La intensa ola de calor que afecta a Europa ya deja más de 1.300 muertes adicionales relacionadas con las altas temperaturas, según informó este domingo la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El organismo advirtió que cerca de 150 millones de personas permanecen expuestas a condiciones de calor extremo, mientras varios países enfrentan temperaturas superiores a los 40 grados Celsius y nuevos récords históricos.
Francia es uno de los países más golpeados por la emergencia. Las autoridades sanitarias reportaron alrededor de 1.000 muertes adicionales, la mayoría de ellas en personas mayores de 65 años.
La ola de calor también ha provocado cierres de escuelas, afectaciones en el transporte, presión sobre las redes eléctricas y problemas en hospitales, mientras gobiernos mantienen alertas por el riesgo que representan las altas temperaturas para la población más vulnerable.
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el calor extremo como un "asesino silencioso" y recordó que Europa es el continente que más rápido se está calentando debido al cambio climático, por lo que pidió fortalecer las medidas de prevención para evitar más víctimas.
