Covid-19: la mente, otra víctima

Publicado por: maria.vargas el Jue, 24/09/2020 - 11:08
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Por: Mauricio Gómez Amín
Mauricio Gómez Amín

Aseguran los expertos que la depresión no solo es ocasionada por eventos realmente significativos, ya que puede aparecer por un detalle ínfimo en la vida de una persona, así como ésta, ocurre también con el resto de enfermedades mentales a las que todos somos vulnerables.

La pandemia por Covid-19 es una crisis para la que no estábamos preparados, como tampoco lo estábamos para afrontar una realidad distinta. Por ello, para algunos los días han dado un giro completo, creando incertidumbre por el presente y por el futuro como consecuencia del aislamiento preventivo.

A diario recibimos reportes del Ministerio de Salud con nuevos casos positivos del virus, lo que nos indica que el fin de esta emergencia aún no se encuentra cerca, pero nos hemos detenido a mirar ¿cómo están los indicadores de otras enfermedades relacionadas a la pandemia?

Al tiempo que el coronavirus nos golpea, existe un impacto en la salud mental de los colombianos: depresión, estrés, ansiedad y bipolaridad son algunos de los trastornos mentales que más han aparecido en la población sin distinción de edad, género, estatus social o región, tanto así que éstas son la segunda causa de enfermedad en el país. 

El panorama es preocupante y amerita mayor atención de la que creemos porque las afectaciones a la salud mental también representan un riesgo para la vida de las personas, reconociendo que si no se trata con el diagnóstico adecuado y oportuno las consecuencias pueden ser fatales. Lo primordial es que hablemos del tema sin tabús y sin estigmas, así ayudamos a quienes padecen de alguno de estos problemas, teniendo en cuenta que la mayoría de afectados prefiere no tratarlo por temor a que los demás juzguen sus pensamientos y minimicen lo que están sintiendo.

Analicemos las cifras en nuestro país; de acuerdo con Minsalud, la última Encuesta Nacional de Salud Mental indicó que Colombia presentó una prevalencia del 5% de población adulta con síntomas de depresión, 4 de cada 100 personas mayores de 18 años ha tenido algún trastorno mental en los últimos 12 meses por temas como la ansiedad y la depresión; asimismo, este organismo ha realizado 11.457 intervenciones desde abril hasta el presente mes a través de telemedicina en los servicios de cuidado a la salud mental, con acciones de seguimiento en un 24% de los casos.

Es alarmante conocer que el 55,8% de las atenciones se prestaron a mujeres, la mayoría entre 20 y 40 años, por otra parte, el consumo de alcohol y de sustancias psicoactivas aparecen también como generadores de problemas de salud mental. Si miramos las regiones y los grupos sociales, se encuentra que durante los últimos cinco meses el 43% de las atenciones fueron por síntomas de ansiedad, estrés y depresión, principalmente en Bogotá, Antioquia, Cundinamarca y Atlántico. El 10% se dieron a grupos vulnerables, mayoritariamente personas con discapacidad y víctimas del conflicto armado.

Preguntémonos entonces, ¿hacia dónde va nuestro sistema de salud en cuanto al cuidado de la salud mental y reacciones emocionales de las personas? Es necesario determinar qué acciones se tienen planteadas para lo que resta de la pandemia y la pospandemia debido a que las personas que han sufrido de la enfermedad, más que secuelas físicas les quedan secuelas de tipo sicológico, mental y emocional por los miedos que se generaron en su interior al sufrir de un virus agresivo como este.

Por supuesto, lo ideal es que todas las entidades que brindan un servicio en salud incluyan dentro de sus acciones el futuro plan que se diseñe para atender la situación. Me refiero a las EPS, Entidades Administradoras de Planes de Beneficios de Salud (EAPB), Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y la de Riesgos Laborales (ARL), entre otras, que mostraron durante esta pandemia debilidades frente al desarrollo de programas de salud mental.

Básicamente se trata de fortalecer la Política Nacional de Salud Mental, que desde una perspectiva de derechos humanos propone la atención primaria a los trastornos mentales, en ese orden, otra propuesta a contemplar de parte del Gobierno es que dentro de las metas de promoción y mantenimiento de la salud establecidas por el Ministerio, se incluya obligatoriamente la realización de consultas o tamizaje en salud mental a toda la población que, de una u otra manera, se afectó directa o indirectamente por covid-19. 

Mi intención no es solo dejar en el tintero del Gobierno nacional esta estrategia, quiero aprovechar el espacio también para decirle a los ciudadanos que todos los problemas son posibles de superar, y hablar de lo que sentimos es el primer paso para encontrar una solución. Si algún lector o conocido se encuentra en una situación similar, le digo que está bien buscar apoyo en los profesionales de la salud ya sea con psicólogo, siquiatra, terapeuta ocupacional o en centros de escucha y orientación