Un anuncio para buscar pareja en 1865 enternece las redes sociales

Un anuncio para buscar pareja en 1865 enternece las redes sociales

25 de junio del 2017

Un hombre granjero de 18 años que vivía en 1865 en el condado de Aroostook en el estado de Maine (EE.UU),  se dirigió al periódico más cercano para realizar un anuncio sorprendente, el campesino quería encontrar a una mujer para proponerle matrimonio.

El anuncio decía: “Tengo 18 años, tengo una buena dentadura y creo en Andy Johnson, la bandera tachonada de estrellas (el himno nacional de Estados Unidos), y el 4 de julio. He despejado 18 acres el año pasado, y sembrado diez de ellos. Mi alforfón parece de primera categoría, y la avena y las patatas son peleonas. Tengo 9 ovejas, un toro de dos años y dos novillas, además de una casa y un granero. Me quiero casar. Quiero comprar pan y mantequilla, faldas de aro y cascadas para alguna fémina durante el resto de mi vida. Eso es lo que me importa. Pero no sé cómo hacerlo”.

Tal descripción ha hecho enternecer las redes sociales por la sinceridad de aquel granjero por conseguir esposa, después de que han pasado cerca de 152 años de haberse publicado el escrito en aquel diario norteamericano.

Aunque algunas personas han criticado la carta pues no entendían por qué alguien  quería comprar pan y mantequilla, la frase dice: “quiero comprar pan y mantequilla, faldas de aro y cascadas para alguna fémina durante el resto de mi vida”. Algunos historiadores que conocen el legado de la época han indicado que se tiene que hacer una traducción más acercada a ese año. Ellos indicaron que a lo que el joven de 18 años se refiere es la ropa de la época,  ‘el pan y mantequilla’ y la ‘cascada’ son dos distintos tipos de faldas para mujeres, que es lo que realmente quizo decir aquel granjero.

Luego de que Max Roser, investigador de la Universidad de Oxford, publicara la carta, miles de personas la compartieron en sus redes sociales, sin embargo, se desconoce si la persona consiguió lo cometido, aunque en la época actual ese mensaje resultaría tan común, en 1865 era impensable que un granjero podría hacer semejante declaración.