Repaso histórico para el Pte. Duque

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 19/06/2021 - 04:50
Share
Por: Ignacio Arizmendi Posada.
Repaso histórico para el Pte. Duque

El repaso es muy concreto:

• Una comisión de dirigentes del partido liberal fue a Palacio para pedirle al primer mandatario que renunciara en vista de los hechos presentados. ¿A cuáles hechos se referían? En mi libro Presidentes de Colombia (Planeta, 1989) los resumí así: “La acción de las masas dejó un elevado saldo de muertos, heridos, edificios incendiados o destruidos, saqueos, irrespeto de todo tipo contra ciudadanos e instituciones, más el resentimiento natural que todo ello provocó en quienes fueron víctimas, aparte de las consecuencias económicas, sociales, políticas y de variado tipo para un pueblo endeble y exhausto”. Todo, una parte de lo que fue “el bogotazo”, el 9 de abril de 1948, suscitado por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán. 

¿Qué respondió el presidente de la república, el conservador antioqueño Mariano Ospina Pérez, a sus ilustres visitantes? Entre otras, estas trece palabras: “Para la democracia colombiana vale más un presidente muerto que un presidente fugitivo”.  O sea, “deber antes que vida”, como dice el Himno Nacional. Es decir, no dimitió y terminó el cuatrienio para el cual había sido elegido legal y legítimamente en 1946. 

• En otro momento de nuestra historia, el presidente apareció por televisión y dijo cosas como estas: “… los datos que estamos recibiendo hora por hora nos confirman que avanza aceleradamente la promoción de un levantamiento general en el país … Se declara turbado el orden público y se ordena el estado de sitio … El país queda notificado de que se encuentra bajo las normas de la legalidad marcial … Desde ahora le notifico a la radio que cualquier estación que intente propagar órdenes de subversión o causar alarma, será clausurada definitivamente … En cuanto hace al caso de Bogotá, advierto lo siguiente: son las 8 de la noche. A las 9 no debe haber gentes en las calles. El toque de queda se hará cumplir de manera rigurosa, y quien salga lo hará con todos los azares que corre el que viola en estado de guerra una prescripción militar”. Y añadió: “Aquí se sostendrá la Constitución y yo permaneceré en el mando hasta el 7 de agosto. No saldré antes de Palacio sino muerto”. 

Era el martes 21 de abril de 1970. ¿Quién hablaba así? Carlos Lleras Restrepo, ante los intentos del general Gustavo Rojas Pinilla y sus seguidores de derrocarlo y tomarse el poder al considerar que les habían robado las elecciones del domingo 19. Lleras sostuvo la Carta, permaneció hasta el 7 de agosto, y salió vivo. “Deber antes que vida”. 

• Durante la presidencia de Ernesto Samper Pizano (1994-1998) se registraron múltiples dificultades de opinión por la financiación que el narcotráfico hizo de su campaña, lo que llevó a muchos colombianos a pedirle que renunciara por razones de dignidad nacional. Samper respondió cosas como: “Aquí estoy y aquí me quedo”, si bien fue más contundente en declaraciones a The Washington Post (27 agosto 1995), medio al que dijo: "Dejaré el Palacio o bien con la frente en alto al terminar mi mandato, o muerto" (para lo cual guardaba una pastilla de cianuro). Terminó vivo y terminó su mandato, pero no con la frente en alto. Vida antes que deber. 

• Para el período 1853-1857 fue elegido presidente el célebre general liberal José María Obando, sin sospechar que su tocayo y colega de ideas y armas José María Melo le daría golpe de estado en abril de 1854. La Cámara de Representantes no tardó en acusarlo de mal desempeño de sus funciones al estimar que había faltado a sus deberes para evitar el derrocamiento. Quedó claro en los Considerandos esgrimidos por su copartidario Salvador Camacho Roldán, fiscal acusador, el primero de los cuales decía: “Está probado que el ciudadano general José María Obando omitió tomar como presidente las medidas que la opinión reclamaba y que la situación exigía para salvar al país” (que entró en guerra civil). 

El 4 de abril de 1855, Camacho solicita al Senado imponer a Obando “las penas de los magistrados omisos, negligentes, coligados y prevaricadores”, es decir, “la destitución del empleo de Presidente de la República”, lo que en efecto sucedió. Así, Obando quedó como un mandatario inferior a sus obligaciones constitucionales. Vida antes que deber. 

Contado lo anterior, permítame preguntarle, estimado presidente Duque, ¿qué respondería usted si cuantiosas voces le piden que renuncie o intentan derrocarlo con marchas, vandalismo, criminalidad, bloqueos y otras “formas de lucha”? ¿Diría/haría algo similar a Ospina, Lleras o Samper? ¿Actuaría a lo Obando? No es infame ni mala leche pensar si usted ya tiene ideas claras al respecto, pues el presente colombiano hace creer que los inspiradores y líderes del tal “paro nacional”, y otras cosillas, a lo que apuntan es a desplazarlo del poder: no están jugando “escondidijos”, según decíamos en Antioquia en la infancia. 

INFLEXIÓN. Como proclamara un despistado: “¡Quien tenga oídos para oír, que vea; quien tenga ojos para ver, que oiga!”.

Por: Ignacio Arizmendi

19/06/2021
 

Siga a KIENYKE en Google News