¿Serán estos los gobernadores y alcaldes del cambio?

1 de enero del 2012

Una nueva cosecha de gobernantes recién posesionados, elegidos marcando distancias con las clases políticas locales, podrían convertirse en fuerzas transformadoras en sus regiones.

¿Serán estos los gobernadores y alcaldes del cambio?

El 1 de enero del 2012 se posesionaron los alcaldes de los 1.050 municipios y 32 gobernadores elegidos popularmente el 20 octubre del 2011. La gran mayoría fueron elegidos por la vía de las coaliciones entre partidos, otros llegaron como producto de movimientos cívicos o a través de alianzas políticas que les aseguraron un margen de independencia para gobernar. Los gobernantes para el período 2012 tendrán la responsabilidad de ejecutar mayores recursos, producto de la recién aprobada Ley de Regalías.

Entre los gobernadores y alcaldes de capitales de departamento que se estrenan, sobresalen algunas dupletas y líderes que pueden lograr generar procesos transformadores en sus realidades locales.

Aníbal Gaviria, alcalde de Medellín. Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia

Esta fórmula logró derrotar a los sectores tradicionales de la política antioqueña. El ex alcalde de Medellin y ex candidato vicepresidencial por el Partido Verde, Sergio Fajardo, alcanzó la mayor votación del país en las pasadas elecciones de octubre. Se jugó su prestigio y popularidad para asegurar la elección de Aníbal Gaviria en la Alcaldía, con el convencimiento de que con una alcalde adverso, como Luis Pérez, era difícil el éxito de la gobernación. Gaviria le dará continuidad a buena parte de los programa de Alonso Salazar, con lo que se garantizarían 12 años de continuidad de las principales banderas de Fajardo en la Alcaldía de Medellín.

Harold Guerrero, alcalde de Pasto. Raúl Delgado, gobernador de Nariño

El alcalde Guerrero es un exitoso empresario, propietario de buena parte de las estaciones de servicio de Pasto. Llegó a la alcaldía como independiente, sin atadura alguna con la clase política tradicional. Conformó un gabinete con profesionales con trayectoria en el sector empresarial y cívico. Trabajará en llave con el gobernador, Raúl Delgado, quien como candidato del Polo Democrático es la continuidad de Antonio Navarro, de quien fue su secretario de planeación en la gobernación de Nariño.

Elsa Noguera, alcaldesa de Barranquilla. José Antonio Segrebe, gobernador del Atlántico

La alcaldesa se proyecta como la continuidad del popular alcalde Alex Char, de quien fue su exitosa secretaria de Hacienda, mientras que Segrebe viene de las juventudes del Nuevo liberalismo y promete ser una fórmula de renovación política respecto de los sectores más tradicionales de la política del Atlántico.

Zulia Mena, alcaldesa de Quibdó. Luis Gilberto Murillo, gobernador de Chocó

Aunque ambos se presentaron con el aval de Cambio Radical, consiguieron movilizar con entusiasmo amplios sectores de la población chocoana. Lograron la titánica tarea de derrotar la clase política del departamento, que tiene a varios de sus representantes tras las rejas. Zulia Mena fue representante a la Cámara por la Circunscripción Especial de Comunidades Negras y ha liderado el Colectivo territorial Afrochocó. Murillo, un ingeniero de minas graduado de la Universidad Moscú, ha manejado relaciones con el influyente poder legislativo negro de Washington, del que puede obtener importantes apoyos para su departamento. Esta dupleta llegó con el respaldo de Cambio Radical y puede marcar la diferencia con el manejo tradicional del poder en el Chocó.

Estos son otros mandatarios locales que pueden convertirse en la oportunidad de cambio para sus ciudades:

 Gustavo Petro, alcalde de Bogotá          

Gustavo Petro ha despertado todas las expectativas ciudadanas después del fracaso y la corrupción que rodeó el gobierno de Samuel Moreno Rojas. En la conformación de su gabinete ha dado señales de completa independencia frente a los grupos políticos que han manejado el Concejo de la ciudad y por tanto no responderá a ninguna cuota. La Universidad Nacional estará presente en su gobierno a través de secretarías clave y de asesoría técnica en muchas de las decisiones. La polémica iniciativa de articular las empresas de servicios públicos, telefonía, agua y alcantarillado, y energía, es uno de sus propósitos inaplazables, así como la de aplicar a fondo la nueva ley de Asociaciones Público Privadas para la millonaria contratación de infraestructura del Distrito.

Rodrigo Guerrero, alcalde de Cali                              

El médico Rodrigo Guerrero llega a la alcaldía de Cali como una opción de unidad entre grupos políticos y sectores sociales en una ciudad que lleva veinte años fragmentada y polarizada. De extracción conservadora, Guerrero optó por el camino de las firmas para inscribir su candidatura, con lo cual logró la independencia que requería para formar su equipo de gobierno. La de Guerrero es una apuesta para enfrentar la exclusión y la pobreza, lucha en la que espera movilizar a todos los sectores sociales y en especial a los pudientes y privilegiados de la ciudad.

Carlos Caicedo, alcalde de Santa Marta

Diez exitosos años de trabajo en la rectoría de la Universidad del Magdalena fueron la carta de presentación que le dio el triunfo electoral a Carlos Caicedo. Aunque proviene de la izquierda, conformó su propio movimiento para llegar a la al alcaldía de Santa Marta. Derrotó con los votos de los sectores populares y el apoyo de algunos empresarios a la tradicional clase política samaria. Caicedo promete llevar a la alcaldía, controlada durante décadas por cuestionados dirigentes, la fórmula de éxito que convirtió a la Universidad del Magdalena en un ejemplo en la Costa Caribe.

Temístocles Ortega, gobernador de Cauca

Con el aval de la Alianza Social Indígena llegó a la gobernación del Cauca Temístocles Ortega, apoyado por una coalición de algunos liberales y conservadores pero con una base electoral fundamentalmente indígena. Ortega puede construir un escenario para bajar las tensiones entre la vieja diligencia cucaña, la población mayoritariamente indígena, campesinos y negros. Llega además a este conflictivo departamento, con prolongadas presencia de la guerrilla, a gobernar con un discurso de convivencia y paz.

Alan Jara, gobernador del Meta

Los ocho años en secuestrado en poder de las Farc transformaron a Alan Jara. Después de haber realizado toda su carrera dentro de los cánones de la política tradicional, Jara lleva dos años preparando el terreno, primero para ser elegido y luego para gobernar con un discurso de convivencia, de lucha contra la exclusión y de armonía entre los distintos sectores sociales. Tiene la responsabilidad del manejo de las tensiones en los campos petroleros que hay en el departamento y de la ejecución de millonarias regalías.

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