la espalda abierta y se le ve un tatuaje que parece haber sido hecho en un andén sobre la Caracas. Me pregunto qué necesidad hay de tener una presentadora con acento sureño, y si será que ninguna colombiana se le midió al trabajo.

Premios Twitter
Foto: Nelson Enrique Ramírez.

A partir del mes de junio los Premios Twitter Colombia anunciaron las categorías y los tuiteros comenzaron a nominar a sus tuiteros favoritos. Luego un jurado, nombrado por Ómar Gamboa, seleccionó a un grupo más reducido de nominados y los tuiteros comenzaron a votar por quienes se convertirían en los ganadores. No se enterarán de que han ganado hasta que no les entreguen el premio, una estatuilla de vidrio con alas y una botella de licor. En Twitter se dice que los premios están arreglados (como si eso importara) y algunos afirman que todos los ganadores son amigos de Ómar Gamboa. La verdad es que dichas acusaciones no tienen fundamento. No hay pruebas que lo demuestren, y cuanto más hablen de los premios, para bien o para mal, más publicidad le generan.

Además de Margarita Rosa, los ganadores de la noche serán: En la categoría #MejorAvatar: @CaroRuedaG. #MejorBlog: @susanayelvira con el blog www.susanayelvira.com. #MejorBandaOMúsico: @directoalruedo. #MejorContenidoDeportivo: @losmillonarios. #MejorMedioDeComunicación: @Elamplificador2. #MejorMarca: @AbsolutColombia. #MejorNegocioBasadoEnTwitter: @TaxistaBTA. #MejorUtilizaciónDeTwitterEnMedios: @NPIfuribe. #MejorEvento: #ChivasHomeParty de @ChivasRegalCol. #MejorPic: @MeDicenLaJefa. Por último, en la categoría #MejorTweet, el ganador es @falcao, a quien aunque parecería obvio que no iba a llegar, lo esperaba una silla con una calcomanía con su nombre.

Me llama la atención que falta el premio al Tuitero del año, pero los organizadores del evento me explican que esa categoría dejó de existir por ser considerada demasiado subjetiva. Entonces me pregunto, ¿cómo es que no es subjetivo el premio al mejor avatar, la mejor foto (#MejorPic) o el mejor tweet? Los premios se han vuelto un evento corporativo. El protagonismo ya no se lo llevan los tuiteros de carne y hueso, los mortales, sino grandes compañías, marcas y un par de estrellas del entretenimiento colombiano.

Ni bien anuncien el último premio, y antes de la presentación final de Esteman, saldré de allí corriendo, ansiosa por un mejor destino, sin entender cuál es, exactamente, la función de estos premios y por qué generan tanta controversia. Pero más importante aún, me pregunto por qué algunos colombianos se atreven a pronunciar: “Tuirer”. Si vivieran en Inglaterra, ¿lo pronunciarían “Tuitah”? Arribistas, pretenciosos, ¿a quién engañan?

@virginia_Mayer