Un viaje por el universo Muisca

Festival Internacional de Historia

Un viaje por el universo Muisca

10 de octubre del 2018

Las historias que se contaron antes de la llegada de los colonizadores al territorio que hoy ocupa Colombia han quedado refundidas en el tiempo. Las huellas de quienes habitaron el valle sagrado de Iraca, hoy Boyacá , sus vidas, su cosmogonía y sus orígenes yacen olvidadas, es por eso que Mariela Vargas Osorno ha hecho el ejercicio de reconstruir desde la tradición oral de su familia, la vida de Cutzo, el príncipe muisca que viajó a la corte en tiempos de la colonia a conocer al rey Felipe II. 

Vargas escribió ‘El viaje del Hombre Dorado’, un libro que narra los últimos tiempos de la civilización Muisca, sus territorios, sus nombres, sus creencias, todo en el tono mítico en que lo haría un miembro de esa civilización; con la llegada de los españoles el relato cambia de voz y se convierte en un diálogo entre las voces de los conquistadores, sus desconfianzas y avaricia y el tono resignado de los habitantes del altiplano que presentían el fin de su civilización.

Red Medios habló con la autora sobre el proceso de creación y sus motivaciones personales para escribir este libro:

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Red Medios: ¿Por qué recuperar la historia Muisca?

Mariela Vargas Osorno: Me parece que uno tiene que contar la historia, no se puede desconocer el pasado porque eso es lo que justifica el presente y ayuda a delinear el futuro. En pro de una identidad necesitamos conocer nuestra historia porque si no la conocemos ¿cómo podemos plantear un futuro? Y aunque la indígena fue una historia que se quiso olvidar debemos sentirnos orgullosos de lo que somos.

RM: Con respecto a lo que menciona sobre la importancia de conocer la historia, ¿Cómo pudo revivir la cosmogonía y creencias de la historia Muisca a través de este texto?

MVO: En Boyacá nuestros ancestros son los muiscas y los españoles, y aunque es verdad que los muiscas no dejaron una huella de piedra, sí dejaron sus relatos en los sobrevivientes; a esa tradición es a la que yo acudo.

RM: Otros autores han hecho el ejercicio de recuperar la historia a través de la literatura ¿Quién es su influencia?

MVO: Mi primera influencia fue mi padre. Él se graduó de filosofía y luego estudió derecho, el tutor de su tesis de grado le había aconsejado dedicarse a la literatura, pero como él quería tener una familia numerosa, fuimos 9, no se pudo dedicar al oficio.A pesar de esto, él siempre tenía un libro en sus manos, por lo tanto autores como Stefan Zweig también son una gran influencia para mí.

RM: ¿Qué tanto de ficción hay en su libro?¿El príncipe Cutzo sí viaja a conocer a Felipe II?

MVO: Algunas cosas son de ficción porque no hay registros históricos exactos, pero puedo decir que él sí viajó a conocer al rey de España. La historia es un proceso de interrogación y de búsqueda en las sombras, no hay mucho escrito, la historia escrita de los muiscas se la debemos a los frailes españoles. El primer historiador fue Gonzalo Jiménez de Quesada y su obra se perdió, lo que existe es una gran tradición oral de leyendas y mitos que sobreviven en Monguí.

RM: ¿Cuál fue el método de recolección de datos?

MVO: Cuando mi papá muere, mi madre comienza a pasar mucho tiempo conmigo, ahí es cuando ella comienza a contarme todos los recuerdos de su familia, pertenecientes al Cocuy. Un buen día dije: qué lindo todo esto, voy a comenzar a apuntar estas historias, y así comencé a llenar hojas y hojas.
Mi madre era de apellido Cujas, un día supimos que no era del Cocuy sino de Monguí, ese apellido es derivado del Muisca y quien lo descubrió fue un historiador, él pensó que yo me iba a poner triste y al contrario me sentí muy contenta y estoy muy orgullosa de mis ancestros. Inmediatamente después conocí la leyenda del cacique de Monguí y fui construyendo su historia.

RM: Usted coloca algunas palabras en chibcha ¿Su mamá le contaba historias en esa lengua?

MVO: No. Sin embargo, debido al interés de España en que los frailes convirtieran a los indígenas a través del idioma español, el rey dio instrucciones para que los frailes aprendieran chibcha. Hubo mucho mestizaje y sincretismo, de hecho en las iglesias los Frailes colocaban un sol y una luna para que fuera más fácil convertir a los indígenas. Debido a esto quedaron catecismos, diccionarios, gramática y estudios de esas palabras.

RM: ¿Qué fue lo que más le impresionó del relato español?

MVO: Ellos mismos cuentan la tragedia de la conquista, por ejemplo el asesinato del príncipe Aquimín que a mi parecer fue muy triste. Narran que él se convirtió al cristianismo y fue ejecutado en su boda simplemente porque los soldados que estaban reunidos allí como invitados, -los de Belarcazar, los de Federman y los de Quezada- tenían miedo a que se levantaran los caciques y por lo tanto recurrieron a una ejecución colectiva, uno de los sucesos más tristes que ocurrieron durante la conquista. La luz que queda de ese acontecimiento es que gran parte del pueblo muisca sobrevivió a través de la negociación con los conquistadores.

RM: Ya para finalizar y después de este breve recuento de las narrativas plasmadas en su libro, queremos saber ¿Cuál es su experiencia como escritora?

MVO: Yo estudié Derecho y esta carrera tiene relación con las humanidades , además, siempre me ha gustado la filosofía, la historia y la literatura. Me doctoré en la Universidad Complutense de Madrid e hice mi tesis en filosofía del derecho. En un momento dado dejé la gerencia de mi empresa y me pregunté qué me gustaría hacer y mi respuesta fue: escribir. Tengo una gran profesora, Gabriela Arciniegas, y una cualidad muy importante, la perseverancia. Gracias a ella es que logré mi libro, estoy segura de que es el primero de cuatro o cinco.
 
SOBRE LA AUTORA

Mariela Vargas Osorno, quien nació en Tunja en 1952, es abogada de la Universidad Externado y tiene un  doctorado en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Su tesis doctoral titulada:“Un consejero inglés en la corte de bolívar: Bentham en Colombia”, recibió la calificación Suma Cum Laude por unanimidad del jurado.

Además de ser miembro del Foro de Presidentes y miembro de la Academia de Historia de Bogotá, es gestora del primer Festival Internacional de Historia celebrado el pasado mes en Villa de Leyva, Boyacá.