Los menores de 30, dispuestos a cambiar la historia

Publicado por: maria.vargas el Mié, 21/07/2021 - 08:05
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Por: Robinson Castillo.
Los menores de 30, dispuestos a cambiar la historia

La indignación tiene rostro juvenil. Nuestros jóvenes están hiperconectados, han hecho la mayoría de convocatorias por tik tok, pero los golpea una precarización sin precedentes. No ven oportunidades ni futuro.

El actual malestar no es el epílogo de nada, puede ser el comienzo de todo. A ellos hay que darles un tratamiento diferenciado y preferencial. Son los verdaderos protagonistas de la indignación.

Son la generación en apuros. Atrajeron la atención mundial, pues los motivos para su rabia, sobran. No tienen empleo, cuando se les atraviesa una oportunidad les exigen experiencia. Piden a grito cambios, pues todo lo ven obsoleto.

Crecieron con la narrativa de estudiar una carrera profesional, que además tuviera fácil acceso al mercado laboral, con buen salario y que les permitiera la independencia de su hogar. Pero ahora advierten que pueden vivir peor que sus padres.

Hay una ruptura generacional, prácticamente un desencuentro. No se sienten escuchados. El reto es interpretarlos, incorporar sus demandas y peticiones en una nueva agenda social. Son otra especie de desplazados y aún más grave: abandonados.

Cuentan con un rasgo común: Perdieron el miedo. El único temor es el futuro y por eso arriesgan todo su arrojo de juventud, para lograr cambios. El gobierno ha dado respuestas a varios de sus reclamos, no obstante, para los jóvenes no es suficiente.

No se quedaron estacionados en Instagram, Facebook, tik tok o grupos de whatsapp. Decidieron emprender una movilización sin precedentes y aunque han tenido una pausa, no significa el fin de las quejas. En lo que sí deben ser enfáticos, es rechazar el vandalismo que ha opacado sus causas.

Es un grupo amplio y decidido, son los hijos y nietos de los que decidieron callar y no actuar. Es de alguna manera, una rebeldía contra sus padres, para hacer lo que ellos no se atrevieron. Serán los líderes del mañana. Más que un estallido social, es un estallido juvenil. Decidieron cambiar su historia y muy posiblemente, la del país también.

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