Profesores 2021: ¿Están las instituciones educativas preparadas para ellos?

Publicado por: maria.vargas el Jue, 18/06/2020 - 12:18
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Por: Rodrigo Riaño.
Rodrigo Riaño

El colectivo de maestros y maestras de todo nivel educativo, son uno de los que más ha sido favorecido durante estos tiempos del COVID19. Sin que esté en las estadísticas de la totalidad de las instituciones educativas, muchos profesores se han beneficiado de la formación libre que se promueve en Internet y han enriquecido sus perfiles, siendo ahora más competentes, principalmente desde lo digital. 

Adicionalmente, fueron los maestros los que más adaptaciones tuvieron que realizar al comienzo de la pandemia, principalmente, los que hacían parte de las instituciones de educación pre-escolar, básica, media y también aquellos que estaban en la educación superior en programas presenciales. El cierre de las instituciones debido a la crisis de la salud pública conllevó a que los profesores tuvieran que entrar en una especie de darwinismo académico, donde solo los más fuertes y aquellos con una mayor capacidad de pensamiento flexible, lograron adaptarse y continuar ejerciendo su rol.

Los que han sobrevivido a la ola de los confinamientos preventivos, no solo continuaron brindando la atención a sus estudiantes y garantizando la permanencia de las clases durante la fase de educación remota, sino que se han venido empoderando gracias a la tecnología, cerrando cada vez más la brecha que tenían con sus estudiantes con respecto a la alfabetización digital.

A propósito de la alfabetización digital en profesores, el Marco Común de Competencia Digital Docente (MCCDD), el cual se trata de un instrumento desarrollado por el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, ha propuesto cinco áreas que componen la competencia digital docente qué son:

  1. Información y alfabetización informacional
  2. Comunicación y colaboración
  3. Creación de contenidos digitales
  4. Seguridad
  5. Resolución de problemas

Si tenemos en cuenta los retos y desafíos que han tenido que afrontar los profesores de LATAM y el mundo durante este tiempo, podríamos proponer la siguiente hipótesis: Sí la educación ha migrado casi en un 100% a los entornos digitales, entonces, un número importante de maestros ha logrado moverse entre los seis niveles que propone el MCCDD (A1, A2, B1, B2, C1, C2).

Para comprobar esta hipótesis solo basta con mirar a nuestro alrededor, ver la institución en donde trabajamos, o donde estudian nuestros hijos y familiares y seguirle la pista a lo que hacen los profesores para mantener a flote la actividad académica. Para ello, podríamos revisar área por área.

  1. Información y alfabetización informacional: Los maestros han perfeccionado su capacidad de búsqueda y evaluación de la información digital, recurriendo cada vez más a contenidos de bases de datos los cuales son auditados y verificados por pares, además han aprendido a usar cada vez más la nube como espacio para soportar sus operaciones académicas y resguardar sus documentos.
  2. Comunicación y colaboración: La comunicación digital con estudiantes, colegas, directivos, han obligado a que los maestros perfeccionen su forma de interactuar a través de estos canales, muchos de ellos entendiendo la importancia la gestión de una identidad digital.
  3. Creación de contenidos digitales: Este es quizá uno de los aspectos de mayor evolución para los profesores, puesto que cada vez se hace más familiar el uso de recursos como Socrative, Kahoot, Genially, Canva, Powtoon, H5P, entre otros, con los cuales han logrado innovar y crear recursos que generen un mayor engagement entre los estudiantes y sus clases.
  4. Seguridad: La rutina diaria en entorno digitales ha favorecido la consciencia de la identidad digital y la necesidad de proteger dispositivos, datos y también la salud en los entornos de teletrabajo.
  5. Resolución de problemas: Los profesores han aprendido a lidiar con todo tipo de problemas técnicos y su flexibilidad les ha permitido pasar de Teams, a Zoom o incluso a WhatsApp o a Facebook Messenger con tal de solucionar dificultades técnicas y lograr que las clases no paren.

Es así, que como se ha dicho en diferentes escenarios y como se ha repetido por parte de varias autoridades en el mundo de la innovación, el COVID19 ha sido motor de la transformación digital en todos los sectores productivos y por ende también en la educación. 

De tal manera que, llegaremos a 2021 con profesores más preparados y empoderados por la información y la tecnología, maestros que sobrevivieron a una crisis en la que muchos cayeron. Ellos estarán retando a las instituciones educativas e incluso inquietando a muchos equipos directivos que, por estar envueltos en los procesos algunas veces anquilosados y paquidérmicos que demandan los sistemas de aseguramiento de la calidad, se han perdido la oportunidad de aprender al mismo ritmo y ponerse a tono con las demandas que hace la educación el día de hoy.

El desafío para las instituciones educativas será entonces saber capitalizar el talento de su principal recurso humano, brindándoles un entorno retador donde se les permita que la experiencia adquirida durante esta fase les habilite para tener voz cuando se proyecten transformaciones curriculares y se hagan los ajustes obligados que va a requerir el sector educativo.