A tres días del inicio del Mundial de Brasil, Sao Paulo, la ciudad en la que se jugará el partido inaugural del campeonato entre Brasil y Croacia, es el escenario de una masiva protesta protagonizada por funcionarios del Metro de esa ciudad y respaldada por centenares de ciudadanos. Lea también: Las grietas de Brasil para realizar el mundial de fútbol
Este lunes se registraron fuertes enfrentamientos entre la policía y un grupo 150 manifestantes que bloquearon una de las principales avenidas del centro de Sao Paulo. Para dispersarlos, los policías les arrojaron gases lacrimógenos y bombas de estruendo. A la manifestación se sumaron 300 personas que marchaban pacíficamente hacia la secretaría de Seguridad con carteles y cánticos en los que advertían: "¡No habrá Copa, habrá huelga!". Lea también: Una bofetada musical a la Copa del Mundo
La huelga no es de poca monta. Según cifras oficiales, el Metro de Sao Paulo transporta cada día a 4.5 millones de personas de los cuales miles necesitan de su operación para llegar al estadio mundialista Arena Corinthians.
Entre tanto, el secretario de Transportes de Sao Paulo, Jurandir Fernandes, señaló que de los manifestantes "fueron identificados en actos de vandalismo, de bloqueo físico, que incitaron a la población a saltar torniquetes" serán despedidos "por justa causa". Al tiempo el funcionario advirtió: "estaremos preparando una lista de todos los que no vienen al trabajo, porque los que no vienen a trabajar por una huelga declarada ilegal y abusiva ya están incurriendo en una falta gravísima y esto es penalizado con el despido por justa causa", añadió.
Por su parte, el presidente del sindicato del transportes público, dos Prazeres pidió al gobierno "negociar", en vez de restarle importancia a la protesta social.
Entre tanto, el secretario de Transportes de Sao Paulo, Jurandir Fernandes, señaló que de los manifestantes "fueron identificados en actos de vandalismo, de bloqueo físico, que incitaron a la población a saltar torniquetes" serán despedidos "por justa causa". Al tiempo el funcionario advirtió: "estaremos preparando una lista de todos los que no vienen al trabajo, porque los que no vienen a trabajar por una huelga declarada ilegal y abusiva ya están incurriendo en una falta gravísima y esto es penalizado con el despido por justa causa", añadió.
Por su parte, el presidente del sindicato del transportes público, dos Prazeres pidió al gobierno "negociar", en vez de restarle importancia a la protesta social.
