Con optimismo, después de un año de dificultades

Publicado por: maria.vargas el Jue, 03/12/2020 - 19:30
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Por: Roger Carrillo Campo.
Roger carrillo

Este 2020 que está próximo a finalizar,  quedará en nuestra memoria por las grandes dificultades y enseñanzas, que nos ha tocado afrontar en diferentes facetas de nuestra vida diaria.  Desde la declaratoria de la pandemia por la Organización Mundial de la Salud -OMS- el 11 de marzo del presente año, por la presencia de una  enfermedad infecciosa causada por el coronavirus, denominada Covid-19 -SARS-CoV-2- que ha ocasionado zozobra en la humanidad y desde la pandemia de la gripe de 1918 denominada gripe española, que dejo  entre 20 y 40 millones de muertes, la humanidad no había enfrentado una crisis tan funesta como la que nos ha tocado vivir, causando graves efectos en la, vida, salud y economías en los diferentes países.

Al momento de escribir estas líneas se han confirmado a nivel global, mas de 64.7 millones de casos confirmados de contagios,  más 1.500.000 muertes, 42 millones de personas recuperadas, pero las cifras siguen creciendo cada día, por los permanentes casos de infecciones  y rebrotes en muchos países. Los efectos causados por la pandemia, son incalculables en términos de pérdidas de vidas humanas, atención en salud, decrecimiento económico, desempleo y pobreza que requerirá de varios años, y esfuerzos de gobiernos, multilaterales y globales para la recuperación y estabilización de la economía a nivel  mundial.

La pandemia del Covid-19, ha generado un gran impacto en las economías del mundo, comparado con la Gran Depresión del año 30, concibiendo una recesión económica de graves consecuencias, las proyecciones económicas indican que al cierre de la vigencia 2020, tendremos una contracción del 5.2 % en el Producto Interno Bruto Mundial, en América Latina  se prevé un decrecimiento del 7.2 %; el ingreso per - cápita en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo, decrecerán ostensiblemente, deteriorándose así la capacidad de consumo de los hogares e incrementándose los niveles de desempleo y pobreza.

Las  permanentes cuarentenas y  largos periodos de aislamiento que se han implementado en muchos países, han ralentizado la recuperación de las  economías en el corto y mediano plazo, con graves consecuencias en los balances empresariales y en el mantenimiento del empleo formal. De ahí la necesidad de seguir implementando medidas urgentes de política económica para proteger a los sectores más vulnerables y evitar la quiebra de muchas empresas. 

Entre tanto, el Fondo Monetario Internacional -FMI- prevé que la economía colombiana decrecerá este año en un 8.2 % muy por debajo del promedio mundial que  proyectan en un -4.4 % y aún con todas las medidas adoptadas para la reactivación progresiva  de la economía, en materia de subsidios a las nóminas, día sin IVA  y otorgamiento de créditos a la pequeña y mediana empresa con garantía gubernamental hasta de un 80 % sobre los créditos otorgados para inyectar liquidez a las empresas y puedan continuar sus operaciones de productividad; el panorama económico, aunque optimista para el próximo año, sigue siendo complejo y dependerá también de la dinámica de recuperación del mercado mundial.

El equipo económico del gobierno, estima que el PIB caerá en el  2020 más del 5,5 % un poco más alto, de lo que se  tenía estimado en el marco fiscal de mediano plazo.  Por  su lado,  el Banco de la República,  estima que la tasa de desempleo  terminará en  el 2020 entre un 15 % a 17 % y para el 2021, se proyectan tasas de desempleo entre el 14 % y el 16 %. Aunque se evidencia una leve mejoría en la economía, el  DANE informó que el desempleo  en el mes de octubre de 2020 fue del 14,7 %, cifra superior a la registrada en el mismo mes de 2019, cuando fue del 9,8 %, es decir que más de 5.5 millones de empleos formales se han perdido en lo corrido del año, siendo las mujeres las mas afectadas por la pandemia y la recuperación será lenta en los próximos tres años, incrementándose el empleo informal.

En Bogotá,  el impacto de la pandemia, el confinamiento y las cuarentenas prolongadas en toda la  ciudad,  han tenido un impacto muy negativo en las empresas y el empleo, según la Cámara de Comercio, en lo corrido del año, se han liquidado más de 37.000 mil empresas de las cuales el 99 % son pequeñas y medianas empresas, donde el 80 % son empresas de comercio y servicios, generando un gran nivel de desempleo y contracción en el consumo de los hogares.

La tasa de desempleo de Bogotá, se ubica entre las más altas del país con cifras que superan el 20 %, perdiéndose más de 1.1500.000 empleos directos e indirectos, por otro lado, es la ciudad que  mas  registra índices de informalidad que hoy superan el 55 %, lo que hace necesario y urgente implementar un Plan de Reactivación Económica Especial, articulado con el Gobierno Nacional, el sector privado, las organizaciones gremiales y por supuesto la Administración Distrital, con el diseño de una estrategia de reactivación económica, generación de empleo en el corto y mediano plazo para contrarrestar el colapso de la cuidad. Se necesita más Gerencia en Bogotá, menos improvisación, politiquería y  populismo, por lo que representa la ciudad capital en términos de Producto Interno Bruto-PIB- y de generación de empleo.

Hay que reconocer, que ha sido un año de grandes aprendizajes a nivel individual, familiar, gubernamental,  sector educativo y empresarial. Como personas nos toco adaptarnos a nuevas reglas de convivencia, disciplina y autorregulación para evitar la propagación del virus. Los gobiernos nacionales y territoriales aprendieron  sobre la marcha y tomaron medidas sanitarias y económicas necesarias para contrarrestar los efectos devastadores de la pandemia, especialmente de los sectores más vulnerables.

Se realizaron importantes inversiones en el equipamiento del sector salud -UCI- y se puso de manifiesto la crisis hospitalaria del país para atender eventos de crisis epidemiológicas como la que estamos viviendo y la necesidad de invertir mayores recursos en investigación epidemiológica en salud, fortalecer la red pública, los programas de promoción, prevención en salud y la  necesidad de mejorar las condiciones laborales del personal vinculado al sector salud.

Al sector educativo le toco adaptarse rápidamente a un modelo de educación virtual para el cual no estaban íntegramente preparados, ni  contaban con las herramientas tecnológicas para llegar a todos los alumnos en los distintos rincones del país. Es urgente revisar a fondo el sector público sus estrategias e inversiones,  para una adaptación tecnológica más eficiente y de calidad del personal docente que redunde en una mejor calidad de la educación.

Son muchos los empresarios que les tocó reinventarse y adaptarse a nuevos cambios, desafíos y demandas  que generó la pandemia; como la implementación de actividades laborales de teletrabajo que se han venido perfeccionando  con el tiempo,  la virtualidad y los servicios a domicilio cobraron mayor relevancia, concibiendo con ello,  mayor exigencia y grandes cambios en la cultura de los consumidores.

Debemos ser optimistas y resilientes para superar la crisis social y económica que ha dejado el  año 2020 y prepararnos para el próximo año, la reactivación económica, el crecimiento personal, empresarial, la generación de nuevos empleos deben ser un propósito fundamental de todos. Los resultados de los laboratorios farmacéuticos que han superado la fase 3 para desarrollar una vacuna confiable y segura  contra el Covid-19, son muy positivos, la humanidad espera impaciente  para poder volver a la normalidad; mientras tanto nos toca seguir auto- cuidándonos, mientras se inician esos procesos de vacunación que debe ser gratuita para toda la población.

Hay que aprovechar las enseñanzas que deja la pandemia del coronavirus, para potencializar la inversión en  políticas sociales, contrarrestar  las debilidades e inequidades de nuestra población en muchas regiones del país, disminuir los índices de pobreza multidimensional y mejorar la calidad de vida de los colombianos. Es el momento de la solidaridad y reconciliación, por el futuro de nuestro país. 

¡Una Feliz Navidad y mis mejores deseos de prosperidad a todos en el próximo año 2021!