Obama promete que no busca otra guerra fría con Rusia

Obama promete que no busca otra guerra fría con Rusia

28 de Septiembre del 2015

El presidente de EE.UU., Barack Obama, calificó de “tirano” al mandatario sirio, Bachar al Asad, y dijo que no busca una nueva “guerra fría” con Rusia, sino trabajar con ese país y también con Irán para buscar una salida al conflicto.

“Después de tanto derramamiento de sangre no podemos volver al ‘statu quo’ en Siria”, subrayó Obama durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, donde agregó que “no hay respuestas fáciles” para resolver el conflicto en ese país.

El presidente estadounidense recordó que, al comienzo del conflicto en Siria hace más de cuatro años, el régimen de Asad reaccionó a las “protestas pacíficas” con “represión” y “asesinando” a los manifestantes.

“Estados Unidos está preparado para trabajar con todos los países, incluidos Rusia e Irán, para resolver el conflicto”, aseguró Obama.

Pero a continuación matizó que en Siria es necesaria “una transición” con “un nuevo líder y un gobierno inclusivo”.

El Gobierno de Obama reclama desde el inicio del conflicto en Siria la renuncia de Al Asad, mientras que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha dejado claro en los últimos días que cree que la “única solución” a la crisis es fortalecer al actual régimen.

Mientras, el presidente de Irán, Hasan Rohani, afirmó durante el fin de semana a la cadena CNN que “todo el mundo ha aceptado” la continuidad en el poder de Al Asad para luchar contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que ocupa parte de Siria.

Obama y Putin se reunirán esta tarde en la ONU, en su primera reunión formal desde el inicio de la crisis ucraniana, para abordar tanto ese tema como el conflicto en Siria.

Sobre Ucrania, Obama defendió las sanciones impuestas a Rusia tras la anexión de Crimea porque EE.UU. no puede quedarse callado “cuando la soberanía y la integridad territorial de una nación se violan flagrantemente”.

“El pueblo ucraniano está ahora más interesado que nunca en alinearse con Europa en lugar de con Rusia”, remarcó Obama.

Además Obama se mostró convencido de que el cambio llegará a Cuba y el Congreso estadounidense acabará levantando “inevitablemente” el embargo económico y financiero que pesa sobre la isla caribeña.

“Estoy seguro de que el Congreso levantará inevitablemente un embargo que ya no debería estar ahí”, dijo.

El mandatario estadounidense defendió la política de acercamiento a Cuba que ambos países emprendieron el pasado diciembre y que resultó en el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas el pasado 20 de julio.

“Durante 50 años, Estados Unidos implementó una política hacia Cuba que fracasó a la hora de cambiar las vidas del pueblo cubano. Nosotros cambiamos eso”, afirmó Obama.

“El cambio no llegará de la noche a la mañana a Cuba, pero estoy seguro de que la apertura, y no la coerción, impulsará las reformas y mejorará la vida del pueblo cubano”, sostuvo.

Además, Obama opinó que Cuba “encontrará éxitos si busca más cooperación con otras naciones”.

El presidente estadounidense, que se reunirá este martes con su homólogo de Cuba, Raúl Castro, admitió que sigue teniendo “diferencias con el Gobierno cubano”, y que su país “seguirá defendiendo los derechos humanos”.

“Pero afrontaremos esas diferencias mediante relaciones diplomáticas y un aumento en el comercio, y lazos entre nuestros pueblos”, agregó.

Obama también se refirió a Cuba cuando defendió su idea de elegir “la cooperación sobre el conflicto”, al recordar que los tres marines estadounidenses que bajaron la bandera de ese país en La Habana en 1961 volvieron el pasado 14 de agosto a la capital cubana para ayudar a izarla de nuevo.

“Uno de ellos dijo: ‘Podríamos hacer cosas por ellos (los cubanos), y ellos podrían hacer cosas por nosotros. Los queremos’. Y durante 50 años, ignoramos ese hecho”, aseguró Obama.