Las autoridades informaron este sábado que la cifra de personas fallecidas por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos el pasado miércoles, ascendió a 1.430, mientras continúan las labores de rescate en las zonas más golpeadas.
De acuerdo con el más reciente reporte oficial, también se contabilizan 3.238 personas heridas y 3.142 familias damnificadas, mientras cientos de rescatistas siguen removiendo escombros en busca de sobrevivientes.
La mayor afectación se concentra en el estado de La Guaira, al norte de Caracas, declarado zona de desastre por el Gobierno. Allí permanecen desplegados miles de militares, policías, personal médico y equipos especializados que trabajan de manera ininterrumpida para atender la emergencia.
Las autoridades señalaron que más de 73.700 familias ya han recibido ayuda humanitaria. Como parte de esa asistencia, durante la madrugada fueron distribuidas 2.600 toneladas de alimentos y agua potable para las comunidades afectadas.
En las operaciones participan más de 30.000 funcionarios, entre rescatistas, médicos, paramédicos, psicólogos y miembros de la fuerza pública. A este esfuerzo también se sumó apoyo internacional con la llegada de 1.600 rescatistas y 16 médicos provenientes de Curazao.
El Gobierno venezolano pidió a la población evitar desplazarse hacia La Guaira para no obstaculizar el ingreso de maquinaria pesada y ambulancias. Asimismo, invitó a los ciudadanos a continuar apoyando mediante donaciones y voluntariado para atender a las familias afectadas.
