El manejo de las finanzas públicas en el próximo periodo presidencial comenzará con un giro estratégico centrado en la austeridad administrativa. Así lo confirmó el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, durante su intervención este 24 de julio en un evento de la CAF celebrado en la Universidad EIA de Medellín..
Según detalló el funcionario, la máxima prioridad de la administración entrante será la ejecución inmediata de un plan de ajuste fiscal. A diferencia de intervenciones legislativas complejas, esta primera etapa no requerirá de un trámite en el Congreso, sino que se implementará mediante decisiones administrativas adoptadas de forma directa por la cartera de Hacienda.
El propósito central de estas acciones inmediatas es corregir el rumbo de la economía nacional y proyectar una señal clara de disciplina en el gasto público para fortalecer la percepción económica del país.
Una vez consolidada esta fase inicial, el Ejecutivo radicará en septiembre un nuevo proyecto de reforma tributaria orientada a reactivar el crecimiento económico y restaurar la confianza financiera.
En su declaración, Gómez enfatizó la secuencia de estas decisiones: “Primero vamos con el plan de ajuste, esa es la prioridad. Yo creería que en el mes de septiembre presentaremos la reforma. El plan de ajuste no es un proyecto de ley, son medidas administrativas que toma el Ministerio de Hacienda”.
Respecto al panorama legislativo vigente, el ministro designado cuestionó severamente la reforma tributaria promovida por el Gobierno saliente, tildándola de "inconveniente, mal orientada e injusta con los colombianos".
Ante este escenario, la administración electa confía en que el Congreso de la República archive dicha propuesta para abrir paso al articulado elaborado por la nueva gestión.
