Kanté vs. Casemiro

Publicado por: maria.vargas el Mar, 15/06/2021 - 15:57
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Por: Juan Pablo Camacho.
Kante vs. Casemiro

N'Golo Kante es un futbolista francés de 30 años que corre como si tuviera 20, acaba de ganar la Champions League siendo la figura de la final con el Chelsea, equipo con el que ha ganado la Premier League, este trofeo también lo levantó con el Leicester y además es campeón del mundo con su selección nacional. En los restaurantes, bares, apartamentos y redes sociales se afirma por amplio consenso que hoy en día es el mejor jugador del mundo y que merece el balón de oro. Además de sus títulos, su capacidad física y futbolística, también es destacable su actitud sencilla ante la vida, una timidez noble que genera respeto.

Casemiro de 29 años, es un jugador brasilero que ha sido sumamente exitoso con el Real Madrid y en Brasil, ha ganado 4 veces la Champions League, 2 veces la Liga española y 1 Copa América, la última temporada no ganó títulos ni con su equipo ni con su selección, para los que no son expertos o aficionados al fútbol, pasó desapercibido. Juega en la misma posición de Kante (puede que unos pasos más atrás y al centro) ambos de clásico 5, los que apoyan para robustecer la defensa y los que inician el juego para impulsar el ataque, el cuarto de máquinas de cualquier equipo.

Sin embargo, al leer una publicación hace pocos días, me sorprendí por la notable superioridad individual de Casemiro contra Kante durante la temporada, jugando 46 y 48 partidos respectivamente, el brasilero gano en las siguientes estadísticas: Goles (7), Asistencias (6), Balones recuperados (332), Entradas (112), Interceptaciones (88) y Despejes (64), en la única estadística que gano el francés fue en kilómetros recorridos y como no, títulos obtenidos. Todo este recuento lo hago, no solo porque el fútbol representa muchos aspectos de la vida, sino porque es una demostración más, de cómo las percepciones pueden vencer la realidad. Aún creo que Kante merece el balón de oro por algunos criterios subjetivos (válidos), pero el hecho, viendo los números en frío, es que la temporada de Casemiro fue mejor. 

Las percepciones tienen un inicio en la realidad, la disciplina que mejor intenta estudiar esa mezcla entre la realidad y ficción es la economía, de lo contrario no existiría la teoría de juegos ni la economía del comportamiento, sino que todo sería un fáctico estudio econométrico, basta ver el papel que jugó el pánico en algunas crisis económicas mundiales. En la pandemia las empresas de tecnología aumentaron exponencialmente su capitalización, porque al verse privados de la realidad espacial, muchos inversionistas y por ende el mercado en masa, empezaron a apostarle al futuro. Aunque tranquilos, en este caso creo que es un fenómeno diferente a la burbuja de las .com.

Igual ha pasado con los alimentos que consumimos, en la construcción que se ha hecho a través del mercadeo, hemos acostumbrado a nuestro cerebro y a nuestros microbios a alimentarse de azúcares y grasas saturadas, pocas personas no encuentran placer en el olor de un poco saludable combo de comida rápida.

Por salud hay que reducir su consumo y no podemos acostumbrarnos a no hacer nada y comer mal porque en el futuro la tecnología o una pastilla nos salvara de una enfermedad. Somos libres de hacer lo que queramos, pero si nos queremos, tenemos que ser más responsables, muchos años fueron necesarios para deconstruir la percepción de que los cigarrillos eran un símbolo de virilidad entre los hombres y de misterio e independencia entre las mujeres.

Pero además de los deportes, la economía y nuestros alimentos, desde hace casi 100 años este juego entre percepción y realidad entro en el terreno de la política, fue Joseph Goebbels, el temible ministro de propaganda Nazi el que creo una máxima que hoy en día practican políticos populistas de izquierda y derecha sin el menor remordimiento y con la ayuda amplificadora y la capacidad orgánica de las redes sociales y las noticias falsas: “Repita una mentira cuantas veces sea necesario hasta que se convierta en verdad”. La velocidad con que fluye la información en el mundo moderno, la falta de retentiva por exceso de esta y un pensamiento crítico diluido por la sistematización de absolutamente todo lo humano han permitido diseminar odio, imparcialidad y mentiras, como nunca en la historia política. ¡Y es muy grave! 

Hoy vemos cómo a pesar de tener un nivel de vida 5 veces mejor que hace 30 años en Colombia, la desinformación y el populismo casi acaban con el país (sin desconocer el descontento y las demandas legítimas). Para irnos hacia el otro extremo, vimos como apalancado en unos resultados económicos favorables, el anterior líder del mundo occidental casi acaba la democracia, el comercio internacional y los esfuerzos por combatir el cambio climático, tres bobaditas. 

Que no nos pase lo de un vecino hace unos días que le toco elegir a la presidencia, como en South Park, entre un mojón y un lavado (intestinal), o a otros vecinos que eligieron unos políticos que se robaron todo el petróleo y ahora ni siquiera pueden elegir para cambiarlos, y menos soñar encarcelarlos. 

Es responsabilidad de los estados y prestadores del servicio de educación, hacer hincapié en la educación humana y el pensamiento crítico, estas pueden ir de la mano de los estudios técnicos y la preparación de los exámenes tipo. 

También es importante tener el valor civil individual y colectivo, de poner pausa al ritmo frenético del día a día para debatir diferentes temas con profundidad, argumentos, respeto y buscando soluciones, no siempre victorias. No se trata de ser tibio, se trata de discutir temas espinosos de manera civilizada, con carácter, no con mal carácter. Es normal estar de acuerdo en estar en desacuerdo. 

Teniendo una mejor temporada Casemiro, creo que el balón de oro lo merece Kante. 

Nota: Muy diciente el video del directivo de FECODE, claramente su objetivo no es la educación del pueblo colombiano sino la militancia política para buscar el poder, deberían ser un partido político y actuar de frente. Esto hace evidente la necesidad de una reforma estructural a la educación, no es posible que el presupuesto aumente año tras año mientras la calidad disminuye en perjuicio de nuestra juventud.

Libro recomendado: 12 Rules for Living de Jordan Peterson. Aclaro que no es un libro de autoayuda, aunque es muy pesimista respecto a lo dura que es la vida (no lo comparto).

Es una guía médica, sociológica, geopolítica y humanista de como adquirir responsabilidad para no caer en la trampa de le felicidad: la meta no es la felicidad, la meta es el significado que le demos a nuestra vida y lo que hagamos con eso (la felicidad y la alegría vienen por añadidura).

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