“Los que quieren superarse lo pueden hacer, pero deben aportar a la familia”, así responde uno de los líderes de la pandilla trasnacional Mara 18, una de las bandas más peligrosas y sanguinarias de Honduras, en referencia a que ahora sus miembros pueden emprender una carrera profesional.
Con el paso de los años los cabecillas de las bandas decidieron profesionalizar a miembros que poseen ciertas cualidades como muchachos con buen físico y chicas atractivas, ambos con deseos de estudiar.
Al inicio de sus operaciones en el país, los pandilleros eran personas prácticamente analfabetas, pero con gran talento en la pintura. Ahora es posible encontrar a ‘maristas 18’ –en honor a calle 18 de Los Ángeles- que son médicos, enfermeras, abogados, ingenieros, arquitectos y especialistas en computación, reveló el El Heraldo de Honduras.
Los ingresos –provenientes de la extorsión, secuestro, micrótráfico y sicariato - de esta pandilla son tantos, que han adquirido equipo médico para que sus miembros sean atendidos en caso de resultar heridos durante los enfrentamientos.
Si los heridos necesitan una cirugía, los pandilleros son llevados a reconocidos hospitales privados, pues en e el Hospital Escuela Universitario corren el peligro de ser detenidos por agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (Dnic), que permanecen las 24 horas del día pendientes del ingreso de personas sospechosas de cometer delitos o víctimas de los mismos.
“En algunas de las capturas que hemos realizado ha quedado evidenciado que esta pandilla tiene profesionales dentro de sus integrantes”, afirmó uno de los policías al principal diario de ese país.
Además el oficial cuenta que cuando arrestan a un miembro de la pandilla "rapidito está el abogado, los tenemos identificados porque siempre son los mismos”. Los juristas, que por lo general son jóvenes y también cuenta con tatuajes, les aconsejan a los detenidos que no hablen, que no están obligados a declarar y de esta manera se aseguran de que no van a revelar detalles del grupo.
En cuanto a los arquitectos e ingenieros, se desempeñan en la ubicación y modificación de las casas que utilizan como centros de operaciones.“Después de ubicar las casas, otro grupo llega para decirle a los propietarios que deben abandonar la vivienda o de lo contrario serán asesinados, y las personas por temor deciden irse”, agregó.
También tienen la misión de reacomodar a sus compañeros que están recluidos en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, en Támara. “Ellos hacen diseños en las celdas para que los presos estén más cómodos, les dicen dónde ubicar sus electrodomésticos sin ocupar el mayor espacio”, reveló.
Además se encargan de diseñar el área de juego para los hijos de los pandilleros presos. “Ese parque infantil no tiene nada que envidiarle a los de las comidas rápidas”, comentó el oficial.
Según las autoridades, no existe manera de determinar el ingreso que la pandilla obtiene a diario por la comisión de diversos delitos, principalmente extorsiones, asaltos, secuestros exprés y la venta de droga.
Como una empresa
Como si se tratara de una empresa, la Mara 18 lleva un control de sus ingresos y egresos. Entre los egresos se encuentran: el envío de dinero, ropa y calzado a los pandilleros presos, a las madres o esposas de los que han sido asesinados y el pago de los estudios de los pandilleros, futuros profesionales al servicio de la pandilla.
Con el dinero también adquieren armas, generalmente fusiles de asalto AK-47, escopetas y armas automáticas.
Además de la droga que luego distribuyen en los barrios y colonias denominadas como su “territorio”, en el cual no se permite la presencia de miembros de otras organizaciones criminales.
En los libros de contabilidad también se lleva un control del cobro de las extorsiones a cada uno de los puntos de taxis, terminales de autobuses, negocios, zonas residenciales y a taxistas que no están afiliados en los puntos y trabajan de manera independiente.
Los pandilleros tienen sus puntos de asignación, por lo que no pueden enviar a otra persona a cobrar, y si lo hacen y les falta dinero se exponen a ser asesinados por sus propios compañeros, ya que son acusados de robarle a la pandilla.Los pandilleros tienen su propio abecedario, diseñado por uno de sus fundadores, así como su lenguaje de señas.
También se distinguen por la uniformidad en su vestimenta, con camisetas de tirantes, generalmente blancas, calzonetas abajo de la rodilla, calcetas blanca (no tobilleras) y sus tenis marcas Nike, los cuales son en color blanco o negro. No existe una estadística que revele cuántos pandilleros existen en el país, ni a cuánto ascienden sus ingresos monetarios.
Además el oficial cuenta que cuando arrestan a un miembro de la pandilla "rapidito está el abogado, los tenemos identificados porque siempre son los mismos”. Los juristas, que por lo general son jóvenes y también cuenta con tatuajes, les aconsejan a los detenidos que no hablen, que no están obligados a declarar y de esta manera se aseguran de que no van a revelar detalles del grupo.
En cuanto a los arquitectos e ingenieros, se desempeñan en la ubicación y modificación de las casas que utilizan como centros de operaciones.“Después de ubicar las casas, otro grupo llega para decirle a los propietarios que deben abandonar la vivienda o de lo contrario serán asesinados, y las personas por temor deciden irse”, agregó.
También tienen la misión de reacomodar a sus compañeros que están recluidos en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, en Támara. “Ellos hacen diseños en las celdas para que los presos estén más cómodos, les dicen dónde ubicar sus electrodomésticos sin ocupar el mayor espacio”, reveló.
Además se encargan de diseñar el área de juego para los hijos de los pandilleros presos. “Ese parque infantil no tiene nada que envidiarle a los de las comidas rápidas”, comentó el oficial.
Según las autoridades, no existe manera de determinar el ingreso que la pandilla obtiene a diario por la comisión de diversos delitos, principalmente extorsiones, asaltos, secuestros exprés y la venta de droga.
Como una empresa
Como si se tratara de una empresa, la Mara 18 lleva un control de sus ingresos y egresos. Entre los egresos se encuentran: el envío de dinero, ropa y calzado a los pandilleros presos, a las madres o esposas de los que han sido asesinados y el pago de los estudios de los pandilleros, futuros profesionales al servicio de la pandilla.
Con el dinero también adquieren armas, generalmente fusiles de asalto AK-47, escopetas y armas automáticas.
Además de la droga que luego distribuyen en los barrios y colonias denominadas como su “territorio”, en el cual no se permite la presencia de miembros de otras organizaciones criminales.
En los libros de contabilidad también se lleva un control del cobro de las extorsiones a cada uno de los puntos de taxis, terminales de autobuses, negocios, zonas residenciales y a taxistas que no están afiliados en los puntos y trabajan de manera independiente.
Los pandilleros tienen sus puntos de asignación, por lo que no pueden enviar a otra persona a cobrar, y si lo hacen y les falta dinero se exponen a ser asesinados por sus propios compañeros, ya que son acusados de robarle a la pandilla.Los pandilleros tienen su propio abecedario, diseñado por uno de sus fundadores, así como su lenguaje de señas.
También se distinguen por la uniformidad en su vestimenta, con camisetas de tirantes, generalmente blancas, calzonetas abajo de la rodilla, calcetas blanca (no tobilleras) y sus tenis marcas Nike, los cuales son en color blanco o negro. No existe una estadística que revele cuántos pandilleros existen en el país, ni a cuánto ascienden sus ingresos monetarios.
