Abelardo de la Espriella pronunció este viernes 7 de agosto su primer discurso como presidente de Colombia desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, luego de asumir oficialmente el cargo para el periodo 2026-2030 en una ceremonia realizada en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.
En su primer discurso, De la Espriella centró su mensaje en seguridad, economía, lucha anticorrupción y la “regeneración” del país. “Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”,afirmó. También aseguró que “poner en duda la legitimidad de las elecciones es desconocer la soberanía colombiana”.
Por otro lado, el mandatario agradeció la presencia de Luis Felipe Yagüé, vendedor de panela que denunció haber sido discriminado por votar por él y quien será el primer beneficiario de la Ruta Milagro. Durante su intervención también reivindicó las figuras de Álvaro Gómez Hurtado y del expresidente Álvaro Uribe Vélez, y rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay, senador del Centro Democrático asesinado el año pasado.
De la Espriella promete gobernar desde las regiones
De la Espriella aseguró que uno de los ejes de su Gobierno será fortalecer la presencia del Estado en las regiones. Recordó que Rafael Núñez enfrentó en su momento los problemas derivados del federalismo, pero sostuvo que ese debate pertenece a otra etapa de la historia del país.
En ese contexto, planteó una administración con mayor presencia territorial y menos concentrada en el poder central. Al referirse a esta apuesta, fue enfático al señalar: “Puedo prometer y prometo que gobernaré desde las regiones”.
Seguridad y ofensiva contra los grupos armados
La seguridad ocupó uno de los espacios centrales del primer discurso presidencial. Desde el Cantón Militar Pichincha, De la Espriella impartió una orden a las Fuerzas Militares y de Policía para combatir a las estructuras criminales que operan en el país.
El mandatario aseguró que sus integrantes tendrán dos caminos: someterse a la ley o enfrentar la acción de la Fuerza Pública. También anunció que su Gobierno expedirá un listado de grupos narcoterroristas para fortalecer los instrumentos utilizados contra estas estructuras.
Sobre la posibilidad de continuar negociaciones con estas organizaciones, el jefe de Estado cerró la puerta a nuevos acercamientos al advertir que “La opción del diálogo está completamente agotada”.
De la Espriella anunció además medidas contra el narcotráfico, como la erradicación de cultivos ilícitos y el regreso de la fumigación con herbicidas, así como la construcción de megacárceles y un mayor respaldo a la Fuerza Pública.
En ese mismo eje de seguridad y justicia, cuestionó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y puso el énfasis en los derechos de quienes han sufrido la violencia. “La verdadera reconciliación descansa sobre la dignidad de las víctimas, el imperio de la ley y la certeza de que en Colombia ningún crimen atroz volverá a ser tratado con guantes de seda por parte del Estado colombiano", afirmó.
Respeto a las instituciones y garantías a la oposición
De la Espriella aseguró que respetará la independencia del Congreso y de las altas cortes y prometió mantener una relación transparente con el Legislativo. En ese marco, descartó de manera expresa impulsar una Asamblea Nacional Constituyente durante su administración.
“En mi gobierno no se abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza. No creo en asambleas convocadas para alterar las reglas de la República”, aseguró.
El mandatario también se comprometió a garantizar el ejercicio de la oposición y el respeto por quienes piensen diferente, como parte de su promesa de preservar el equilibrio entre las instituciones y las distintas fuerzas políticas.
Cero tolerancia frente a la corrupción
De la Espriella prometió una política de cero tolerancia frente a la corrupción y anunció que los posibles hallazgos del proceso de empalme serán remitidos a las autoridades competentes.
Como parte de esta estrategia, planteó el uso de inteligencia artificial y herramientas digitales para fortalecer los controles sobre los recursos públicos. Además, aseguró que el mérito será uno de los criterios centrales para la conformación y el funcionamiento de su administración.
Austeridad, reforma tributaria y cambios económicos
En materia económica, De la Espriella anunció una política de austeridad que contempla el congelamiento del gasto público, sin afectar los programas sociales dirigidos a las poblaciones más vulnerables.
El mandatario también planteó una reforma tributaria y reiteró una de sus principales propuestas económicas: acabar con el impuesto al patrimonio. “El impuesto al patrimonio será eliminado. Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan riqueza en nuestra patria", sostuvo.
A estas medidas sumó el propósito de facilitar el acceso de más colombianos a la formalidad y al crédito, además de garantizar el respeto por la independencia del Banco de la República.
Ecopetrol, autosuficiencia energética y apoyo al campo
De la Espriella señaló que la seguridad energética será una prioridad de su Gobierno y anunció medidas orientadas a fortalecer Ecopetrol, garantizar las reservas de petróleo y gas y avanzar en la transición energética sin comprometer la autosuficiencia del país.
Dentro de esa política energética, el presidente anunció además la apertura al uso de una técnica que ha generado debate en Colombia. “Anuncio que se autorizará bajo los más altos estándares técnicos y ambientales el desarrollo del fracking responsable y sostenible", afirmó.
El mandatario también incluyó al campo dentro de las prioridades de su administración y prometió fortalecer la asistencia técnica y generar mejores oportunidades para los productores rurales.
Salud, familia y la llamada batalla cultural
De la Espriella aseguró que su Gobierno buscará corregir las fallas del sistema de salud sin convertir las decisiones del sector en una discusión ideológica, con el propósito de mejorar la atención y reducir la desprotección de los pacientes.
El presidente también planteó una “batalla cultural” centrada en la familia, el mérito, la disciplina y la responsabilidad individual. Dentro de este enfoque incluyó la educación y advirtió sobre el papel que, a su juicio, debe cumplir dentro de la sociedad: “La educación no puede convertirse jamás en un instrumento de adoctrinamiento ideológico”.
Asimismo, prometió reforzar la protección de mujeres, niños y poblaciones vulnerables como parte de la política social de su administración.
Política exterior y primeros retos del nuevo Gobierno
El discurso de De la Espriella trazó las principales líneas de su Gobierno en seguridad, economía, lucha anticorrupción, energía, fortalecimiento institucional y política social. También dejó planteada una apuesta por la descentralización y por una agenda cultural centrada en la familia, el mérito y la disciplina.
En política exterior, anunció la participación de Colombia en el Escudo de las Américas. Con estos planteamientos, el nuevo mandatario empezó a definir desde Cali el rumbo de su administración, aunque varias de las propuestas anunciadas deberán pasar ahora de las declaraciones presidenciales a su implementación y, en algunos casos, al trámite y debate institucional.
